<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><rss xmlns:atom='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' version='2.0'><channel><atom:id>tag:blogger.com,1999:blog-19758880</atom:id><lastBuildDate>Tue, 13 Oct 2009 10:29:10 +0000</lastBuildDate><title>KILL PILI</title><description>La venganza es un plato que se sirve mejor incrustado en la nuca.</description><link>http://killpili.blogspot.com/</link><managingEditor>noreply@blogger.com (Hidroboy)</managingEditor><generator>Blogger</generator><openSearch:totalResults>41</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-2146996099554646858</guid><pubDate>Mon, 24 Sep 2007 00:27:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-09-24T02:30:58.877+02:00</atom:updated><title>Capítulo 2: La vida secreta de las putazas</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;En el capítulo anterior, según mi gran amiga y mentora, Miss Dolly Partos, no pasaba nada. Así que poco tengo que resumir: raudas y veloces la Pepi y yo partimos a casa de Piluca a descubrir el origen de aquel extraño mensaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder tía, qué larguísimo se me ha hecho ese viaje en metro. Como si hubieran pasado tres semanas desde que estábamos en la Fnac –dijo la Pepi, al salir a la calle.&lt;br /&gt;- Ya te digo, y eso que no han sido ni tres paradas –le respondí.&lt;br /&gt;- En el próximo capítulo vamos en taxi tía, que es más rápido y más de Carrie Bradshaw y a ti te pega.&lt;br /&gt;- Gracias, puta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pepi y yo caminamos como locas para arriba y para abajo intentando localizar la nueva morada de Piluca. Yo tengo un sentido de la orientación fantástico y no me cuesta nada posicionarme en lugares desconocidos (de ahí que estén pensando en darme el título de La Tomtom del Cuarto Oscuro, que ahora mismo ostenta la Pepi ¡porque yo no entro en esos sitios!), pero la Pepi se iba despistando viendo a los chulazos del GayXample y el viaje se hizo demasiado largo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es aquí –dije, al llegar al portal-. Quinto primera.&lt;br /&gt;- ¿Cómo coño se saca ésta las perras para pagarse al alquiler? Porque un piso aquí debe costar una pasta.&lt;br /&gt;- No sé nena, ahora se lo preguntamos –y entramos en el portal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada del otro mundo: escaleras de mármol, pasamanos brillante como el culo de una virgen, figuritas de querubines por todas partes, obras de arte y una portera que tenía pinta de todo menos de portera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nena, esto tiene más clase que la escaleraca del Titanic –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Ya te digo nena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La portera, que era una mujer divina que llevaba un uniforme mega-fashion de color rojo y unos tacones que parecía que iba montada en las plataformas de la Reina del Carnaval Tenerife 200ypico se acercó a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Puedo ayudaros en algo? –y nos lanzó una mirada de arriba abajo que si te la lanza Cíclope (el de los X-Men) te deja frita.&lt;br /&gt;- Venimos a ver a Pilu…&lt;br /&gt;- A un amigo. Vive en el quinto primera –corté a la Pepi antes de que aquella mujer se diera más cuenta aún de lo gayers que éramos.&lt;br /&gt;- Ah. El… chico nuevo… -por su tono supimos que a aquella mujer la presencia de Piluca en el edificio le hacía tan poca gracia como a nosotros haber entrado en aquel decorado del Cuéntame-. Podéis ir por el ascensor. No vayáis por las escaleras, a los inquilinos no les hace mucha gracia que haya gente merodeando por los descansillos.&lt;br /&gt;- Gracias, Ágatha –le dije yo mientras la Pepi y yo entrábamos en el ascensor-. Pero nosotras no merodeamos: paseamos con estilo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto cerré la puerta del ascensor antes de que Ágatha nos diera con un tacón en la frente y nos dejara como a una extra sin frase de Hellraiser.&lt;br /&gt;- Nena, ¿cómo sabes que se llama Ágatha?&lt;br /&gt;- No sé, pero tiene toda la pinta.&lt;br /&gt;- ¿Te lo has inventado?&lt;br /&gt;- Más o menos nena: he aplicado mis dotes deductivas y he supuesto que dada la altura de sus tacones, la longitud de su cabellera y el acento catalán que se le ha escapado al preguntar…&lt;br /&gt;- ¡Ya hemos llegado! –dijo la Pepi, ignorándome y saliendo del ascensor.&lt;br /&gt;- Pues eso, Ágatha –dije yo, siguiéndola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primero que nos asombró era que aquel descansillo era más grande que nuestros dos pisos juntos; de hecho, y no exagero, creo que allí podía haber aparcado la Enterprise en caso de necesitar hacer un aterrizaje de emergencia.&lt;br /&gt;Mientras intentábamos averiguar cuál de las puertas era la de Piluca (porque mucho diseño retro y mucho ornamento de la época de Al Capone pero a nadie se le había ocurrido pintar el numerito en las puertas) una de las mismas se abrió. &lt;br /&gt;En el umbral, asomando sólo la cabeza, estaba Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Joder! ¡Sí que habéis tardado!&lt;br /&gt;- Nena, el metro estaba imposible –dije yo.&lt;br /&gt;- Pasad, pasad –y nos invitó a su piso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya nos habíamos asombrado al ver la portería, la portera, el ascensor y el rellano pues como que encontrarnos en aquel pisazo nos dio un poco igual. Que sí, que suelos de parquet (del bueno), ventanales exteriores que entraba un sol de escándalo, una decoración interior de escándalo, unas habitaciones tremendamente grandes… pero que no nos íbamos a asombrar por tanto lujo. Habíamos ido allí para descubrir la verdad sobre…&lt;br /&gt;- Nena –dijo la Pepi- ¿Cómo coño pagas el alquiler de este PISAZO!!!?&lt;br /&gt;- ¡No grites, zorra! –dijo Piluca-. Que no estoy sola.&lt;br /&gt;- ¡Es verdad! –dije yo-. ¿Quién es ese hombre?&lt;br /&gt;- ¿Qué te mira y te desnuda? –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Nenas, que no estoy para bromas –soltó Piluca, toda seria-. Tengo que contaros algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, Piluca fue hacia el salón de su casa. Fue en ese momento cuando me di cuenta de un detalle un tanto… extraño: Piluca llevaba puesta una bata de color marrón que le quedaba divina. Pero algo me decía que bajo la bata no había nada. Bueno sí, estaba Piluca, pero Piluca no llevaba nada más puesto. ¿Por qué coño nos recibía en bolas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sentaros, sentaros –Piluca tomó asiento en un sillón de color negro que quedaba fantástico con el color verde Agatha Ruiz de la Prada de las paredes y la Pepi y yo hicimos lo mismo en un sofá frente a ella.&lt;br /&gt;- Nena, tienes que decirme quién es tu decorador –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- No podrías pagarlo.&lt;br /&gt;- Dijo la Marquesa de Urquijo –le solté a Piluca-. Nena, no me seas Antoñita la Fantástica. Te recuerdo que tu madre vive en Vic y tú trabajabas en una charcutería. Así que este rollo de marica cosmopolita que se cree que es lo más chic de la ciudad te lo guardas para tus clientes, porque seguro que todo esto lo pagas trabajando de puta de lujo.&lt;br /&gt;Piluca se quedó callada un segundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Uy nena –me dijo la Pepi-. Se ha quedado sin réplica ingeniosa, y eso sólo puede significar una cosa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi y yo nos miramos, nos asombramos, abrimos la boca y miramos a Piluca antes de gritar al unísono:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Eres puta de lujo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca no dijo nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y lo peor es que no lo haces para mantener a tus churumbeles ni para pagarle la silla de ruedas a tu hermanita la tetraplégica… ¡lo haces por gusto! –dije yo.&lt;br /&gt;- Entonces no eres puta de lujo. ¡Eres re-puta de lujo! – apuntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Basta ya de tonterías –dijo Piluca, y se levantó para acercarse a uno de los ventanales y mirar a través de él de forma ausente.&lt;br /&gt;- Nena, lo siento. Pero te ha faltado el pianito a lo Thomas Newman para creerme que estás afectada. Déjate de patochadas y cuéntanos de una puta vez (y nunca mejor dicho) qué coño está pasando.&lt;br /&gt;- Que sí coño –dijo Piluca-. Que soy puta.&lt;br /&gt;- Ahí está nena –dijo la Pepi-. No te contengas, déjalo salir. Despierta el tigre que hay en ti.&lt;br /&gt;- Que estaba hasta el coño de trabajos de mierda. Un día salí de fiesta e iba tan borracha que acabé metida en el Imperator. Allí me ligué a un tío madurito que me ponía toda bruta. El hombre me llevó a una habitación de hotel y me folló como a una perra toda la noche y al día siguiente me desperté y había sobre la mesa un sobre con mil euros.&lt;br /&gt;- ¿Mil euros? ¿Le hiciste el helicóptero? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Nena, sí que tienes altas las tarifas… Ni los Taxis de Barcelona!!! –dije yo.&lt;br /&gt;- El caso es que esos mil euros me fueron de puta madre… y pensé que oye… si yo me lo paso bien y hago lo que me gusta… y encima me pagan… ¿pues qué tiene de malo?&lt;br /&gt;- Claro. Es como yo –dijo la Pepi-. A mí me gustaban los números. Me hice un módulo de administrativa y mírame. Hago lo que me gusta y me pagan. ¿Qué tiene de malo?&lt;br /&gt;- Eso digo yo. ¿Qué tiene de malo? Cada una es lo que es. Tú administrativa, yo vendedora. Acróbata, mago y el caballero. Dragones y Putazas.&lt;br /&gt;- Nenas, dejaros ya de cachondeo –Piluca nos cortó el rollo-. Que si estáis aquí es porque tengo un problema.&lt;br /&gt;- Piluca cariño, yo te quiero mucho, pero no pienso pagar por algo que pude haber conseguido de gratis –le dije.&lt;br /&gt;- No quiero que me hagáis de clientas, lerda –respondió Piluca.&lt;br /&gt;- Pues qué lástima, porque yo acabo de cobrar –dijo la Pepi. Y nos entró la risa.&lt;br /&gt;- Iros a tomar por culo. Si ya sabía yo que tenía que haber llamado a cualquier otra.&lt;br /&gt;- Sí. A Heidi. –dije yo-. A ver nena ¿y entonces quién coño es el hombre ese que tienes en casa.&lt;br /&gt;- Nenas, tengo que pediros un favor muy grande.&lt;br /&gt;- ¿Cómo de grande? ¿Grande como el rabako de Nacho Vidal o grande como la Torre Agbar? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Pues depende de lo guarras que seáis. Mi cliente es un señor bastante especial. Se trata de una persona… conocida. MUY conocida. Así que tengo que pediros máxima discreción.&lt;br /&gt;- Discreción… ¿para qué?&lt;br /&gt;- Mi cliente…&lt;br /&gt;- Nena, pareces la abogada soltera de la serie hablando de “mi cliente”. Qué morbo me das… reputa! –dijo la Pepi. Y nos dio la risa otra vez.&lt;br /&gt;- ¡Basta ya nenas! Al tío que tengo en la cama le ha dado un ataque de ciática, no se puede levantar y yo sola no puedo llevarlo al hospital.&lt;br /&gt;- Perdona ¿has dicho “ataque de ciática”? –pregunté yo.&lt;br /&gt;- Sí, ataque de ciática –respondió.&lt;br /&gt;- Vale, había oído bien.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo le ha dado eso nena? ¿Le hacías el helicóptero? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Y dale! ¡Qué pesada con el helicóptero!&lt;br /&gt;- ¡Es que lo de Colin McRae me ha llegado muy adentro, nena! –respondió la Pepi.&lt;br /&gt;- Es verdad, está como obsesionada –dije yo, en su defensa.&lt;br /&gt;- Nenas, que os vais por los cerros de Úbeda. Tenéis que ayudarme a sacar a mi cliente de aquí y llevarlo a la portería. Allí Ágatha…&lt;br /&gt;- ¿La portera se llama Ágatha? –preguntó la Pepi, asombrada.&lt;br /&gt;- Sí –respondió Piluca.&lt;br /&gt;- ¿Lo ves nena? Si ya lo dijo la médium de la tele, que mis poderes de meditación y algo más son legendarios. Pero como no me haces caso cuando te hablo… -le dije a la Pepi.&lt;br /&gt;- Estáis locas –continuó Piluca-. Como os decía, ella llamará a una ambulancia y dirá que al pobre hombre le dio el ataque justo delante de la portería y yo no tendré nada que ver en todo esto y su reputación quedará intacta.&lt;br /&gt;- ¿Y no puedes llamar a una ambulancia y decir… pues yo qué sé… que es un amigo y le invitaste a tomar café y le dio el yuyo ese de la ciática? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Claro ¿y cómo les explico que una persona TAN FAMOSA como él está en mi cama desnudo, con un cockring y unas bolas chinas saliéndole del culo?&lt;br /&gt;- Con razón cobras mil euros nena, eres toda una profesional –dije yo.&lt;br /&gt;- Entonces ¿qué? ¿Me ayudaréis a sacarle de aquí?&lt;br /&gt;- Pues claro nena. –dijo la Pepi y yo asentí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, Piluca nos hizo un gesto con la cabeza para que le siguiéramos a través de un pasillo más largo que las caídas de Beyoncé hasta la puerta cerrada que había al final. Puso la mano en el pomo y nos miró fijamente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Voy a entrar para avisarle de que ya estáis aquí y para intentar relajarle. Le he comentado que sois dos personas de total y absoluta confianza. Os lo pido por favor nenas, no me dejéis en evidencia que si alguien se entera de que éste hombre ha estado aquí…&lt;br /&gt;- ¿Qué? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Sería muy fuerte –dijo Piluca. Y dicho esto, abrió la puerta y se metió dentro. La Pepi y yo casi nos sacamos los ojos de las órbitas del esfuerzo que hicimos para ver si veíamos quién coño era el hombre famosísimo que estaba en la cama de Piluca, pero nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nena –le pregunté-. ¿Has visto algo?&lt;br /&gt;- Un armario divino que seguro que no era del IKEA.&lt;br /&gt;- ¿Y del putero famoso?&lt;br /&gt;- No, de ese no he visto nada. ¿Tú quién crees que será?&lt;br /&gt;- Pues ni idea chica. Pero tía, es muy fuerte.&lt;br /&gt;- ¿El qué?&lt;br /&gt;- Que somos amigas de la nueva Bárbara Rey y no lo sabíamos.&lt;br /&gt;- ¿Bárbara Rey es puta? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Por supuesto que no, nena! –dije yo, indignada-. Bárbara Rey es divina. Pero tuvo un affaire con un señor muy importante que le robaron unas cintas de casa y todo.&lt;br /&gt;- Ya ves tú. A mí me entraron en casa y me robaron una tele ¡y no estaba saliendo con nadie!&lt;br /&gt;- Pero seguro que te estabas follando a cualquiera…&lt;br /&gt;- Sí, eso sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento comenzó a sonarme el móvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder, ¿te va a sonar el móvil cada vez que termine un capítulo?&lt;br /&gt;- Pues espero que no. Y si va a ser así, espero poder pasar por casa a cargar la batería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré la pantalla, era la Cindy. Contesté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Cindy darling!! How are you!!&lt;br /&gt;- ¡¡Nena!! ¡Menos mal que te encuentro! ¿Dónde estás?&lt;br /&gt;- Pues… en casa de una amiga.&lt;br /&gt;- ¿Qué amiga?&lt;br /&gt;- Una amiga… íntima.&lt;br /&gt;- ¿Y qué haces?&lt;br /&gt;- No te lo puedo contar.&lt;br /&gt;- Serás puta.&lt;br /&gt;- Precisamente yo, no.&lt;br /&gt;- Bueno, da igual. ¡¡Tía!! ¡¡¡Es muy fuerte lo que me acaba de pasar!!!&lt;br /&gt;- Sorpréndenos –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Ah hola Pepi, no te había oído.&lt;br /&gt;- Porque no había dicho nada –dije yo-. Bueno ¿qué coño te ha pasado?&lt;br /&gt;- ¡¡¿¿A que no sabéis quién me ha llamado para decirme que viene a la fiesta de esta noche??!!&lt;br /&gt;- Obviamente no, no lo sabemos –respondí.&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡LA I-NENA!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un momento de silencio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿La I-Nena? –preguntó la Pepi-. ¿Pero no estaba muerta?&lt;br /&gt;- Eso creía yo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento la puerta de la habitación se abrió. Piluca estaba sonriendo hasta que nos vio hablando por el móvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto no es lo que parece –le dije yo. Y cuando mis ojos vieron a la persona que estaba desnuda sobre la cama de Piluca entendí el porqué del grito de sorpresa de la Pepi y el por qué del golpe que mi teléfono se había dado contra el parquet (del bueno) de Piluca al resbalarse de mis manos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Jo-der –pude decir-. Qué bueno está…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;En el próximo capítulo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Descubriremos quién es el misterioso cliente de la Re-Puta de Piluca y descubriremos que George A. Romero ¡no está tan loco como parecía! &lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-2146996099554646858?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2007/09/en-el-captulo-anterior-segn-mi-gran.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-5171283943821185002</guid><pubDate>Fri, 03 Aug 2007 20:43:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-08-04T13:20:14.212+02:00</atom:updated><title>Capítulo 1: Barcelo-o-ona</title><description>Eran las seis y media de la tarde. A pesar de ser martes, la Plaça Universitat estaba hasta arriba de gente. Yo estaba sentado en uno de los bancos individuales que hay frente a la boca del Metro, entre los árboles, escuchando música mientras esperaba a que la Pepi hiciera acto de presencia. Media hora de retraso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Miré a la gente que pasaba por allí, qué felices y alegres se les veía, ignorantes de que sus vidas habían estado en mis manos en más de una ocasión. Aquél animado grupo de gays y mariliendre de la izquierda ni se imaginaban que una murciana mala estuvo a punto de someterlos a todos (menos a ella) a sus más oscuros deseos. Por la mente de aquellos chulazos que se pasaban la pelota unos a otros, descamisados y con ese aire de “hemos estado todo el día en la playa pero no nos hemos exhibido lo suficiente” no había ni rastro del temor a ser aplastados por el robot gigante que la alemana mala había forjado en las entrañas de la Torre Agbar, cuya destrucción nos costó todos los poderes que mis amigas y yo obtuvimos gracias a la exposición al Mega Gas y a su antídoto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Así que allí estaba yo, escuchando música y viendo la vida pasar. Porque nenas, la Pepi tardaba tanto que parecía que llevaba yo ahí media vida. Estaba a punto de solidificarme y convertirme en un Ent y largarme de allí a pasos semi-petrificados cantando lo de “Soy Báaaaaaaaaarrrrbola Rey!!” o peor aún, volverme de piedra como la loca del coño del mueble de San Blas cuando la vi subiendo los escalones del Metro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hostia nena –dije yo, indignada-. Ya era hora, que llevo aquí media hora esperando.&lt;br /&gt;- No te quejes maricón, que cuando eres tú el que llega tarde no se te puede ni mirar a la cara –respondió la Pepi, indiferente.&lt;br /&gt;- Porque una Diva nunca llega tarde. Ni pronto… Llega justo cuando…&lt;br /&gt;- Se lo propone –cortó Raúl-. Nena, todos hemos visto El Señor de los Anillos, no te hagas la friki que no te pega. Eso déjaselo a la Asdru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Comenzamos a caminar en dirección a la calle Pelayo. Habíamos quedado para ir a dar una vuelta a ver si encontrábamos un regalo de despedida para la Cindy, que se volvía a Londres a seguir practicando inglés (y francés, si le surgía la oportunidad). Al pasar junto a los chulazos descamisados herederos de Ronaldiño no pudimos evitar mirarles descaradamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nena, disimula –dijo la Pepi-. Que estos son heteros-killers.&lt;br /&gt;- A ver putaza, están en medio de la calle mostrando palmito, no les importa que les miremos.&lt;br /&gt;- Nena, estos quieren que les miren los chochos, no nosotras. Tú haz una mirada rápida para deleitarte y que ellos puedan cascársela en casa pensando que les ponen hasta a los tíos y olvídate de ellos, que no son de fiar.&lt;br /&gt;- Vaya tontería –dije yo, entre risas.&lt;br /&gt;- ¡Esto no es cosa de risa! –se alteró la Pepi, en un momentazo vampiro-pelucón que me dio aún más risa-. Los hetero-killers son cosa muy seria. Ellos van de guapos y de abiertos por la vida, si hasta se dejan tocar el paquete en la disco. Pero cuando llega la hora de bailar (y por “bailar” me refiero al “bailar” de Mónica Naranjo, no al de Xuxa) se ponen violentos y te parten la cara.&lt;br /&gt;- Tú y tu manía de poner etiquetas a todo.&lt;br /&gt;- Tienes razón. Eso seguro que lo heredé de mi madre –explicaba la Pepi, mientras chafardeábamos en una zapatería de la parte alta de la calle-. ¿La tuya te ponía etiquetas en toda tu ropa y accesorios para que no te la robaran?&lt;br /&gt;- No –contesté yo, mientras pedía el 43 de aquellos zapatos tan divinos que acababa de ver.&lt;br /&gt;- Pues la mía tenía una obsesión con las etiquetas que no veas. Un día mi padre tuvo que pararla porque estuvo a punto de ponerme una etiqueta a mí mismo, en la parte alta del culo. Aún tengo la marca –y se bajó un poco el pantalón para que le viera una pequeña cicatriz en la parte baja de la espalda.&lt;br /&gt;- Nena, no mientas. Esa herida te la hizo aquel tío tan bestia, el que fumaba porros mientras te follaba. ¡Que me lo contaste tú!&lt;br /&gt;- ¿Ah, sí? –dijo la Pepi, algo descolocada. Sus ojos hicieron un movimiento rápido, como si tomara una nota mental para acordarse de qué versión de la historia relacionada con esa herida me había contado a mí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Seguro que la herida se la hizo un día cualquiera de la forma menos glamourosa posible, pero si ella es feliz creyendo que nos creemos sus historias pues no voy a ser yo quien la baje de la nube.&lt;br /&gt;- Bueno nena –le pregunté, al guardarme la VISA y recoger mis zapatos nuevos de las manos de aquella dependienta con cara de fumada-. ¿Sabes algo de Piluca?&lt;br /&gt;- Qué va. Está desaparecida en combate. Hace como… dos años que no sé nada de ella.&lt;br /&gt;- Pepi cariño, que se te va. Te he preguntado por Piluca, no por tu dignidad.&lt;br /&gt;- Ya lo sé, lerda -dijo mientras me arrastraba a una de las setecientas tiendas de ropa que hay por allí-. Era mi forma de decirte que no, que ni idea de en qué anda metida.&lt;br /&gt;- ¿Se habrá largado otra vez sin despedirse? –pregunté, entre el alivio y la preocupación.&lt;br /&gt;- Hidro, no pongas esa cara de viciosa satisfecha que me das miedo. No creo que se haya ido sin decir nada, que yo sepa no le hemos hecho nada malo –como la otra vez- ni la hemos acercado sin saberlo a una secta perniciosa y destructiva –como la otra vez.&lt;br /&gt;- Pues yo lo último que sé… –dije, mientras pagaba la camisa y el pantalón que acababa de probarme-. Es que se ha mudado. Se ha ido del piso que antes compartía con las Frankfurt y por lo visto ahora está viviendo en un ático de escándalo por el Eixample.&lt;br /&gt;- El Eixample. Qué bonito. –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Ya ves, una maravilla. –respondí, caminando por calle Pelayo otra vez, dirección a la Fnac.&lt;br /&gt;- ¡Oye! Y ¿qué sabes de la Asdru? ¿Qué tal en su nuevo curro? –me preguntó mientras subíamos las escaleras mecánicas.&lt;br /&gt;- Pues me dijo que está muy contenta. Es lo único que escuché. Cuando me di cuenta de que la puta es súper feliz con su cambio de aires, desconecté y sólo capté algún “mi jefe es genial” o “la gente es maravillosa”.&lt;br /&gt;- Te comprendo. No soporto a los que son felices en su trabajo.&lt;br /&gt;- Y pensar que tú y yo lo fuimos alguna vez… -y las dos nos quedamos embobadas mirando al infinito, con dos copias del Miss Sánchez en la mano. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Si nuestra vida hubiera sido una sit-com ahora vendría el flashback de 30 segundos en el que descubrís en qué trabajábamos la Pepi y yo (y por ende, cómo nos conocimos).&lt;br /&gt;    Pero como no lo es, os jodéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te lo vas a comprar? –le pregunté.&lt;br /&gt;- Qué va nena, no me gasto yo los euros en un cd de Muerta Sánchez ¡ni muerta! –soltó, y dejó el cd en la pila de Miss Sánchez como si le hubiera quemado la piel.&lt;br /&gt;- El otro día me llamó Héctor –dije yo, haciéndome la sueca mientras pasábamos por la librería. Nunca compramos libros. Ni siquiera los ojeamos. No nos interesan. Leer no es nada cool. Es cool que lea tu marido mientras fuma una pipa y tú te dedicas a cotillear con las del Club de Bridge. Pero ¿qué coño de clase va a tener sentarse en una hamaca a leer el último libro de Dan Brown? ¡Qué valor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No-doy-crédito –exclamó la Pepi, indignadísima, llevándose la mano al corazón y abriendo la boca como sólo sabe hacer cuando se cuela en un cuarto oscuro y se tropieza-. ¿Te llama Héctor y me lo sueltas así, como si nada? ¡¡¡Pero qué invento es esto!!!&lt;br /&gt;- No es tan importante joder –y seguí caminando.&lt;br /&gt;- ¿Y qué quería?&lt;br /&gt;- Lo de siempre. Pedirme perdón y quedar para tomar un café.&lt;br /&gt;- ¿Y por qué no fuiste?&lt;br /&gt;- Porque tomar un café es echar un polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La Pepi me miró un momento, en silencio:&lt;br /&gt;- ¿Y por qué no fuiste?&lt;br /&gt;- ¡Porque yo no sé follar sin amor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La Pepi me miró un momento, en silencio.&lt;br /&gt;- Bueno vale, es mentira –respondí-. Pero no pienso volver a ver a Héctor.&lt;br /&gt;- ¿Por qué nena? Pero si era el hombre ideal: un chulazo de escándalo, buenísimo, forrado, con un trabajo fantástico y un pisazo alucinante. ¡Si no fuera tu ex ya me lo habría ligado!&lt;br /&gt;- Oye guarra, no te pases –le espeté, mientras mirábamos las teles de plasma. Una mujer me miró de reojo porque se pensó que le estaba hablando a las pantallas, que en ese momento tenían puesta Los 4 Fantásticos y la mujer invisible se recreaba mirando a Chris Evans en bolas.&lt;br /&gt;- Lo siento –le dijo la Pepi a la mujer-. Es que confunde a Chris Evans con su ex y se ha puesto celosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    La mujer se largó corriendo.&lt;br /&gt;- Nena, Héctor está más bueno que Chris Evans.&lt;br /&gt;- En eso tengo que darte la razón. Héctor está buenísimo. Y por eso no lo entiendo.&lt;br /&gt;- Me puso los cuernos coño. ¡Y con un chocho!&lt;br /&gt;- ¡¡¡Como si fuera la primera vez que te lo hacen!!! ¿Y desde cuándo eso ha sido un problema para ti, doña Relaciones abiertas?&lt;br /&gt;- Oye Pepi, que aquí la puta eres tú –le dije, mientras repasaba las últimas novedades de la Xbox.&lt;br /&gt;- Sí nena, yo soy puta carnal. Pero tú eres puta sentimental. Vendes tus principios y tu dignidad por la primera polla que te pasa. Ése ha sido, es y será siempre tu problema. Te tienes en tan poca estima que a la que se te engancha una polla no la sueltas ni aunque te la pegue con media Barcelo-o-ona.&lt;br /&gt;- ¿Con media qué?&lt;br /&gt;- Barcelo-o-ona. –repitió la Pepi.&lt;br /&gt;- Pero nena ¿qué coño te pasa?&lt;br /&gt;- No lo sé. Es algo que me pasa desde que soy pequeña. No puedo decir esa palabra, se me lía la lengua y tartamudeo. Tuve un novio al que le encantaba que se la chupara mientras cantaba la canción de los Juegos Olímpicos.&lt;br /&gt;- Y yo que creía que a estas alturas nada en ti podía sorprenderme –le dije-. Y nena, gracias por el psicoanálisis, pero esta vez me niego a quedar con Héctor.&lt;br /&gt;- Oye, que no te lo decía como nada malo ¿eh? Las dos sabemos que esa debilidad tuya es, en parte, lo que te hace tan atractiva.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;    En ese momento, de una de las pantallas que tienen conectadas con vídeos de juegos, una especie de pirata súper-puta exclamó:&lt;br /&gt;- ¡¿Me estás nombrando virreina?!&lt;br /&gt;    A la Pepi y a mí nos entró la risa. Tuvimos que irnos porque el vendedor nos miraba muy raro.&lt;br /&gt;- ¿Me estabas tirando los trastos, nena? –le pregunté a la Pepi, cuando chafardeábamos por la zona de dvd’s.&lt;br /&gt;- No nena, no te estaba tirando nada…&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;    Mi móvil emitió un pitido de esos de cuando te llega un mensaje. Metí la mano en el bolso y lo saqué. Al ver la cara de susto que puse, la Pepi volvió a dejar en la estantería la primera temporada de The L World.&lt;br /&gt;- Te juro que nunca la he visto. Nena, que yo no veo cosas de lesbianas.&lt;br /&gt;- No nena, que no es eso. –le dije, y le enseñé el móvil-. Mira lo que me acaba de mandar Piluca.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;    La Pepi miró la pantalla del móvil y leyó en voz alta.&lt;br /&gt;- Hay un hombre en mi casa. No aviséis a la policía. ¡Ayudadme!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;En el próximo capítulo...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Descubriremos el secreto de Piluca, que nos dejará muertas porque no nos pensábamos que se pudiera ser tan puta. Además la Cindy nos llamará para hacer una revelación ¡SATÁNICA! que terminará de matarnos del susto.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-5171283943821185002?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2007/08/captulo-uno-barcelo-o-ona.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-5115378895453622282</guid><pubDate>Fri, 06 Jul 2007 18:38:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-07-06T20:49:54.751+02:00</atom:updated><title>KILL PILI: VOLUMEN 3</title><description>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_BxdyND3QybA/Ro6MZdjvkYI/AAAAAAAAACI/-zbrlKJ2QNk/s1600-h/kp3+demo+t%C3%ADtulo.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_BxdyND3QybA/Ro6MZdjvkYI/AAAAAAAAACI/-zbrlKJ2QNk/s320/kp3+demo+t%C3%ADtulo.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5084155398407033218" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nena, no me molestes.&lt;br /&gt;- Pepi tía, no me seas puta. Tienes que volver.&lt;br /&gt;- Sí ya, eso seguro que se lo dices a todas.&lt;br /&gt;- Sólo a ti, a la Asdru y a Piluca.&lt;br /&gt;- ¿Y la Cindy?&lt;br /&gt;- Esa me da igual si no vuelve. Era una estirada.&lt;br /&gt;- Ya. Mira nena, yo vuelvo si me cambias el nombre, que lo de Pepi suena a garrula que te cagas.&lt;br /&gt;- Vale, ya lo pensaremos. Entonces ¿cuento contigo?&lt;br /&gt;- Sí, cuenta conmigo. ¿Y de qué va la tercera temporada?&lt;br /&gt;- Pues de nuestras vidas, tía. ¿No estás cansada ya de tanta aventura rara?&lt;br /&gt;- Hombre, sólo hemos vivido una y casi otra. Pero te aburriste y terminó mu' pronto.&lt;br /&gt;- Pues por eso tía, porque aburre. Yo quiero algo natural, algo divertido.&lt;br /&gt;- ¿Saldrá la Trasobares?&lt;br /&gt;- Claro que sí. Y la Veneno también. Queremos gente de la calle. Nada de super poderes. Queremos sexo y pollas.&lt;br /&gt;- Di que sí nena, así sí que tendrás audiencia.&lt;br /&gt;- Pues hecho. He pensado en empezar contando lo de Piluca.&lt;br /&gt;- ¿El qué? ¿Lo de que es RePuta?&lt;br /&gt;- Exacto.&lt;br /&gt;- Qué jeby.&lt;br /&gt;- Ya te digo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Oye nena, podrías usar un título propio tuyo en vez de robarnos a las Divas ¿no?&lt;br /&gt;- Ay Dolly  tía, no me seas chabacana. Qué más te da, si a ti ese título no te pegaba para nada.&lt;br /&gt;- Ya nena, pero encima que te hago el teaser-poster ¡usa un título propio!&lt;br /&gt;- Nena, o te callas o te mato en la tercera temporada.&lt;br /&gt;- Y una mierda nena, yo me voy con Bruno de vacaciones neeeeeena!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Hidro? ¿Hidro estás ahí?&lt;br /&gt;- Sí Piluca ¿pa' qué me llamas?&lt;br /&gt;- Oye, que me ha llegado el rumor de que vas a contar lo mío en el blog?&lt;br /&gt;- ¿Lo tuyo? ¿Lo tuyo? ¿¡Lo tuyo no tiene nombre!?&lt;br /&gt;- Oye zorra, que yo con mi coño hago lo que me da la gana.&lt;br /&gt;- ¡Y con el de los demás, no te jode!&lt;br /&gt;- Bueno, pero eso queda entre ellos y yo. ¿Lo vas a contar o qué?&lt;br /&gt;- Pues claro, no todos los días tienes una amiga RePuta!!!&lt;br /&gt;- Pues si lo vas a contar que no digas nombres que luego acabo denunciada por injurias y el negocio no va tan bien como para empezar a pagar abogados.&lt;br /&gt;- Tranqui nena, no te agobies. Sólo iniciales. Sólo iniciales...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-5115378895453622282?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2007/07/kill-pili-volumen-3.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_BxdyND3QybA/Ro6MZdjvkYI/AAAAAAAAACI/-zbrlKJ2QNk/s72-c/kp3+demo+t%C3%ADtulo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-4875441309695159926</guid><pubDate>Sun, 29 Apr 2007 12:15:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-04-29T14:22:17.428+02:00</atom:updated><title>Capítulo Cuatro: Oh, my blog!</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Ya ni me acuerdo de lo que pasó en el capítulo anterior!!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salí de casa como una loca para llegar a casa de Héctor. Allí descubrí que me estaba poniendo los cuernos con una perra (mujer) a la que había conocido en una noche de borrachera. Estaba claro que aquello se había acabado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche fue fin de año. Misteriosamente, tras la campanada número 12, todas nosotras perdimos nuestros poderes. Íbamos divinas de la muerte, pero ya no éramos super heroínas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más tarde descubrimos que una alemana loca del coño y de las maquinitas nos había robado los poderes para crear, en el interior de la torre  Agbar, una especie de Mazinger Z que iba a arrasar la ciudad haciendo uso de los poderes que nos quitaron de nuestros cuerpos. Se suponía que nosotras teníamos que luchar contra sus hordas de robo-chulazos (¡hasta la Pepi estuvo a punto de tirarse a uno!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nos dimos cuenta de que estábamos hartas de tonterías de ciencia ficción y cuando descubrimos lo de Piluca... cuando descubrimos eso todos nuestros intereses por salvar el mundo se difuminaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la alemana loca del coño y las maquinitas se le pasó el arrebato destroza-ciudades al descubrir que nadie le hacía caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y a mí me llegó una carta (que eso iba a ir en el capítulo 25 o así) en la que descubría que la M&amp;M no estaba muerta. Pero eso también me dio igual, así que aunque no esté muerta de verdad... está en Murcia y está como loca esperando a que le hagan un poco de caso. Osea: MUERTA DEL TODO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y estaréis pensando ¿pero ahora qué? ¿se acaba el Kill Pili?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para nada nenas... ahora empieza otro KILL PILI.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Muchísimo mejor!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-4875441309695159926?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2007/04/captulo-4-oh-my-blog.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-5685248672017277372</guid><pubDate>Tue, 20 Mar 2007 21:19:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-03-20T22:21:45.273+01:00</atom:updated><title>Capítulo Tres: Vuelve, a casa vuelve...</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Después de llegar a la conclusión de que nuestros súper poderes eran una mierda, me fui a mear a un baño en el que una rubia de dos metros más mecanizada que el Corto-Circuito me amenazaba de muerte. Para no aterrar a mis amigas las Mari-Fantástikas (con K de Kylie!) decidí callarme y nos dispersamos (como los Hombres de Harrelson) para prepararnos que esa noche ¡acababa el año!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No sé si al final Piluca y las demás cogieron el autobús o no. Yo acabé yéndome en taxi, porque me dio la gana y porque desde que vi las seis temporadas de Sexo en Nueva York decidí que si Carrie Bradshaw tiene para subirse a un taxi justo antes de cada pausa publicitaria ¡yo también podía!. Al llegar a mi casa y abrir la puerta me di cuenta de que hacía tanto tiempo que no entraba que seguramente al abrir la puerta me pasaría como a la niña de Las Crónicas de Narnia y acabaría en un mundo multicolor… ¡porque vete a saber lo que había detrás de aquella puerta!&lt;br /&gt; Y es que, echemos cuentas: desde que me drogaron en el Arena que no pasaba por mi piso. Es lo que tiene ligarse a un maromo de dos por dos con pisazo en el Borne (el barrio, no el espía) que te olvidas de tu morada y de tus dvd’s y tus consolas y te dedicas a follar como una perra entre sábanas de seda.&lt;br /&gt; Abrí la puerta poco a poco con miedo de que algún fauno o algún teniente coronel de las fuerzas armadas (y olé) me diera un capón y me secuestrara para meterme en una mazmorra, pero no. Lo único que había allí esperándome era la oscuridad absoluta. Eso, sumado a las tres toneladas de correo que había recogido del buzón, me hicieron sentir como cuando Lara Croft vuelve de uno de esos viajes espirituales que se pega la tía puta a costa de la fortuna de sus padres y que sólo le sirven para recrearse viendo chulazos ¡pero no follándose a ninguno!&lt;br /&gt; Basta de tonterías Hidro, tenemos trabajo.&lt;br /&gt; Lo primero, abrir las cortinas. De repente tuve un impulso que no pude resistir: tiré mi bolso al suelo y corrí hacia el comedor gritando:&lt;br /&gt;- ¡LAS CORTINAS! ¡¡¿DÓNDE ESTÁN LAS CORTINAS?!!&lt;br /&gt;- Pues dónde van a estar –respondió mi madre, sentada en el sofá-. Colgadas. ¿Estás bien, hijo mío?&lt;br /&gt;- Joder mama, llevo tanto tiempo durmiendo en casa de Héctor que ya había olvidado lo que es vivir con vosotros.&lt;br /&gt;- Y yo preocupada porque pensaba que te había pasado algo. Desde que vi por la tele lo del festival ese donde se estrelló el avión y mató a la Malena Gracia. Fíjate que pensaba que estabas allí y te había pasado algo.&lt;br /&gt;- Mama, por favor. Sabes que yo nunca iría a un concierto de Malena Gracia.&lt;br /&gt;- Hombre, fuiste a uno de las Bananarama, que no sé qué es peor.&lt;br /&gt;- La Malena Desgracias, sin lugar a dudas. ¿Se puede saber por qué coño había este montón de correo en el buzón?&lt;br /&gt;- Pues porque el único que tiene copia de la llave eres tú.&lt;br /&gt;- Ah, es verdad.&lt;br /&gt;- ¿Hay alguna carta para mí? –preguntó ella.&lt;br /&gt;- No. Aquí hay… una de mi trabajo (será la carta de despido…), una de ONO… ¿has pagado el recibo? –asintió-. Una de Finconsum… joder qué pesaos, a ver si se enteran de que NO PIENSO PAGARLES EL PLASMA.&lt;br /&gt;- Han llamado hace un rato preguntando por ti.&lt;br /&gt;- ¿Ah, sí? ¿Quién era?&lt;br /&gt;- Ni idea, cuando he dicho que no estabas han colgado.&lt;br /&gt;- Se habrán equivocado.&lt;br /&gt;- Claro, y por eso preguntan por ti. Hijo mío, si no fuera porque te quiero como si te hubiera parido, pensaría que cada día eres más tonto.&lt;br /&gt;- Oye mama, que he pasado por una experiencia traumática que casi me cuesta una vida ¡y parte de la siguiente!, así que no te metas conmigo y plánchame la camisa de Boss que esta noche me voy de fiesta.&lt;br /&gt;- Y lo bien que estaba yo sin ti…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Mientras mi madre me planchaba la camisa me fui a la habitación del ordenador para navegar un rato por Internet, chatear con la puta de la Dolly para descubrir si ya se había cargado a la puta de la Agapita y con la Nacha, a ver si ya se había quedado calva; me bajé un par de canciones nuevas, me leí los titulares de ElPais.es (que es una mierda de periódico on-line pero ya venía instalado con el Navegador –debí descargarlo de PSOE.es, porque sino no lo entiendo) y me metí en el Google en busca de robots de tamaño real.&lt;br /&gt; Fue lo único que se me ocurrió. Quería saber si existían empresas en el mundo que fabricaran muñecos tan reales como aquel que había visto. Pero no, lo único que encontré fueron fotos de muñecajos que parecían los ancestros de Robocop,  una web de fans de la película A.I. y un montón de frikis enfermos que hablaban sin parar de Blade Runner y no sé qué tonterías más.&lt;br /&gt; ¡Frikis enfermos! Eso era, tenía que hablar con la Mari-Nokia, que era mejor que el Google en lo que a temas absurdos se refería y preguntarle por robots de rubias gigantes con ganas de matar gente. Pero tenía que recordar apagar el Bluetooth del móvil por si le daba una descarga o algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me di una ducha mientras castigaba los oídos de mi pobre madre con uno de los A Petarda No Me Ganas y no me dio tiempo a ponerme el albornoz que ya me estaba sonando el móvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The phone is ringing, the clock is tickiiiing just let me out…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Digamelooooooon –descolgué.&lt;br /&gt;- ¿Hidro-nena? –preguntó una voz, que no reconocí.&lt;br /&gt;- Esa soy yo. ¿Quién eres tú?&lt;br /&gt;- ¿Quién eres tú?&lt;br /&gt;- ¿Perdón?&lt;br /&gt;- Hola.&lt;br /&gt;- Ay madre, no me jodas que ahora además de agregarme al Messenger a todos los locos del mundo les va a dar por llamarme al móvil.&lt;br /&gt;- Hola ¿Hidroboy?&lt;br /&gt;- Que sí coño, que soy yo.&lt;br /&gt;- ¿Qué tal?&lt;br /&gt;- Hasta los huevos de ti, bonita.&lt;br /&gt;- Te vamos a matar.&lt;br /&gt;- ¡Uy lo que ha dicho!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y colgó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo me quedé toda flasheada con el teléfono en una mano, mirándolo sin saber qué hacer. Una mano me cogió del hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- AAAAAAAAAAAAHHHHH!!!! –grité.&lt;br /&gt;- ¡¿Pero qué paaaaaaasa?! –preguntó mi madre.&lt;br /&gt;- Huala mama, qué susto me has dado.&lt;br /&gt;- Sólo te traía la camisa. Jomío, qué sensible estás. ¿Te estás metiendo algo?&lt;br /&gt;- No mama no, no me meto nada. De drogas, quiero decir. Es sólo que estoy un poco nervioso por todo lo de la primera temporada.&lt;br /&gt;- ¿La Primera Temporada? ¿De House o de Mujeres Desesperadas?&lt;br /&gt;- ¡De Perdidas, no te jode! –y la mujer se dio la vuelta y se fue al comedor a ver el canal FOX. Qué obsesión con las series de verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me vestí (me puse monísima de la muerte) sin poder sacarme de la cabeza tantas amenazas de muerte. ¡Ni a Whitney Houston en el Guardaespaldas se la tenían tan jurada! Además, ella tenía al Frank para protegerla. Y tenía a su productor musical con más años que matusalén para componerle un Hit. Y un grupo de médicos que le operarían sus tumores fibrosos. Y a Bobby Brown en la caravana preparándole la cocaína.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Y qué tenía yo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¡Prisa! ¡Que llegaba tarde a casa de Héctor!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-5685248672017277372?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2007/03/captulo-3-vuelve-casa-vuelve.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-3589681014638691359</guid><pubDate>Sun, 28 Jan 2007 20:20:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-01-28T21:40:39.204+01:00</atom:updated><title>Capítulo Dos: ¡Y siempre estoy en un wáter!</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Reencontradas después de estar un porrón de tiempo desperdigadas, las cuatro maricas de siempre acabamos en un bar de por ahí peleándonos para ver quién tiene el súper poder más chulo y entre grito y grito descubrimos que la Asdru tiene el poder de sincronizarse por Bluetooth.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres la Marinokia, tía –dijo la Pepi-. ¡¡Llamémosla así!!&lt;br /&gt;- Joder tía, dejad ya de cambiarme el nombre –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Oye guapa –dije yo-. A mí lo de la Marinokia me hace gracia. Y ya es hora de darle algo de consistencia a esta historia. Tú eres la marica a la que se le cambia el nombre en cada temporada. ¡Y punto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, me levanté. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé por qué, pero me levanté. El caso es que se quedaron todas las maricas del bar mirándome y yo aproveché para demostrarles el portento de hombre que soy y lo maravilloso que era mi bolso Adolfo Domínguez, también conocido como ¡U!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno nenas –dije yo, cuando me volví a sentar-. Está claro que tenemos que hacer algo con estos súper poderes nuestros.&lt;br /&gt;- Querrás decir “suyos”, porque te recuerdo que tú y yo aún no tenemos poderes.&lt;br /&gt;- Wait a minute! –said the Cindy-. Didn’t you just took us off that airplane minutes just before it exploded, only with your mind?&lt;br /&gt;- ¿Cadicho? – preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Aquí la Mary Queen comenta –traduje-. Que el súper poder de Piluca era teletransportarnos a todos con su mente, como hizo al final de la primera temporada cuando nos sacó del avión.&lt;br /&gt;- Sí nena, eso creía yo –dijo Piluca-. Pero llevo semanas intentado teletransportar cosas y no lo consigo. Creo que fue un efecto pasajero.&lt;br /&gt;- ¿Significa eso que nuestros poderes pueden ser temporales? –preguntó la Marinokia.&lt;br /&gt;-  Es una posibilidad, cariño… es una posibilidad… -dije yo, haciéndome la interesante. Debió funcionar porque se me quedaron todas mirando con una cara de susto que me recordó a cuando entré por primera vez a un cuarto oscuro.&lt;br /&gt;- Pues vaya mierda –dijo la Pepi-. Yo no quiero que se me pase esta elasticidad mía… tenía pensado hacer carrera con ella…&lt;br /&gt;- ¿Dónde bonita? ¿En el circo de Ángel Cristo? –preguntó Piluca.&lt;br /&gt;- Casi te prefería cuando se la chupabas al Gremlin Murciano, puta.&lt;br /&gt;- Cat Fight! –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Nenas! Basta de peleas –dije yo-. A ver… Piluca, paga la cuenta.&lt;br /&gt;- ¿Por qué yo?&lt;br /&gt;- Porque te has tirado un año y pico sin invitarnos a nada ¡y ya toca! Marinokia, Pepi y Cindy, esperadme en la calle. Voy al baño un segundo.&lt;br /&gt;- ¿A dónde vamos? –preguntó la Marinokia.&lt;br /&gt;- ¿Cómo que a dónde vamos? ¿Tengo que recordaros qué día es hoy?&lt;br /&gt;- 31 de Enero –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Exacto! Vamos a ir a casa a ponernos todas de súper putas para arriba porque esta noche nos vamos a comer las uvas delante de la torre Agbar y luego a putear por el Arena. ¿Entendido?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Haciendo caso a mis indicaciones Piluca se fue a pagar a la barra nuestras Coca-Colas, las otras se fueron a la calle y yo me fui al baño. Al entrar en el de caballeros (que una es diva pero, ante todo, es una gentleman) me crucé con un chico que salía llorando. Por un momento me preocupé por él. Estuve a punto incluso de seguirle y preguntarle qué le ocurría pero de repente recordé que a mí lo que le pase a los demás me la suda y simplemente esperé que esas lágrimas no se las hubiera provocado la vergüenza al descubrir, después de haber hecho popó en el baño, que la cadena no funcionaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, he dicho hacer popó. Algunas acciones humanas no hay forma de narrarlas de modo glamouroso así que nos quedamos con lo primero que nos enseñaron cuando aprendimos a hablar: hacer popó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Al entrar en el baño me encontré a un maromo rubio, de dos metros, meando de cara a la pared. Yo soy muy tímido y soy incapaz de mear de pie junto a nadie, esa posición la reservo para cuando vas a hacer guarradas en un baño público –te acercas a la pared y te la sacas haciendo como que vas a mear pero en realidad ¡no has bebido nada en todo el día!-, así que me metí directa en uno de los dos cubículos que había. &lt;br /&gt; Supuse que, con la suerte que tengo, había entrado en el mismo en el que había estado la marica que hacía Popó, pero no, porque aquella taza estaba limpia y reluciente y VACÍA.&lt;br /&gt; Me dispusé a orinar cuando escuché un extraño ruido. Era algo que hacía siglos que no oía. Un silbido electrónico, que se entrecortaba. ¡No podía creerme que a esas alturas de la vida el bar en el que estaba meando se conectara a Internet vía módem de 56k!&lt;br /&gt; Pero ¡espera! ¿Qué coño hace el módem en el wáter de caballeros &amp; Male Divas? De repente me entró la risa al recordar que Paranoika Propecia lo tiene ¡todo! en los wateres y lo mismo la tía había acampado en el baño de al lado y  se estaba conectando al Bakala a ver si encontraba compañía para esa noche…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Fue entonces cuando oí el grito. No era un grito humano, era como cuando gruñe Godzilla. Era obvio que allí dentro no estaba Godzilla, pero el rugido metálico me hizo estremecer de arriba a la mitad. De la mitad abajo no porque me estaba meando y ya se estremecía sola, pero si no también se habría estremecido.&lt;br /&gt; Abrí  poco a poco la puerta del baño y me caí para atrás del susto al descubrir que el maromo de dos metros estaba ¡justo detrás!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Aaaaargggh!!! –grité de espanto, mientras caía sobre la taza del water-. ¡No me robes! ¡No me mates! ¡Viólame si quieres pero JAMÁS tendrás mi bolso de Adolfo U!&lt;br /&gt;- Hidroboy… -empezó a hablar el maromo. Pero ¡no hablaba! Su boca estaba abierta pero él no movía los labios. Era como si tuviera un altavoz en vez de cuerdas vocales-. Tu fin está cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Cuando la voz mecánica terminó el maromo cerró la boca silenciosamente y se dio la vuelta. Empezó a caminar hacia la puerta del baño y se largó. El tío iba más tieso que la Pepi el día que la desvirgó el Fede (uno con un rabo de 20 centímetros de diámetro –dicen-).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Yo me quedé un momento sentada en el baño, sin saber qué coño hacer. ¡Me acababa de amenazar un maromazo de escándalo que tenía un altavoz en la boca! Pero ¿quién coño le mandaba? ¿Y por qué coño hablaba como Doña Rogelia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Salí corriendo del baño y me planté en medio del bar. Fuera estaban mis amigas, esperándome. Estaban felices y alegres, bromeando sobre, seguramente, una vieja que pasaba por la calle y que no podía cargar con las bolsas de la compra. Esas son mis niñas, unas hijas de puta en potencia que en vez de ayudar a la pobre mujer la hacen sentirse como una inútil. Y, junto a ellas, estaba Piluca: la peor de todas.&lt;br /&gt; ¿Iba a volver a meterlas en un embolao como el de la primera temporada? Por ahora no. Además, era fin de año… y nos merecíamos unas vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me reuní con ellas frente al bar.&lt;br /&gt;- Pobreta, podríamos ayudarla –dijo la Marinokia, refiriéndose a la abuela de las bolsas del LiDL.&lt;br /&gt;- Nenas, vámonos –dije yo, sonriente.&lt;br /&gt;- Joder tía ¿a quién se la has comido en el lavabo? Porque mira que has tardado –exclamó la Pepi.&lt;br /&gt;- No se la he comido a nadie, puta. He tenido… un encuentro… pero ya os lo contaré. Ahora vámonos pa’ casa a ponernos mega fashions para esta noche.&lt;br /&gt;- Are we going to take a cab? –asked the Cindy.&lt;br /&gt;- No darling, yo no cojo un taxi con vosotras que la última vez el conductor casi nos tira al río como a la puta de El Coleccionista de Huesos. Yo me voy en metro, que me deja al lado de casa.&lt;br /&gt;- Podríamos ir en autobús –dijo Piluca.&lt;br /&gt; Todas nos giramos hacia ella boquiabiertas.&lt;br /&gt;- Nena, no me puedo creer que hayas propuesto SUBIRNOS A UN AUTOBÚS. –exclamé.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa? Es un transporte público tan válido como otro cualquiera.&lt;br /&gt;- ¡Y una mierda, tía! –gritó la Pepi-. Es lo más cutre que te puedes echara a la cara. ¡Antes muerta que en el 42!&lt;br /&gt;- Di que sí, aquí ninguna se monta en un autobús ¡ni drogada!&lt;br /&gt;- Y yo que os iba a picar con mi bonobús –dijo Piluca, enseñándonos el abono de transportes.&lt;br /&gt;- ¡Guarda eso, insensata! –chillé, mientras se lo arrancaba de las manos-. Si alguien te ve con eso en la mano ¡eres marica muerta! ¿No ves que YA NO ESTÁS EN MURCIA?&lt;br /&gt;- Joder, cómo os ponéis por… coño –dijo Piluca, al meter la mano en su bolsillo.&lt;br /&gt;- Sí nena, nos ponemos así por coños y por autobuses ¡qué asco nos dan!&lt;br /&gt;- No no… Mira… -Piluca sacó la mano del bolsillo y me enseñó un bonobús-. ¡Tengo dos bonobuses!&lt;br /&gt;- Y lo dice así, tan tranquila –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Vergüenza debería darte… -dije yo.&lt;br /&gt;- ¡Hostias! –exclamó Piluca al meter su otra mano en el otro bolsillo.&lt;br /&gt;- ¡No digas eso! Di “¡Huala!” o “¡Holy Manolis!” pero no digas hostias que queda muy de MURCIA. ¡Y ME PONES NERVIOSA!&lt;br /&gt;- ¡Es que tengo más! –y Piluca sacó las dos manos de sus bolsillos llevando en ellas un montón de bonobuses. De repente los abonos empezaron a brotar de sus bolsillos como las cartas aquellas que le llegaban al Harry Potter que le llenaban el salón y a su tío le daba un yuyu que no veas.&lt;br /&gt;- OH MY GOD!! –gritó la que habla en inglés, que ya sabéis quién es.&lt;br /&gt;- ¡Qué pasa nena! ¡¿De dónde sacas tantos bonobuses?! –grité yo.&lt;br /&gt;- ¡¡Es su súper poder!! –exclamó la Marinokia.&lt;br /&gt;- ¡Pues vaya mierda de poder! ¡Llevas un fax en los bolsillos! –gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡No nena! –dije yo-. Piluca tiene el poder de teletransportarse. Pero como estuvo en Murcia su mutación ha perdido el glamour ¡y sólo se transporta yendo en autobús!&lt;br /&gt;- Pero ¿qué tontería estás diciendo? –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Y yo qué sé! A ésta se le alarga el cuerpo, ésta habla en inglés, la otra vibra con mi móvil ¿qué esperabas que te pasara? ¿Qué volaras? ¡No nena! ¡A ti te salen bonobuses hasta del coño!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente a todas nos entró la risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya una mierda de súper poderes que tenéis nenas –dije yo-. Vaya una mierda ¡de súper poderes!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y seguí riéndome con ellas… sin poder quitarme de la cabeza el encuentro con Doña Rogelia.&lt;br /&gt;“Hidroboy… tu fin está cerca”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué mal rollo ¡nenas!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-3589681014638691359?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2007/01/captulo-dos-y-siempre-estoy-en-un-wter.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-1361996600954981722</guid><pubDate>Tue, 09 Jan 2007 20:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2007-01-09T21:59:04.288+01:00</atom:updated><title>Capítulo Uno: De vuelta a la vida</title><description>&lt;span style="font-style: italic;"&gt;En la temporada anterior de Kill Pili conseguimos sobrevivir al maléfico plan de una Murciana Mala que convirtió a nuestra gran amiga Piluca en una puta insoportable y que trató de manipularnos a todas drogándonos con un invento genético absurdo llamado el Mega Gas. Pero lo más importante de todo es que, desde nuestro contacto con la genética avanzada, mis amigas y yo desarrollamos extraños súper poderes (o poderes a secas). Y además yo llevo dos semanas foooollando como una perra!!!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Allí estaba yo. Espachurrada en la enorme y maravillosa cama de Héctor (anteriormente conocido como King Kong, el gorila del Arena, ahora conocido como El Hombre llamado Caballo), tapándome la cara con las sábanas de seda negra para evitar que el sol me desgarrara las córneas. Y es que llevaba metida en esa cama como tres días seguidos, la mitad de ellos durmiendo y la otra mitad abierta de patas.&lt;br /&gt;    Y es que nenas, Héctor me tenía muerta. Por kikis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Intenté levantarme para ir a la cocina a comer algo pero mi cuerpo no respondía. No había forma humana de moverse. Por más que lo intentara no era capaz de mover las piernas.&lt;br /&gt;    Así que me resigné a quedarme en la cama estirada, en pelota picada, esperando a que Héctor viniera a rescatarme. Por cierto ¿dónde estaba Héctor? Agudicé el oído (si es que somos capaces de hacer eso) para intentar captar algún sonido proveniente de la cocina o del salón… pero no oí nada. Ni siquiera oía los ruidos de la calle porque a pesar de la enorme cristalera que tenía en su habitación, Héctor había insonorizado todo el piso para que no nos molestara ninguna puta escuchando Dover en el piso de enfrente ni ninguna maruja berreando el Como Una Ola mientras fregaba la escalera de su casa.&lt;br /&gt;    Es lo que tienen ciertas partes de Barcelona, que las calles son tan estrechas que si estiras el brazo puedes jugar al miliquituli con la vecina del edificio de en frente.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    De repente tuve una revelación y me di cuenta de que como inicio de Temporada aquello estaba resultando de lo más aburrido, así que me dejé de tonterías, me levanté, me di una ducha, me puse unos trapitos súper cools que tenía por allí desperdigados (pero en plan cool, osea en plan “te voy quitando la ropa desde la entrada para que mañana cuando te levantes sepas por DÓNDE SE SALE) y me puse a hacer llamadas a todas mis amigas.&lt;br /&gt;    Hacía muchos días que no sabía nada de ellas. ¿Habrían conseguido controlar sus recién adquiridos súper poderes? Sólo sabía que a la Pepi no la dejaban entrar en el Arena Madre porque decían que cuando ella se metía en el Cuarto Oscuro cosas muy raras, siniestras y extrañas (oscuras no, porque eso se sobreentiende) ocurrían allí dentro.&lt;br /&gt;    La Cindy, como no conseguía articular ni una sola palabra en castellano, había echado currículum y ahora estaba trabajando de profesora de dicción en la Academia de OT. Y por lo visto tenía una de chismes que contarnos que se iba a cagar la burra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por suerte (o por desgracia) yo no veo OT y no creo que eso sea importante para este relato así que os quedáis con las ganas de saber cómo de grande la tiene el churrero del Gaydar ése.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Por lo demás (que era lo que me había contado la Asdru en alguna llamada de teléfono a las tantas de la mañana) tanto ella como Piluca aún no habían desarrollado ningún poder extraño. Me preguntó si ya sabía qué me había pasado a mí. Le contesté que, seguramente, mi súper poder era estar siempre cachonda y dilatada porque la tranca de Héctor me entraba como el cuchillo corta la mantequilla a cualquier hora de la noche y el día.&lt;br /&gt;    No debió hacerle mucha gracia porque me colgó y no me volvió a llamar (y de eso hacía ya… no me acuerdo cuanto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Descolgué el auricular del teléfono de Héctor (¡si te parece voy a pagar yo las llamadas, guapa!) y llamé a la Pepi. Después de tirarse como dos minutos gritando como una loca por la ilusión que le hacía hablar conmigo, quedamos en el centro para ir a tomar algo con todas las demás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Así que yo, ni corta ni perezosa, me fui de casa de Héctor sin tener ni puta idea de dónde estaba mi novio (o lo que fuera que era el Hombre Llamado Caballo que me había tenido tantos días postrada en cama) y cogiendo un juego de llaves que había junto a la puerta. No sé si las llaves eran de casa de Héctor porque no me las ofreció nunca, fui yo la que decidí (en pleno arranque “Okupa y resiste”) que si llevaba más de 72 horas metida en el mismo sitio, pasaba a ser parte de mi patrimonio. ¿Cómo crees que la Preysler ha llegado a dónde ha llegado?&lt;br /&gt;    Pensé en pasarme antes por casa para darle de comer a los peces y regar las plantas, pero entonces el sol me dio en la cara y me di cuenta de que no podía perder un día tan maravilloso encerrada en casa. Entre eso y que no tengo ni peces ni plantas a los que dar de comer ni regar, pues decidí irme a crear riqueza (y poder).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Me tiré horas dando vueltas por la ciudad y gastando todo el dinero que me quedaba comprando ropa y gadgets a cada cual más cool, sin dejar de pensar en todos esos países del tercer mundo que, gracias a mi inversión, iban a poder darle un impulso a sus departamentos de I+D y así conseguir que el Zara hiciera mejores prendas aún más baratas.&lt;br /&gt;    Ahí estaba yo, en plan Vicente Ferrer (pero con el look fashion trasnochao de Nacho Cano y la Fundación Hare Krishna) cuando llegó la hora de reencontrarse con todas las amigas. Fui directa a Plaza Universidad. Habíamos decidido quedar allí en vez de en Plaza Cataluña (como hacíamos habitualmente) por tres motivos:&lt;br /&gt;1.- Que en Plaza Universidad hay mucho gay suelto.&lt;br /&gt;2.- Que la última vez que quedamos en Plaza Cataluña nos secuestraron y nos amordazaron y nos amenazaron y casi nos matan estrellándonos en un avión.&lt;br /&gt;3.- En Plaza Cataluña habían instalado un huevo blanco gigante que nadie en Barcelona sabe qué coño hay dentro pero lleva ahí meses y meses sin que nadie se queje.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;    Cuando llegué ya estaban todas reunidas esperándome. Después de darnos besos y besos y más besos nos dimos cuenta de que nos faltaba Piluca.&lt;br /&gt;- Jo tía –dijo la Pepi-. Ya me olvidaba de que Piluca siempre llega tarde.&lt;br /&gt;- Oye, vamos a tener que acostumbrarnos a que vuelva a ser amiga nuestra –dije yo-. Cindy, tú que eres un poco tonta, ni se te ocurra hacer comentarios maliciosos sobre Piluca como los que hacíamos antes ¡que ahora es de las buenas!&lt;br /&gt;- No way, José! –respondió.&lt;br /&gt;- ¿Por qué coño me llama José la loca esta? –pregunté, como si ella no estuviera delante (es que desde que hablaba en Inglés la tratábamos como a la típica puta amiga guiri de alguien que te presentan una tarde y te pasas el día riéndote de ella por puta, por guiri y por tonta).&lt;br /&gt;- Debe ser alguna frase hecha en Inglaterra –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Obviamente cariño –respondió Piluca-. Si fuera una frase hecha en Ámsterdam ¡la habría dicho en Holandés!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Las cuatro nos la quedamos mirando (la perra había aparecido por detrás nuestro sin hacer ni un puto ruido) y ella bajó las manos que había subido en plan Bette Midler cuando cuenta un chiste al darse cuenta de que no nos había hecho gracia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Queda claro que mi súper poder TAMPOCO es un sentido del humor ultradesarrollado –nos dijo.&lt;br /&gt;- ¿Qué? –le pregunté-. ¿Tú tampoco sabes qué te hizo el Mega Gas?&lt;br /&gt;- Qué va tía. Llevo desde que salimos de aquel avión haciendo experimentos y nada, que no hay manera.&lt;br /&gt;- Fucking airplane –no hace falta que diga que eso lo dijo la Cindy ¿no?&lt;br /&gt;- Bueno ¿qué? –dijo la Pepi-. ¿Nos vamos a tomar algo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Piluca se emperró en que en vez de tomar algo nos fuéramos a una Sauna a darnos un baño mientras comentábamos cosas y que luego nos folláramos a algún guiri buenorro. Pero resultó que su súper poder tampoco era una fuerza de convicción fuera de lo común porque acabamos sentadas en un bar del GayXample tomando cafeses, coca colas y té.&lt;br /&gt;    Tampoco hace falta que os diga quién se pidió el té ¿cierto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mírala, la Reina Victoria –dijo la Pepi mientras observaba a la Cindy sorber el té-. Qué fina se nos ha vuelto la japuta.&lt;br /&gt;- Es que ahora es toda una lady –dije yo.&lt;br /&gt;- Di –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- Di.&lt;br /&gt;- Que diga ¿qué?&lt;br /&gt;- ¡Nada! ¡Di! ¡Lady Di! –gritó Piluca.&lt;br /&gt;- A ver nena ¿no habíamos quedado que NO TIENES el sentido del humor que crees tener? ¡Deja de decir tonterías y bébete el café! –le chillé yo.&lt;br /&gt;- ¿Ves? –le dijo una marica en una mesa cercana a la nuestra a la otra marica sentada con ella-. Y luego te quejas porque yo te maltrato.&lt;br /&gt;- Oye cariño –le dije a la marica chafardera 1-. No sólo me parece fatal que estés con la oreja pegada a las conversaciones ajenas, sino que además te equivocas de cabo a rabo porque ésta y yo no somos pareja.&lt;br /&gt;- Perdona –dijo la marica chafardera número 2-. Pero si te pones a berrear como una histérica es normal que te escuchemos aunque no QUERAMOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    De repente la Asdru se levantó levantando el brazo y abriendo la boca. Y así se quedó. No dijo ni mú. Cuando se dio cuenta de que todos la mirábamos asombradas por la gilipollez que acababa de hacer se sentó y se quedo mirando su taza de café.&lt;br /&gt;    Yo pensé que estaba ensayando para alguna forma de Performance absurda a lo Circo del Sol. Pero no. Me miró y trató de decirme algo, pero ¡se había quedado sin voz!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Huala nena! –grité-. ¡Eres como la Sirenita! ¡Te han quitado la voz! ¡¿Quién ha sido?! ¡¿A cambio de qué la has dado?! ¡Te dije que lo nuestro era imposible, tengas cuerdas vocales o no!&lt;br /&gt;- Hidro, no la asustes –dijo Piluca-. Algo raro le pasa a la pobre Asdru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Todo el bar nos miraba esperando a ver qué coño le pasaba a la Asdru, que seguía sin decir ni mú ¡porque no podía! Las lágrimas empezaban a resbalar por sus mejillas. La pobre estaba aterrorizada y nosotras no sabíamos qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    De repente la tía se empezó a sacudir. Se puso de pie y empezó a moverse como si la hubiera poseído el espíritu de Georgie Dann (si es que está muerto). Todas las nenas del bar la mirábamos sin saber qué coño estaba pasando y yo estaba a punto de empezar a rellenar los papeles del ingreso en el psiquiátrico cuando la Asdru se puso a menear la cabeza de un modo extrañamente familiar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    ¡¡Estaba bailando el Let Me Out como la puta de Dover!!&lt;br /&gt;    ¡Entonces me di cuenta! En mi pedazo de abrigo estaba vibrando algo. ¡Era mi teléfono!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Saqué el móvil del bolsillo y miré la pantalla. Era Héctor. Seguramente iba a cagarse en mí por haberle robado las llaves del coche, de la avioneta o del zulo que tenía en Tasmania. Pero me daba igual. Seguí mirando la pantalla alucinando al ver que la Asdru se estaba moviendo al ritmo de mi tono-politono-realtono del Let Me Out. Pero ¿por qué no sonaba nada? ¡Tenía el móvil insonorizado!&lt;br /&gt;Apreté el botón de opciones y (sin querer) colgué a Héctor. La Asdru dejó de moverse. ¿Era posible que estuviera controlándola con mi teléfono? ¿Qué clase de blog de marika ficción era éste que podía controlar a mis amigas con el teléfono móvil? ¿De dónde coño saco las ideas?&lt;br /&gt;    Todo esto pensaba mientras navegaba por los menuses mega chulos de mi teléfono hasta desactivar la insonorización del aparato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡HOSTIA PUTA! –gritó la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡HUALA NENA! –grité yo.&lt;br /&gt;- What happens??? –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡No podía hablar! ¡Estaba como insonorizado! –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- No nena no, lo que estaba insonorizado ¡era mi móvil!&lt;br /&gt;- ¿Y por qué te has puesto a bailar ahí en medio como una loca del coño, nena? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡No lo sé! De repente ha empezado a sonar en mi cabeza la canción esa que suena ahora tanto en la tele…&lt;br /&gt;- El Let Me Out de Dover nena, no me seas garrula y deja de leer comics de esos que no te aportan nada. ¡A ver si encendemos más la tele! –dije yo.&lt;br /&gt;- ¡Y mi cerebro me ha obligado a bailar!&lt;br /&gt;- No ha sido tu cerebro –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- Oye puta, suelta mi teléfono –le dije, al darme cuenta de que la tía zorra estaba toqueteándome los botones.&lt;br /&gt;- Ha sido el móvil de la Hidro.&lt;br /&gt;- No te metas con mi móvil que te pareces a la Dolly ya.&lt;br /&gt;- No nena, no me meto con tu móvil. Estoy diciendo que tu móvil controlaba a la Asdru.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo coño me voy a creer eso? –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Porque ya sé cuál es tu super poder –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¿Ah sí? ¿Cuál? ¿Ha perdido el miedo a hacer el ridículo? ¡Ya podía haber tenido yo ese poder en la temporada anterior y no habríamos pasado por todo lo que pasamos! –exclamé.&lt;br /&gt;- No nena no. El súper poder de la Asdru es éste –dijo Piluca, señalando algo en la pantalla de mi móvil. Me acerqué para mirar lo que era.&lt;br /&gt;- Me estás diciendo que la Asdru… tiene… su súper poder es… ¿¡que anula la cobertura de los móviles!?&lt;br /&gt;- No nena. Pero, ahora que lo dices, a ver si te cambias de compañía que no tienes ni dos rallitas.&lt;br /&gt;- No me toques el coño, que no veas los inventos que tengo que hacer para poder hablar en mi habitación.&lt;br /&gt;- ¡¿Queréis dejaros de gilipolleces y decir cuál es el súper poder de la friki enferma esta!? –berreó la Pepi.&lt;br /&gt;- Es muy fácil… ¡La Asdru tiene Bluetooth integrado! – gritó Piluca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;    Y dado que ya había asimilado que sus bromas no tenían gracia, nos dimos cuenta de que no nos estaba tomando el pelo. La Asdru se podía sincronizar con mi teléfono móvil (y con el de cualquiera que aceptara sus llamadas entrantes).&lt;br /&gt;QUÉ JEBY.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-1361996600954981722?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2007/01/captulo-uno-de-vuelta-la-vida.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-1802571152499309823</guid><pubDate>Wed, 27 Dec 2006 22:13:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-12-27T23:30:59.306+01:00</atom:updated><title>KILL PILI: VOLUMEN 2</title><description>NO NENAS NO, NO LLEGA LA WII. NI LOS BRAIN TRAININGS AGOTADOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NI EL NUEVO CATÁLOGO IKEA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;LLEGA LO QUE TODAS LAS MARICAS (Y AMIGOS) ESTÁIS ESPERANDO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://img.photobucket.com/albums/v76/jorjeg/kpv2.jpg"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer; width: 320px;" src="http://img.photobucket.com/albums/v76/jorjeg/kpv2.jpg" alt="" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;- Hostia Hidro, vaya cartel más cutre que has puesto, cariño.&lt;br /&gt;- Mira Piluca, no me toques los huevos que bastante tengo yo con lo que tengo como para ponerme a hacer virguerías con el Photoshop.&lt;br /&gt;- Joder tía, virguerías no. Pero es que eso... eso parece una mierda. ¿Y qué coño pinta ahí la Torre Agbar?&lt;br /&gt;- No lo sé nena. Me apetecía poner un símbolo fálico. Además, que desde que me enteré que van a dar las campanadas desde ahí como que me da mal rollo ese edificio.&lt;br /&gt;- ¿Y eso?&lt;br /&gt;- No lo sé nena. Si lo supiera no habría empezado la frase anterior con un "No lo sé, nena".&lt;br /&gt;- Oye ¿Y por qué se sigue llamando "Kill Pili" si yo ya soy buena?&lt;br /&gt;- ¿Y qué pasa? ¿Te crees que eres la única Pili que fue mala en el mundo y que puede querer matarme?&lt;br /&gt;- Egocéntrica!&lt;br /&gt;- ¡Previsora! Además ¿cómo coño quieres que lo llame?&lt;br /&gt;- Yo qué sé... "Queer as Folk" por ejemplo.&lt;br /&gt;- ¿Queer as Folk? Anda nena, que desde que has vuelto de Murcia estás de un atrasao que pa' qué.&lt;br /&gt;- Oye, no te metas con Murcia.&lt;br /&gt;- Me meto con lo que me sale del coño.&lt;br /&gt;- Mira tía, que te den. Voy a renegociar mi contrato porque no estoy muy segura de querer salir en esta temporada.&lt;br /&gt;- ¡Tú sales en esta temporada, como que yo soy la Hidro! ¡Puta!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-1802571152499309823?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/12/kill-pili-volumen-2.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115758667267395948</guid><pubDate>Wed, 06 Sep 2006 23:50:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:24.965+01:00</atom:updated><title>EPÍLOGO</title><description>- ¡Huala, nena! –grité, aterrada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estábamos. Sentadas en los sofases de Héctor sin tener ni idea de lo que acababa de pasar. De repente, sin saber cómo, habíamos pasado de un avión a punto de volar por los aires (bueno, ya estaba volando por los aires pero es que iba a EXPLOTAR con nosotras dentro) a estar en un salón en pleno pisazo de Barcelona mirándonos unas a otras sin saber qué coño había pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo hemos llegado aquí? –preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- No sé tía… yo estoy… como en trance –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Eso son las drogas, mira que te he dicho veces que no te metas tanto –respondió la Cindy-. Ah, por cierto, I am totally flipated.&lt;br /&gt;- Yo lo último que recuerdo –dije-. Es a Piluca brillando más que la estrella de Navidad de la fachada de El Corte Inglés de Plaza Cataluña en pleno 25 de diciembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas miramos a Piluca. Estaba sentada en un sillón individual, mirándonos fijamente con la mirada muy tranquila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Se ha fumado un porro? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- No –respondió Piluca-. No he fumado nada.&lt;br /&gt;- Piluca… ¿qué ha pasado?&lt;br /&gt;- ¡¡¿¿QUIÉN ANDA AHÍ??!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las 5 pegamos un bote y la Pepi soltó un gritito y vimos aparecer a Héctor, sujetando un zapato, por el pasillo. Iba totalmente mojado y sólo llevaba una toalla que NO disimulaba en absoluto el ASOMBROSO tamaño de su miembro.&lt;br /&gt;Me entró un hambre de repente…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Héctor!! –grité yo, y me levanté y fui corriendo a abrazarle.&lt;br /&gt;- ¡¡Hidro!! –gritó él, y me abrazó.&lt;br /&gt;- ¡¡Héctor!! –gritó la Pepi, y se levantó corriendo a abrazarlo.&lt;br /&gt;- ¡¡Puta!! –grité yo, y le arreé una patada.&lt;br /&gt;- ¿Cómo habéis entrado? – preguntó Héctor.&lt;br /&gt;- Pues… no lo sabemos –respondí.&lt;br /&gt;- Les he traído yo –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¡¡Piluca!! – Héctor se llevó un susto de muette al ver a Piluca sentada en su salón-. ¿Qué hace aquí?&lt;br /&gt;- Te lo contaré luego. Cuando me lo cuente ella. ¡Porque no tengo ni idea! –respondí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor se abrazó fuertemente a mí y me acompañó hasta el sofá. Todos nos sentamos de nuevo, yo agarradito a mi Héctor, y miramos fijamente a Piluca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella se levantó, caminó hacia uno de los ventanales y se quedo mirando al exterior. Miró… y miró… y remiró… se llevó la mano a la barbilla…. Y siguió mirando…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Tú, Antoñita la fantástica! –le grité-. ¿Vas a contarnos qué coño ha pasado o lo dejamos para el prólogo de la Segunda Temporada?&lt;br /&gt;- ¿Habrá segunda temporada? – preguntó la Asdru, emocionada.&lt;br /&gt;- Claro nena, ya te dije que habría segunda, tercera y las que hagan falta –le respondí.&lt;br /&gt;- Era algo que sospechábamos… - dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¿El qué? ¿Lo de la segunda temporada? –dijo la Pepi-. Yo no lo sospechaba, yo pensaba que como esta había sido tan mala no habría segunda.&lt;br /&gt;- No idiota, eso no –dijo Piluca-. Aunque es cierto que no ha quedado la cosa muy fina ¿eh, Hidro?&lt;br /&gt;- Oye bonita, a ver si te voy a dar un empujón y vas a salir volando por la ventana. Que aunque te hayas redimido aquí el guionista soy yo ¡y el epílogo es muy largo!&lt;br /&gt;- Como iba diciendo… -siguió Piluca-. Era algo que sospechábamos. El Mega-Gas tuvo efectos secundarios extraños en los ratones cuando lo probamos.&lt;br /&gt;- ¡Experimentasteis con animales! ¡Qué animales! –gritó la Asdru.&lt;br /&gt;- Pues ratas… monos… algún perro que pasaba por allí… un par de viejas granjeras… la fauna murciana no da para más –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Qué animales vosotros! ¡La experimentación con animales es una salvajada! – respondió la Asdru.&lt;br /&gt;- Yo desde que vi Una Rubia Muy Legal 2 que no soporto a los que experimentan con perros –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- Sí, lo sé –continuó Piluca-. No me sentía a gusto con todo aquello. Pero tenéis que entender que habían anulado mi voluntad y mi personalidad…&lt;br /&gt;- Y tu gusto sexual nena, porque mira que follarte a la M&amp;M. –le dije yo.&lt;br /&gt;- De eso prefiero no hablar.&lt;br /&gt;- No me extraña –respondí.&lt;br /&gt;- ¿Y qué le pasaba a los animales? –preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- Pues… a un par de ratones les causaron mutaciones genéticas. A uno le salió otro rabo y el otro super-desarrolló sus sentidos. Uno de los gatos adquirió la capacidad de deformar su cuerpo hasta límites insospechados. Hubo un perro que desarrolló una inteligencia sorprendente. Y las viajes agricultoras… una adquirió poderes telequinéticos y la otra comenzó a hablar en lenguas extranjeras que jamás había estudiado.&lt;br /&gt;- Oh my god – dijo la Cindy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos la miramos, asustados.&lt;br /&gt;- ¿Y qué pasó después? –pregunté yo.&lt;br /&gt;- En varias fases del experimento conseguimos aislar esas malformaciones y fuimos depurando el código del Mega-Gas para evitar posibles efectos secundarios.&lt;br /&gt;- ¿Y qué pasó después? –volví a preguntar.&lt;br /&gt;- En las últimas versiones del Gas vimos que ya no había ningún efecto secundario. Pero no llegamos a desarrollar por completo el tratamiento de vacunación.&lt;br /&gt;- ¿Y qué pasó después? –pregunté, otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca se giró y me miró fijamente.&lt;br /&gt;De repente, noté cómo una fuerza extraña e invisible me soltaba un sopapo en toda la nuca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Coño! –me giré, pero detrás de mí sólo estaba Héctor-. ¿Qué coño te pasa?&lt;br /&gt;- ¡Yo no he hecho nada!&lt;br /&gt;- ¡Me has dado una colleja!&lt;br /&gt;- ¡Pero si te tengo abrazado con las dos manos por delante!&lt;br /&gt;- ¡Pues me habrás dado con tó lo gordo! ¡Tío, que no me va el S&amp;M!&lt;br /&gt;- Ha sido Piluca –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca miró a la Asdru y sonrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Qué mal rollo me está entrando –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Yes, indeed –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Quieres dejar ya de hablar en inglés y portarte como los seres humanos –dije yo.&lt;br /&gt;- Conseguisteis aislar los problemas del código genético del Mega-Gas… pero no de la vacuna. Y todos nos pusimos la vacuna…&lt;br /&gt;- ¿Insinúas que nos vamos a malformar genéticamente? –pregunté, horrorizada.&lt;br /&gt;- Es posible… -dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Yo me pido ser el ratón de los dos rabos! –gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Tú calla y no me seas puta! –exclamé histérica -. ¡Nena! ¡Nenas! ¡No puedo malformarme!&lt;br /&gt;- Tranquila Hidro, seguro que no nos pasa nada. –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- No te pongas en plan paternalista nena. Nos hemos tomado un mejunje creado por una Murciana psicotrópica que nos van a salir tomates y lechugas en las manos como al Gremlin aquél. ¡Héctor! ¡Héctor! Por el amor de Dior!!! ¡Hazme el amor ahora que aún parezco un hombre!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me abalancé sobre él y le arranqué la toalla, dejando al descubierto TODA su hombría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder… éste no se ha tomado la vacuna ¡pero poca falta le hace! –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Did you see the size of that? –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Hidro, espera!! –gritó Héctor.&lt;br /&gt;- Hidro, no me seas histérica –dijo Piluca-. A estas alturas es obvio que ninguna de las mutaciones que ha causado el Mega-Gas en nosotros son malformaciones físicas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi se llevó la mano a la entrepierna y, al darse cuenta de que seguía teniendo un solo rabo, soltó un suspiro.&lt;br /&gt;- What a pity –le dijo la Cindy, y le pasó una mano sobre los hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pero entonces… -empezó a decir la Asdru-. Tú Piluca has adquirido poderes telequinéticos, por eso nos has teletransportado desde el avión hasta aquí.&lt;br /&gt;- Exacto.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo nos has traído a este piso, si tú nunca has estado aquí? –pregunté yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿HABÍAS ESTADO AQUÍ ANTES?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡¡¡¡¡HÉCTOR!!!!!!!!&lt;br /&gt;- Si me disculpáis, voy a terminar de ducharme, que me habéis dejado a medias.&lt;br /&gt;- ¡Serás puta! –comencé a pegarle collejas a Héctor.&lt;br /&gt;- ¡Fue antes de conocerte! ¡Mucho antes! ¡Hace casi año y medio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos abrimos la boca exageradamente y miramos a Piluca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te tiraste a Héctor antes de irte a Murcia, cuando aún eras Piluca la Paleta? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Esto es un allanamiento de los seres humanos de la sensibilidad –dije yo y le devolví la toalla a Héctor-. Anda, vuelve a la ducha antes de que Piluca te haga un rollo vudú de esos y te deje tieso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor abandonó la habitación y volvió a la ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- What heavy –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Y la Cindy ha adquirido la capacidad de hablar en inglés –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Pero ésta ya sabía hablar inglés, que se fue a London a hacer de niñera –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Sí, pero ahora ¡no puede parar de hablar en inglés! –gritó la Asdru, emocionada.&lt;br /&gt;- DON’T TELL ME!!! –gritó la Cindy, que se le iluminó la cara.&lt;br /&gt;- Pues recuérdame que no le dé mucho protagonismo en la segunda temporada porque no hay quien la entienda –dije yo.&lt;br /&gt;- ¿Y cuál es mi super poder? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Es difícil de descubrir. Tal vez no tengas ninguno. –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- Sí claro, ahora va a resultar que las únicas con poderes vais a ser vosotras dos –respondió. Se cruzó de brazos y se cabreó, se incrustó en el sofá y la cabeza se le fue para atrás.&lt;br /&gt;Literalmente. Su cuello se estiró como el Blandi-Blub y la cabeza le terminó en el parquet.&lt;br /&gt;- ¡Aaaaaaaaaaaaaaah! –gritó, mientras las demás le mirábamos asombradas.&lt;br /&gt;- ¡Es el hombre chicle! –grité yo.&lt;br /&gt;- ¡Piluca, putaaaaa! –gritaba la cabeza de la Pepi desde detrás del sofá-. Que no eran malformaciones físicas. ¡Te voy a pegar una de hostias que vas a ver las malformaciones físicas que te hago!&lt;br /&gt;- Pepi, cálmate –dijo la Asdru-. Seguro que cuando descubras cómo controlar tu poder estas cosas dejarán de pasarte. Relájate y verás cómo todo vuelve a la normalidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oímos cómo la cabeza de la Pepi tomaba aire y comprobamos como, poco a poco, su cuello iba volviendo a su lugar habitual. Cuando tuvo la cabeza de nuevo sobre los hombros, nos miró a todos con los ojos como platos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Qué resacón más divino –dijo.&lt;br /&gt;- ¿No te duele? –le pregunté.&lt;br /&gt;- No. No me duele. Pero es muy raro sentir cómo se alarga tu cuerpo… ¡UN MOMENTO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó de golpe y se metió la mano en los pantalones. Empezó a estirar y a estirar y a restregar la mano arriba y abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Nena! ¡Que te vas a quedar ciega! –le grité.&lt;br /&gt;- ¡NO NENA! ¡QUE SE ME ALARGA! ¡¡TENGO UN RABO RETRÁCTIL!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto, se fue corriendo del piso de Héctor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Deberíamos retenerla hasta que supiéramos qué nos está pasando –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Tú tranquila –dije yo-. Si sigue gritando lo del rabo retráctil cuando salga por la puerta ya la retendrá la Guardia Urbana en algún manicomio.&lt;br /&gt;- ¿Y cuáles serán vuestros poderes? –preguntó Piluca, mirándonos a la Asdru y a mí.&lt;br /&gt;- Nena, no me mires con esa cara –le dije- que ahora que sé que eres psicoquinética me das un yuyo que pa’ qué.&lt;br /&gt;- I agree with that. You are a scary person now, Piluca –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres la miramos y nos entró la risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Es posible que ninguno de nosotros tenga poderes –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Pues vaya mierda. Yo que esperaba tener algún don mega-cool o algo… y va a resultar que soy cool, a secas.&lt;br /&gt;- Don’t cry for me, Argentina –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Como una cabra. Lo que yo te diga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente se oyó un portazo. Las 3 que quedábamos en el salón dimos un bote. Por el pasillo vino la Pepi, con la cara así como desencajada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué te pasa a ti ahora? –le pregunté.&lt;br /&gt;- Nenas, nenas, NENAS.&lt;br /&gt;- What? –said the Cindy.&lt;br /&gt;- No os vais a creer lo que hay ahí abajo.&lt;br /&gt;- ¿Dónde? ¿En tu paquete? –preguntó Piluca.&lt;br /&gt;- No nenas. En la calle.&lt;br /&gt;- ¿Qué hay en la calle?&lt;br /&gt;- Una cantidad ingente, increíble y totalmente grotesca de CHULAZOS RUBIOS, ALTOS Y CACHAS.&lt;br /&gt;- Sí bonita, lo que tú digas –dije yo-. Apuntad otro poder de la Pepi, las alucinaciones a lo Emily Rose.&lt;br /&gt;- ¡Que va en serio tía! ¡Está lleno de hombres!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos levantamos todas corriendo y nos pegamos a los ventanales, para mirar a la calle.&lt;br /&gt;¡Era cierto! En la calle había una cantidad absurda de hombres apetecibles, con camisetas de tirantes que les marcaban hasta las marcas de nacimiento y unas cabelleras rubias y castañas y morenas… y yo qué sé! ¡Hay que ver los chulazos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Nenas! ¡Con esa cantidad de hombres por metro cuadrado ¿qué coño hacemos aquí hablando como si fuéramos los Power Rangers?! –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Volvemos a ser las mismas de siempre, pero mejoradas –dijo Piluca-. Va siendo hora de volver a putear ¡como en los viejos tiempos!&lt;br /&gt;- Con lo que me ponen a mí los rubios… Mmmm… -dijo la Asdru, y todos la miramos raros.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa? –dijo-. Soy el típico personaje asexual que sólo sirve para avanzar en la trama pero NO SOY DE PIEDRA.&lt;br /&gt;- Vale, vale, tranquila –le dije-. Joder, ¡¡esta calle parece un videoclip de Alcazar!!!&lt;br /&gt;- It’s raining men!!!! –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡Aleluya!!! –gritamos las demás y fuimos hacia la puerta. Una vez allí salieron todas del piso. Piluca, la última, se giró y me miró.&lt;br /&gt;- ¿No vienes?&lt;br /&gt;- No cariño, yo ya tengo un hombre… -y señalé con la cabeza al pasillo.&lt;br /&gt;- Pues que lo disfrutes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se acercó a mí y me dio un abrazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Me alegro de haber vuelto –dijo.&lt;br /&gt;- Y yo también –le dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me dio un beso en la mejilla y se fue a seguir a las demás, en la caza por los chulazos rubios y musculosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me volví al salón, a esperar a que Héctor saliera de la ducha. Encendí la televisión. En pantalla apareció lo que parecía ser un escenario en medio del desierto, en llamas, unos bomberos apagando el fuego y un grupo de locazas gritando. A los bomberos, no al incendio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “…durante la actuación. El avión, que se desconoce a qué compañía aérea pertenecía, cayó desde el cielo ante la atenta mirada de miles de testigos.” –dijo la reportera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento apareció en pantalla un chico muy majo, con una camisa con volantes y topos horrorosa, que comenzó a relatar lo que había vivido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues estaba yo con mi amiga Dolly que íbamos a ver el concierto de los Chico y Chica, que nos lo recomendó un amigo de Barcelona y dijo que eran lo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajo el micro apareció un letrero con su nombre: “Gigi, testigo”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y entonces vimos cómo aparecía el avión este y nos dimos cuenta de que iba directo al escenario dos, que era donde estaba actuando Malena Gracia. Y entonces se estrelló y, por lo que sé, sólo murieron ella y el equipo de baile porque no había público. Normal.&lt;br /&gt;- ¡Gigi! ¡Gigi! –gritaba otro chico por detrás-. ¡Quieres dejar de hablar con Susana Griso y venir a ver a los Bomberos! ¡¡¡Viva el cuerpo de los Bomberos!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La periodista apareció en primer plano, con el escenario en llamas detrás.&lt;br /&gt;- Y eso es todo en directo desde el desierto de los Monegros. Las autoridades están investigando el accidente aéreo que ha causado la muerte de cuatro personas: la cantante Malena Gracia y los tres bailarines de su espectáculo. También se está investigando la extraña explosión ocurrida esta tarde hacia las cinco y diez sobre el cielo de Valencia. Los testigos aseguran haber oído a unas mujeres cantar en alemán antes de escuchar la detonación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conexión se cortó y en pantalla apareció Susana Griso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias Almudena -¿Por qué todas las reporteras de Antena 3 se llaman Almudena?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apagué la tele. Me importaba un pepino lo que había pasado con el avión y con las alemanas. Sabiendo que las maricas de los Monegros estaban a salvo ya estaba contenta. Vale, ha muerto Malena Gracia. Pues bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Visto que Héctor no salía de la ducha, fui hacia el baño, me desnudé y abrí la mampara para meterme dentro. Héctor se giró y me miró fijamente.&lt;br /&gt;- ¿Qué haces?&lt;br /&gt;- He estado dos días encerrada en un zulo. He pateado el culo de un montón de perrakas. He sido golpeada con metralletas y cosas que no eran metralletas. He subido a un avión que casi me explota en la cara y he peleado a 20.000 pies de altura con una marica Murciana con más mala leche que Carlos Pumares. Ahora me toca una ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me metí bajo el chorro, pegando mi cuerpo al de Héctor y llevando mi mano hacia su…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Anda! –dije yo.&lt;br /&gt;- ¿Qué? &lt;br /&gt;- ¡Ya sé cuál es mi súper poder!&lt;br /&gt;- ¿Cuál?&lt;br /&gt;- ¡Elevar la carne sólo con pensarlo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto, me pasé tres días follando como una perra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115758667267395948?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/09/eplogo.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>1</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115577534963677641</guid><pubDate>Thu, 17 Aug 2006 00:41:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:20.555+01:00</atom:updated><title>Capítulo 31: Víboras en vuelo</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡SORPRESA! Todos creíamos que la historia iba a acabar en el capítulo 30 pero… ¡NO! En un giro inesperado de los acontecimientos descubrimos que la M&amp;M tenía un plan secreto que ha alargado nuestra agonía. El avión iba a explotar, el misil iba a acabar con las Maricas en los Monegros y la M&amp;M tenía secuestradas a las tres Marías en la bodega del avión. ¡¿Dónde está Brian Synger cuando se le necesita?!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues no está tan mal esto, tía –dijo la Gigi, después de coger un cubata de garrafón de uno de los puestos del Monegro’s Queer Festival (Sí, es que tenía muchos nombres).&lt;br /&gt;- Pero hace mucho calor tía. ¡Anda mira! Esos de ahí son los del canal de #Queerasfolk del IRC. Qué monos ellos con sus camisetas todas iguales. –respondió la Dolly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Van a morir todos! ¡Eso no formaba parte del plan! –me gritaba Piluca, mientras corríamos como locas por todo el avión-. ¡Sólo teníamos que convertirlas en mejores maricas!&lt;br /&gt;- ¿Y quién eres tú para decidir quién es una buena marica y quién no? –le pregunté.&lt;br /&gt;- No me vengas con correciones políticas Hidro, que te conozco. Que tú eres la primera que con el rollo Cool miras tanto a la gente por encima del hombro que se te ha quedado el cuello así torcido y todo.&lt;br /&gt;- Pues también es verdad.&lt;br /&gt;Seguimos corriendo como dos posesas arriba y abajo ¡y no encontrábamos la puta entrada a la bodega!&lt;br /&gt;- ¡Tía, piensa! –dijo Piluca. Y luego le entró la risa. Le solté un sopapo, por lista.&lt;br /&gt;- A ver, piensa en la peli de la Jodie Foster.&lt;br /&gt;- ¿Qué peli? –preguntó.&lt;br /&gt;- La de la niña que desaparece y luego no la encuentra y la tía se monta una paranoia.&lt;br /&gt;- No me suena.&lt;br /&gt;- Sí tía… Jodie Foster, Peter Saarsgard, Marisa Paredes… ¡y Sean Bean! ¿Qué pasa? ¿Qué en Murcia no tenían cines o qué?&lt;br /&gt;- Bueno, hay uno, pero aún están repitiendo Star Wars.&lt;br /&gt;- ¡Así les va! ¡Sígueme!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recordando todas las películas de aviones que había visto (menos Turbulence, que sólo me faltaba un psicópata persiguiéndome; ni Snakes on a Plane, que aún no la hemos visto pero tampoco necesitábamos víboras en el vuelo) desglosé mentalmente la estructura de un avión y acabé dándome cuenta de que no tenía ni puta idea de dónde estaba la entrada a la bodega.&lt;br /&gt;- Joder tía –dije yo-. No debe ser tan complicado si esas tres locas la han encontrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, una voz surgió de los altavoces que había por todo el avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Queridas, soy yo.&lt;br /&gt;- ¡Es Marta Sánchez! –gritó la Pepi, de fondo. Y a las otras dos les entró la risa.&lt;br /&gt;- ¡Callaros, coñññññño! – gritó la M&amp;M-. Supongo que si aún no estáis aquí es porque no habéis encontrado la entrada a la bodega. Como tenemos algo de prisa, os diré la forma más rápida de llegar porque me van a dar las uvas y me gustaría mataros antes de que explote el avión y nos vayamos todas ¡¡A TOMAR POR CULO!!&lt;br /&gt;- Tampoco es para ponerse así –dije yo.&lt;br /&gt;- Así que, si no os importa, id directas al final del pasillo y cruzad la puerta que hay en mitad de la pared, que está pintada igual que la misma ¡PORQUE ES UNA PUTA PUERTA OCULTA, HOSTIAS!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cortó la comunicación.&lt;br /&gt;- Sigo pensando que tampoco es para ponerse así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca y yo salimos corriendo hacia la puerta oculta.&lt;br /&gt;- Además, esto le pasa por gastarse la pasta en gilipolleces como ocultar una puerta ¡cuando podría estar apadrinando niños de esos del anuncio que ponen cuando te estás comiendo el Petit Suisse! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrir la puerta oculta encontramos una escalera metálica. La bajamos todo lo deprisa que pudimos hasta que Piluca se tropezó y cayó encima de mí y entonces la bajamos ¡aún más deprisa!&lt;br /&gt;Una vez incrustadas en el suelo, nos levantamos y descubrimos que habíamos llegado a la bodega. Estábamos en el culo del avión, el sitio este que luego se abre una compuerta gigante y empiezan a caer paracaidistas, coches, helicópteros o lo que sea que el productor esté dispuesto a pagar.&lt;br /&gt;En este caso al productor sólo le llega para poner un misil y un montón de maricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya era hora, coño –dijo la M&amp;M.&lt;br /&gt;- No tengas tanta prisa bonita –le dije yo-. Que para lo poco que te queda en este mundo…&lt;br /&gt;- ¿Me estás amenazando?&lt;br /&gt;- No. Te estoy cantando una saeta. ¿A ti qué te parece, so lerda?&lt;br /&gt;- Hidro tía –dijo la Pepi-. No la pongas nerviosa ahora que no sé si te has fijado en el PISTOLÓN que tengo apuntándome a la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y era verdad, a la Pepi le había salido una protuberancia en forma de cañón de recortada que terminaba en forma de gatillo justo en el dedo de la Murciana Mala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Queréis decir vuestras últimas palabras antes de que…&lt;br /&gt;- ¡SEÑORRRRRRRRRR! –gritó una mujer. Yo pensé que había sido la Pepi o la Cindy, pero resultó que no. De detrás del misil surgieron las Frankfurt-. ¡¡El Grrrran Misssssil ha comenssado la cuenta atrrras!!&lt;br /&gt;- ¡¡Pero bueno!! –gritó Piluca-. ¿Qué hacen estas dos bolleras aquí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le echó tal mirada de furia a la M&amp;M que yo creo que le llegaron las ondas gamma y todo al cuerpo porque la tía dio así como un respingo para atrás que a mí hasta me dio cosa, fíjate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tranquilo Lucas… te lo puedo explicar…&lt;br /&gt;- ¡Más te vale, puto Critter de los cojones! Osea, que a mí no me puedes explicar el verdadero plan y a estas dos camioneras sí ¿no?&lt;br /&gt;- Es que… no es todo tan fácil como piensas… en realidad ellas ¡también iban a morir!&lt;br /&gt;- ¿QUÉÉÉÉÉÉÉ? –gritaron las dos lesbianas al unísono bávaro. Pero la M&amp;M estaba tan preocupada por la ira que surgía de Piluca que no les prestó atención. De hecho hasta yo me preocupé por la ira que emanaba ¡y es que me acordé de la loca del final de X-Men 3 y casi me da un pasmo!&lt;br /&gt;- Lucas… sabes que te quiero… Nadie me ha hecho sentir tanto placer como tú…&lt;br /&gt;- ¡PUAAAAAAAAAJS! –gritaron la Cindy, la Pepi y la Asdru a la vez.&lt;br /&gt;- Sí nenas, Piluca ha perdido todo el glamour que tenía. Tanto lifting y tanta hostia para acostarse con Gizmo –dije yo. Aproveché para meterme con Piluca ahora que no me prestaba atención.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡PLAFF!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Vaya, pues sí que prestaba atención, menuda hostia me soltó la cabrona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo confie en ti –comenzó a decir Piluca-. Creí en tu mensaje y en tu misión. Pensé que estábamos creando algo juntos.&lt;br /&gt;- ¡Pero me has traicionado! –exclamó la M&amp;M.&lt;br /&gt;- Sí coño, pero fue hace 2 capítulos. ¡Me he tirado 28 capítulos (y lo que no está escrito) haciendo todo lo que me pedías! ¡Y así es cómo me lo pagas! ¡Salvando a las Frankfurt!&lt;br /&gt;- ¿Porrrqué nos llamasss Frankfurrrt? ¡Nosotras somos de Schwëpfrinhagen! –dijeron las dos al unísono.&lt;br /&gt;- ¿Estas dos siempre hablan así, juntas? –le pregunté a Piluca-. Por Dior, qué dolor de cabeza sólo de imaginar que las aguantaste tanto tiempo viviendo en el mismo piso.&lt;br /&gt;- ¡Tú ser maricón de mierrrrda! –me insultaron.&lt;br /&gt;- Sí –dije yo-. Soy un maricón de mierda. Todos los que estamos aquí somos unos maricones de mierda. La cuestión es ¿quién seguirá siendo un maricón de mierda cuando ¡¡ACABE EL CAPÍTULO!!?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto hice un movimiento de karate Jamematen que Piluca se quedó con los ojos que le hacían chirivitas, de una patada voladora y giradora a lo Chuck Norris le arranqué a la M&amp;M la escopeta de entre las manos.&lt;br /&gt;Las Frankurt se lanzaron hacia nosotros pero la Cindy y la Pepi (que se habían desatado mientras Piluca hacía tiempo discutiendo con la otra) se interpusieron en su camino y empezaron una lucha despiadada por sus vidas.&lt;br /&gt;Yo comencé a pelear mano a mano con la M&amp;M. Esquivé puñetazos, patadas y escupitajos; pero no conseguía darle ni un solo golpe. La tía puta era tan pequeña que no había manera de acertar.&lt;br /&gt;La Asdru se lanzó hacia el misil y se enganchó al panel de control. Había una pantalla con números de color rojo que iban descendiendo ¡una cuenta atrás!&lt;br /&gt;- ¡Es una cuenta atrás! –gritó la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡Ya lo ha dicho el narrador, neeenaaaa! –grité yo, y por despistarme me llevé una hostia en toda la jeta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi y la Cindy luchaban como perras contra las Lesbianas Alemanas. Como esas eran bávaras y eran tamaño XXL pues no tuvieron problema para arrearles unas buenas hostias. De repente una bávara agarró a la Pepi de la cresta:&lt;br /&gt;- ¡Aaaaaaaaaarrrgggh! ¡QUÍTAMELOOOOO! ¡QUÍTAMELOOOO! –gritaba desconsolada a lo Yola Berrocal.&lt;br /&gt;- Wait a momeeeeeeeent –screamed the Cindy.&lt;br /&gt;Se lanzó como una loca contra las dos Lesbianas Alemanas, saltó en el aire empezó a dar vueltas y consiguió incrustar sus dos piernas en los ovarios de las Frankfurt, una salió disparada contra la pared del avión y la otra se dio un golpe en la cabeza contra el misil.&lt;br /&gt;- Fuck you, truckers!&lt;br /&gt;- Cindy tía ¿qué te pasa? ¿Por qué hablas en inglés? –preguntó la Pepi, mientras se levantaba.&lt;br /&gt;- ¿Qué dices tía? Estaba hablando castellano. He dicho: “Joderos, camioneras”&lt;br /&gt;- Si tú lo dices…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo seguía peleando como loca contra la M&amp;M, pero la puta enana debía inyectarse todos los esteroides del mundo porque no había manera de tumbarla. Poco a poco me fue acorralando contra la escalera. ¡Yo no quería subirla! ¡Subir escaleras no tiene glamour!&lt;br /&gt;- Vas a morir ¡subiendo una escalera putaaaaaaa! –me gritó la M&amp;M.&lt;br /&gt;- ¡NO! –gritó Piluca.&lt;br /&gt;Inesperadamente junto a la sien de la M&amp;M apareció la misma protuberancia que minutos antes tenía la Pepi en su cabeza. Ahora era Piluca la que encañonaba a la M&amp;M.&lt;br /&gt;- Aquí la única que va a morir eres tú.&lt;br /&gt;- No puedes hacerlo Lucas. ¡Sabes tan bien como yo que la Operación ha de llevarse a cabo!&lt;br /&gt;- ¡La única operación que se va a llevar a cabo aquí es tu lobotomía, perra! –gritó Piluca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero justo en el momento en que Piluca iba a apretar el gatillo todos oímos ¡UNA EXPLOSIÓN!&lt;br /&gt;Uno de los motores del avión estalló en mil pedazos y el aparato se ladeó hacia la derecha. Piluca perdió el equilibro y el disparo cruzó la bodega e impactó en una caja metálica que se abrió y dejó caer un montón de botes de cristal que estaban conectados a unos tubos que iban al conducto de ventilación ¡eran botes de Mega-Gas!&lt;br /&gt;¡Y no sé por qué coño me emocioné tanto al verlos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La M&amp;M aprovechó el desequilibrio de Piluca para darle una patada en el estómago y apartarla. Metió la mano en el bolsillo de su cazadora y sacó una especie de cuchilla afilada, la levantó y se lanzo contra Piluca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡NOOOOOOOOOO! –grité yo y pegué un salto impulsándome en los escalones que salí volando, agarré a la M&amp;M por la cintura que se llevó tal golpe que soltó la cuchilla. Caímos al suelo, yo encima suyo. La estiré bien, le pegué un par de puñetazos en la cara y me puse a horcajadas sobre ella.&lt;br /&gt;- ¡Suéltame! ¡Suéltameeeee! –gritaba, como una perra.&lt;br /&gt;- Estoy… hasta… los… COJONEEEEEEEES… de ti –le grité en toda la cara.&lt;br /&gt;- ¿Y qué vas a hacer? ¿Vas a matarme? ¡No tienes huevos, BUJARRÓN!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¡¡BUJARRÓN!!!!!&lt;br /&gt;¡¡¡Me llamó Bujarrón!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acerqué mi cara a la suya hasta tal punto que casi le saco un ojo con las pestañas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mira, hija de la gran puta, te voy a inyectar tanto Mega-Gas en vena que te vas a volver tan yonki que vas a acabar recogiendo más basura que Boy George después de comerse a Whitney Houston ¡¡¡ZORRAAAAAAAA!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto alargué el brazo, cogí uno de los botes de cristal que pululaban por el suelo y se lo incrusté a la M&amp;M en la boca. El líquido empezó a entrarle por todos los agujeros de su cara hasta que quedó toda empapada como Paris Hilton en el video porno. Su respiración empezó a entrecortarse y tosió y se retorció entre mis piernas (como tantos otros antes…) hasta que cerró los ojos y se quedó muetta, tirada en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Hidro! –gritó Piluca detrás de mí.&lt;br /&gt;- ¡¡Ole la Hidro y la madre que la parió!! –gritó la Pepi-. ¡Qué reina que es y qué guapa!&lt;br /&gt;- ¡¡¡Olé!!! –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- Ole –dijo la Asdru, desde detrás del misil, que no sé qué coño hacía aún ahí.&lt;br /&gt;- ¡Y reina, y guapa! –siguió gritando la Pepi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me levanté y miré a mi alrededor. La M&amp;M estaba muerta a mis pies y las Frankfurt estaban inconscientes por ahí tiradas como las perras que eran. Piluca me miraba desde un lado de la bodega y junto a ella la Cindy y la Pepi saltaban y aplaudían como dos locas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Y reinaaa, y reinaaaa, y reina reina reinaaa! ¡Y guapa, y guapa, y guapa guapa guapaaa! ¡Viva la Hidro y viva su blog! ¡VIVAAAAAA!&lt;br /&gt;- Vale nenas, dejadlo ya.&lt;br /&gt;- ¡VIVAAAAAAA! ¡¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAHHHHHH!!!! ¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAHHHH!!!&lt;br /&gt;- ¡Que lo dejéis ya coño!&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡AAAAAAAAAAH!!!! –gritó también Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Tía! ¿Tú también estás enganchada al Youtube?&lt;br /&gt;- ¡Que no mariconaaaa! ¡¡Detrás tuyoooooo!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me giré poco a poco y vi que la puerta trasera del avión se empezaba a abrir y dejaba ver el cielo y las nubes y las compresas y toooodoo el espacio que había entre el avión y el suelo.&lt;br /&gt;También pude ver (¡no sé cómo no me fijé antes!) que tenía mirándome cara a cara a la M&amp;M, que no sólo no había muerto sino que además había crecido. También tenía la cara roja y los ojos inyectados en sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No lo entiendes, maricón –me dijo.&lt;br /&gt;- Pues no, la verdad, no lo entiendo –respondí, educadamente.&lt;br /&gt;- Todas las versiones del mega-gas han pasado por mí. ¡Soy inmune! ¡Lo único que has conseguido es modificar mi ADN y convertirme en un ser ¡aún más grande! ¡¡¡SOY INMUNEEEEEE!&lt;br /&gt;- ¡Pues inmunízate a esto! –gritó Piluca, que apareció a mi lado, le plantó la recortada en la cabeza y apretó el gatillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo oí: ¡PLAM! Y noté un montón de cosas que me caían encima. Presumí que eran los sesos de la M&amp;M.&lt;br /&gt;Me pasé la manga por la cara y pude limpiarme los ojos para ver cómo el cuerpo (sin cabeza) de la M&amp;M se desplomaba y caía rodando por la rampa de lanzamiento, que ahora estaba abierta del todo, y salía volando del avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡OLE PILUCA Y LA MADRE QUE LA PARIOOOOO! –gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Oleeeeee! –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡NO EMPECÉIS NENAAAAAAS! –grité yo y les corté el rollo.&lt;br /&gt;- ¡¿Alguien puede echarme una mano?! –gritó la Asdru, que nos la habíamos olvidado.&lt;br /&gt;Todas corrimos a donde estaba, allí detrás del misil (por si vosotras también os habíais olvidado de ella) y la rodeamos.&lt;br /&gt;- ¿Qué? –le preguntó Piluca.&lt;br /&gt;- ¡No sé tía! Yo estoy aquí haciéndome la científica inteligente ¡y no tengo ni puta idea de parar un misil! –gritó ella, desquiciada.&lt;br /&gt;- ¡Pues no lo pares! –grité yo.&lt;br /&gt;- ¡Sí hombre! ¡Y nos cargamos a las maricas feas!&lt;br /&gt;- Pues sí. ¡No serán tantas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Más de quincemil personas se han reunido hoy en el desierto de los Monegros para celebrar el Maricas en los Monegros, el primer festival gay desértico –decía Matías Prats, en las noticias de Antena 3.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pues qué quieres que te diga, si han ido la mitad de mis ex seguro que está lleno hasta arriba –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Está bien, detengamos el misil –dije yo. Y me lancé corriendo a coger a una de las Lesbianas Alemanas, la que estaba menos perjudicada. Le arreé dos hostias para que abriera los ojos.&lt;br /&gt;- ¡Tú! ¡Bollera! –le grité-. ¡Despierta, coño!&lt;br /&gt;La Lesbiana Alemana me miró con el ceño fruncido.&lt;br /&gt;- ¿Qué quererrrrrr?&lt;br /&gt;- ¿Cómo coño se para el misil?&lt;br /&gt;- ¡El Misssssil no puede pararrrr! Estar programado para explotar en coordenadas exactas ¡igual que afión!&lt;br /&gt;- ¡Tiene que haber un modo de detenerlo! –gritó Piluca.&lt;br /&gt;- HUALA NENA, qué de peli de catástrofes te ha sonado eso –le dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Mira, bávara –le dije a la Alemana-. O me dices ahora mismo cómo se para el puñetero misil o te juro por lo que más quieras que…&lt;br /&gt;- No me da miedo moriiiirrrrrr. Estoy prreparrada para ofresser mi vida por el Objetivo Final.&lt;br /&gt;- ¡Aaaaarrrggggh! ¡Déjate de monsergas, Tom Cruise! ¡O me cuentas ahora mismo cómo se desconecta el misil o te meto el misil, el avión, la tercera pista del Prat y el personal de tierra por el coño!&lt;br /&gt;- ¡Están de huelgaaaaaaa! –gritó la lesbiana.&lt;br /&gt;- ¡Que me lo digaaaaaaaaaaaaaaaaas! –grité yo, tan fuerte que hasta me dolió la cabeza.&lt;br /&gt;- No poder pararr misil –dijo la otra lesbiana, que se estaba despertando-. Pero poder cambiar coordenadas.&lt;br /&gt;- ¿Qué dice esta ahora? –preguntó la cindy.&lt;br /&gt;- Si tu poner fuente de calor cerca de núcleo, procesador calentarse mucho.&lt;br /&gt;- ¿Y eso?&lt;br /&gt;- Dentro de misil haber una Playstation Tres, que se calienta mucho y produse fallos.&lt;br /&gt;- ¡Ya decía yo! ¡Si es que hay que comprarse una Xbox 360!&lt;br /&gt;(MOMENTO PUBLICITARIO PATROCINADO POR MICROSOFT)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y de dónde sacamos una fuente de calor que engañe al procesador del misil?&lt;br /&gt;- ¡Oh, Inga! –gritó la Lesbiana que estaba en el suelo-. Ponerme tanto verte traisionar tus valorres.&lt;br /&gt;- ¿Pero qué coño es esto? –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- Sentirlo mucho, Ilsa, pero yo ser buena persona.&lt;br /&gt;- Lo sé, Inga. Por eso te amo tanto.&lt;br /&gt;- ¡Yo también te amo, Ilsa! ¡Qué calor siento entre tus brazos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo miré a todas las demás con la ceja levantada, y todas entendieron lo que quería decir. Las dos lesbianas corrieron la una hacia la otra y se fundieron en un abrazo.&lt;br /&gt;Y así se quedaron, porque las aprisionamos entre los 5 Jackson’s Good Five, las atamos al misil tal cual estaban abrazadas y las vimos salir disparadas por el culo del avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Rezad para que se pongan cachondas! –grité yo.&lt;br /&gt;- Tranquila –dijo Piluca-. Las Alemanas son muy fogosas.&lt;br /&gt;- ¿Y tú cómo lo sabes? –preguntó la Pepi y Piluca miró hacia otro lado.&lt;br /&gt;- ¡Vamos a parar este avión! –gritó.&lt;br /&gt;- ¡No me jodas que también te acostaste con ellas! –le grité.&lt;br /&gt;- ¡Tenemos que parar el avión! –volvió a decir.&lt;br /&gt;- ¡QUÉ AAAAAAAAAAAAASCO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El misil lesbiano surcaba los vientos a toda velocidad mientras Ilsa e Inga se lanzaban apasionados besos la una a la otra. En el interior del misil el chip Cell empezaba a sobrecalentarse por culpa del calor humano que desprendían las bávaras hasta que de repente un circuito se incendió y ¡Pumba! Todo el cohete estalló en mil pedazos.&lt;br /&gt;- ¡Mira Dolly, tía! –gritó la Gigi-. ¡Fuegos artifaciales!&lt;br /&gt;- ¡Artificiales nena! ¡Artificiales! ¡Facial es el lifting que se ha hecho Karina! ¡ORDINARIAAAAAAA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto, a 10.000 (¡o más!) metros de altura, las 5 maricas corríamos como poseas hacia la cabina del piloto. Una vez en ella, nos miramos unas a otras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y ahora qué hacemos? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Intentaré cambiar el rumbo! –gritó Piluca.&lt;br /&gt;- How? –preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Ya estás hablando otra vez en inglés! –gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Dejadme pensar! –gritó Piluca.&lt;br /&gt;- ¡No estaba hablando en inglés! –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Va nenaaaas! ¡Concentráos! ¡Tenemos que encontrar la manera de parar esta avión! –grité yo.&lt;br /&gt;- Hidro… -dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡No nena! ¡Ahora no!&lt;br /&gt;- Hidro… -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Que os concentréis coño! ¡Que tenemos que encontrar la manera de parar este bicho!&lt;br /&gt;- ¡Es que ya está parado! –gritó la Asdru.&lt;br /&gt;Miré por la ventanilla. Las nubes estaban quietas, y el suelo que se veía estaba allí… al o lejos… inmóvil…&lt;br /&gt;- ¿Pero qué…? –pregunté.&lt;br /&gt;- Nena ¡Piluca! –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cuatro rodeamos a Piluca. Estaba sentada en el asiento del Piloto, con los ojos cerrados. Su pelo se movía en unas suaves ondas y de toda ella emanaba una especie de fulgor que parecía que se había caído en una cuba de Herbal Essences.&lt;br /&gt;- Hidro… -oí que decía. Pero no movía los labios-. ¿Me oyes?&lt;br /&gt;- Sí nena… te oigo…&lt;br /&gt;- Ahora os sacaré de aquí…&lt;br /&gt;- ¿Quién coño habla tía? –preguntó la Pepi-. ¿Doña Rogelia?&lt;br /&gt;- Callad coño –volvió a decir la voz de Piluca-. No sé cómo lo estoy haciendo pero mi mente está controlando todo lo que ocurre.&lt;br /&gt;- ¿Qué te has fumado nena? –le dije yo a la voz.&lt;br /&gt;- Nada coño. No sé qué coño pasa pero puedo hacerlo. Confiad en mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una luz blanca empezó a emanar del cuerpo de Piluca. Yo puse mi cara de “¡He visto a la virgen!” (que también es mi cara de “¡No puede caber aquí!”) y noté como el calor entraba por todos los poros de mi cuerpo. &lt;br /&gt;Una sensación extraña, como cuando estás dormido y te cogen en brazos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de repente ahí estábamos todas, sentadas en los sofases y sillones mega-fashions del salón de Héctor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115577534963677641?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/08/captulo-31-vboras-en-vuelo.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115549929295932837</guid><pubDate>Sun, 13 Aug 2006 20:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:20.422+01:00</atom:updated><title>Capítulo 30: Aterriza como puedas</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Después de ver Brokeback Mountain, Piluca decidió que estaba harta de ser la mala y se volvió buena. Se cargó de un par de tiros a la Brishka y a la Piercing (que es el personaje secundario con menos papel de la historia de los blogs-ficción) y se lanzó contra una puerta ¡en busca de la libertad de las maricas de Barcelona! ¡Ni Pedro Zerolo nenaaaaaaaa!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!! –gritaba Piluca, mientras corría hacia la puerta.&lt;br /&gt;- ¡¡¿¿Pero qué paaaaasa??! – berreó la Pepi, histérica perdida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca corrió y corrió (es que era una sala de reuniones muy grande en  un avión muy grande) y ¡por fin! llegó a la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡PLAF!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pegó tal hostia contra la puerta que rebotó y cayó de bruces al suelo. La Pepi, la Cindy y la Asdru se levantaron de sus sillas y se acercaron a mí, que estaba recogiendo a Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Piluca! ¡Piluca! –le decía yo.&lt;br /&gt;- ¿Y mi kimono, tía? –preguntó Piluca, que estaba medio flipada.&lt;br /&gt;- Pero nena –preguntó la Cindy-. ¿Qué pasa?&lt;br /&gt;- Pues nada tía, que Piluca se ha dado cuenta de que ser mala queda muy cool pero ser mala de verdad es una mierda y como le gustan las Shimai…&lt;br /&gt;- Sí tía, es que son lo más –me cortó la Pepi.&lt;br /&gt;- …pues que se ha vuelto buena y nos va a ayudar.&lt;br /&gt;- Ah, qué bien –dijo la Asdru. Me lanzó una mirada extraña, mezcla de decepción y de terror que me hizo darme cuenta de que ya era hora de terminar con aquella tensión sexual.&lt;br /&gt;- Asdru, ven conmigo un momento.&lt;br /&gt;La cogí del hombro y me la llevé a la otra punta de la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nena, éste es el último capítulo y no podemos alargarlo más.&lt;br /&gt;- ¿De qué me hablas? – se hizo la tonta.&lt;br /&gt;- De lo que sientes por mí.&lt;br /&gt;- No siento nada por ti.&lt;br /&gt;- Vale, es cierto que la historia se ha descontrolado un poco y a estas alturas ya nadie se acuerda de lo que pasó hace 20 capítulos pero yo SÍ. Y recuerdo perfectamente que me gritaste que estabas enamorada de mí.&lt;br /&gt;- Ah… ya…&lt;br /&gt;- Además desde que me tiré a Héctor estás que no dices ni mú.&lt;br /&gt;- Es que no tengo nada que decir.&lt;br /&gt;- Y ahora que Piluca se vuelve buena me miras con esa cara como si te temieras que al salir por esa puerta nos fuéramos a fundir en un beso y a follar como perras en la cola del avión.&lt;br /&gt;- Es que…&lt;br /&gt;- Es que nada. Tía, eres guapo. Joder, parezco la loca de Ana Botella. Pero entre tú y yo no puede haber nada.&lt;br /&gt;- ¿¡Por qué?!&lt;br /&gt;- ¡Porque ya pasan bastantes cosas en mi vida como para liar más a la gente! ¿Te importa si te dejo en standby un rato… no sé… hasta la cuarta o la quinta temporada (si llegamos, porque a este paso habremos muerto de viejas antes de que termine el Epílogo) y entonces ya vemos lo que pasa?&lt;br /&gt;- No sé… es que yo lo que siento es algo muy profundo…&lt;br /&gt;- Pues ya está nena. En la cuarta temporada nos vamos a rescatar al Titanic y me lo cuentas. Ahora vamos a parar este puto avión de una vez por todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto, zanjamos el primer cabo suelto de esta historia. ¡Que esto no es Perdidos nenas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos volvimos con el grupo. La Cindy y la Pepi no paraban de darle abrazos a Piluca, que se las miraba con una cara de asco que pa’ qué. &lt;br /&gt;- ¿Qué, nena? –le dije a Piluca-. ¿Recuperada?&lt;br /&gt;- Joder tía, que me he emocionado tanto con lo de salvar a las Shimai que no me he acordado que estas puertas se abren para adentro.&lt;br /&gt;- ¡Romerales! –gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- Hala tía, yo siempre quise ser como Concha Cuetos –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Dejaros de tonterías –les dije-. Aprecio este momento revival pero NO TIENE CABIDA en un final de temporada. Ahora vamos a abrir esa puerta y vamos a liarnos a hostias con todas las maricas que se nos pongan por delante. Luego vamos a meterles a las Alemanas Lesbianas unos cuantos frankfurts y bratwursts y cosas de esas por las fosas nasales hasta que se les quiten las ganas de hacer la tijera y luego matamos a disgustos a la PUTA MURCIANA DE LOS COJONES que empezó todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a cámara:&lt;br /&gt;- ¿LO HAN ENTENDIDO?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todos dijeron que sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas nos pusimos en nuestra pose Faster Kill Pussycat!!, la Pepi se puso delante de todas y berreó:&lt;br /&gt;- ¡¡¡PARA ADENTRO ROMERALEEEEEEEEEEEEEEEEEEES!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y pegó un tirón a las puertas que se abrieron de par en par. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tras ellas no había nadie. Seguimos todas unidas con nuestra pose Faster Kill Pussycat y avanzamos poco a poco por el pasillo del avión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder tía… ¿qué hacían los Ángeles de Charlie cuando les pasaba algo así? –preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- Nada. A los Ángeles nunca les pasaba esto –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- Bueno, a veces caían en emboscadas ¿eh? –dije yo.&lt;br /&gt;- Nena, esto es un avión, no una selva colombiana, pocas emboscadas nos van a montar aquí.&lt;br /&gt;- Te prefería cuando eras mala.&lt;br /&gt;- ¿Y eso? –preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- Porque podría partirle la cara y no sentirme culpable.&lt;br /&gt;- Shhhhhhhh!!!!!! –Ssssshhhhhhtó Piluca.&lt;br /&gt;- ¿Qué  pasa? –preguntó la Pepi, mientras avanzábamos por el pasillo.&lt;br /&gt;- He oído algo.&lt;br /&gt;- ¿El qué? ¿Un comando de élite retozando tras los arbustos? –pregunté.&lt;br /&gt;- ¡Anda mira! ¡Desde aquí se ve Terra Mítica! –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Nena! ¡Vuelve a la formación que sino no damos miedo –le dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- No daríamos miedo ni que fuéramos vestidas como las Baccara ¡esto es un fraude de final de temporada! ¡NO PASA NADA! –grité yo, y me salí de la formación.&lt;br /&gt;- ¡Hidro! ¡Vuelve a poner la pose de la Hidra Asesina! –me gritó Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Qué Hidra Asesina ni qué coño en vinagre! ¡AQUÍ NO PASA NADA! JAJAJAJAJAJJAJAJAJAJA ¡¡¡ESTE FINAL ES UNA MIERDA!!!&lt;br /&gt;- ¿Qué le pasa? Está como drogada –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡NADA! ¡ESO ES LO QUE ME PASA! ¡NO ME PASA NADA! JAJAJAJAJAJA&lt;br /&gt;- Oh Dios mío –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Pues qué quieres que te diga, si fuera Zaplana preferiría ir a la cárcel por hacer algo como Port Aventura y no la mierda esta de desierto con tornillos –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Es el Mega-Gas – dijo Piluca.&lt;br /&gt;- Sí –corroboró la Asdru-. Estamos respirando Mega-Gas.&lt;br /&gt;- ¡¿Y ahora qué hacemos?! –gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- Nada. Tranquilas –dijo Piluca-. Tomad esto.&lt;br /&gt;- ¡NAAAADA! ¡YO YA NO SIENTO NAAAAAAADAAAAAA! ¡Y NO ME DIGAS QUE TE DA IGUAAAAAAAL! –cantaba yo.&lt;br /&gt;- Qué jeby, está cantando Fangoria –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Qué poca clase –dijo Piluca, mientras metía su mano en el bolsillo y sacaba una especie de pitillera muy fashion.&lt;br /&gt;- Hala tía… qué pitillera más bonita… ¿Dónde la has comprado? –le pregunté.&lt;br /&gt;- ¿Y qué más te da, petarda, si tú no fumas? –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Va, beberos esto, coño.&lt;br /&gt;- ¿Y qué es esto?&lt;br /&gt;- Una vacuna contra el Mega-Gas. La M&amp;M lo desarrolló para casos de emergencia.&lt;br /&gt;- ¿Salidas de emergencia? ¡Hay dos delante Y DOS DETRÁS! JAJAJAJAJAJA – y Piluca me arreó una hostia… que ya no me hizo falta vacuna ni nada. Todos los efectos absurdos que el mega-gas tenía en mí desaparecieron por arte de magia.&lt;br /&gt;- Los golpes bruscos también sirven –dijo.&lt;br /&gt;- Ya me he dado cuenta. Japuta, me han saltado tres empastes –le respondí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las otras se tomaron sus bebidas y yo, también. Porque es cierto que el hostión de Piluca me había quitado la tontería, pero si todo el mundo bebe no me voy a quedar yo seca. Volvimos a nuestra pose Faster Kill Pussycat y seguimos avanzando hacia la proa del avión. Subimos una escaleras que, presumiblemente, llevaban a la cabina del piloto…&lt;br /&gt;Así que alguien estaba soltando Mega-Gas a través de los conductos de ventilación del avión…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Por qué? –pregunté.&lt;br /&gt;- ¿Por qué qué? –preguntó Piluca.&lt;br /&gt;- ¿Por qué están soltando el Mega-Gas?&lt;br /&gt;- No lo sé… Esto no era parte del plan…&lt;br /&gt;- ¿Y dónde está todo el mundo? – preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- Pues tampoco lo sé… - respondió Piluca.&lt;br /&gt;- Oye tía –le dijo la Pepi-. Si no tienes ni idea de nada no sé de qué nos sirve que te hayas vuelto buena al final del relato.&lt;br /&gt;- Calla petarda –le corté-. Que intuyo que Piluca será una parte fundamental en la segunda temporada.&lt;br /&gt;- ¿Habrá segunda temporada? –preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- Si salimos de aquí con vida… sí –respondí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo fundió a negro. Sonó una musiquita de tensión…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es broma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, llegamos a la cabina del piloto. Piluca se adelantó y pegó el oído a la puerta.&lt;br /&gt;- No oigo nada –nos comunicó.&lt;br /&gt;Cogió el pomo y empezó a hacerlo girar. La puerta comenzó a abrirse… Y todas nos quedamos de piedra al comprobar que ¡no había piloto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Han puesto el piloto automático! –gritó Piluca.&lt;br /&gt;- ¡Pues yo no veo el muñeco! –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- ¿Qué muñeco? –le pregunté.&lt;br /&gt;- El piloto automático tía, el que sale en Aterriza como Puedas –respondió.&lt;br /&gt;- Anda petarda, vete con estas dos –le dije, señalando a la Cindy y a la Asdru- a registrar el avión porque me parece que estamos aquí más solas que Raquel Mosquera en la sala de partos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres locas salieron de la cabina. Piluca se sentó en el asiento del piloto y empezó a revisar los indicadores.&lt;br /&gt;- Parece que todo está bien.&lt;br /&gt;- Eso también te lo podría decir yo –le dije.&lt;br /&gt;- ¿Tú sabes pilotar?&lt;br /&gt;- No. ¿Y tú?&lt;br /&gt;- Tampoco.&lt;br /&gt;- Pues deja de hacerte la Antoñita la Fantástica y dime cómo coño salimos de ésta.&lt;br /&gt;- Espera, primero hay que comprobar si llevamos el misil…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Era verdad! ¿Y si nos habían engañado y el misil estaba siendo transportado por un tren que haría explosión en plena estación de Sants?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Lo llevamos… -dijo Piluca, que había estado tecleando en un ordenador-. Qué extraño… no entiendo nada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente la pantalla del ordenador parpadeó y en pantalla apareció la Murciana Mala, rodeada por las Frankfurt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Querido Lucas –empezó a decir la grabación-. A estas alturas debes haberte dado cuenta de que estás solo en el avión. Espero que ya hayas matado a todos los demás.&lt;br /&gt;- Será puta la loca esta –dije yo.&lt;br /&gt;- No quise contarte nuestro verdadero plan por que no quería que corriera ningún riesgo. Siempre has sido mi alumno más aventajado…&lt;br /&gt;- ¿En qué nena? –le pregunté-. ¿En genuflexión pre-felación?&lt;br /&gt;- Calla maricón –me dijo Piluca.&lt;br /&gt;- …temía que al reencontrarte con tus antiguos… amigos… pudieras sentir la necesidad de salvar sus vidas. Pero sabes que La Organización tiene un objetivo noble que se ha de conseguir a cualquier precio. Acabaremos con la discriminación entre los homosexuales del mundo y crearemos una sociedad en la que ningún maricón mire a otro con mala cara.&lt;br /&gt;- Voy a llorar –dije.&lt;br /&gt;- Ah, espero que ya hayas acabado con tus dos amigas. Tal y como acordamos anoche en mis aposentos…&lt;br /&gt;- ¡¡QUÉ ASCO NENAAAAA!! –grité.&lt;br /&gt;- ¡Calla coño! –me gritó Piluca.&lt;br /&gt;- …deshacerte de ellos. Son un estorbo y no tienen cabida en el Nuevo Mundo.&lt;br /&gt;- PUAJS. Te has acostado con la M&amp;M.&lt;br /&gt;- ¡Me tenía comido el cerebro!&lt;br /&gt;- ¡Y otras cosas, por lo que veo! –escupí.&lt;br /&gt;- Y te preguntarás por qué no hay nadie en el avión. Hice saltar a toda la tripulación al poco de despegar. Hay un detalle que no te comenté. Al hacer las simulaciones por ordenador descubrimos que el Mega-Gas concentrado en el misil no tenía una proyección suficiente para expandirse por toda Barcelona: necesitaba un recipiente aún más grande. Por eso todo el avión está plagado de Mega-Gas y hará explosión en cuanto llegue a Barcelona. Cuando pasemos por Valencia comenzará a llenarse el casco.&lt;br /&gt;- ¿Pasemos por Valencia? ¡¡La tía loca está en el avión!! –exclamé.&lt;br /&gt;- Respecto al misil… finalmente hemos decidido llenarlo de explosivos. Gracias a los contactos que realizamos con los propietarios de los locales de ambiente de la ciudad hemos conseguido organizar un evento que ha congregado a unos cuantos sujetos en el desierto de Los Monegros. Esos elementos, al igual que tus amigas, no tienen cabida en el Nuevo Mundo. Así que el misil está programado para hacer impacto en el escenario en el momento en que Karina haga aparición.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡KARINA! ¡KE JEBY! –gritó la Dolly. Ella y la Gigi habían sido invitadas por una antigua enemiga suya al Maricones en los Monegros: Festival Gay Independiente y Liberal (MMFGIL). Acababan de ver el nombre de Karina en el cartel de entrada.&lt;br /&gt;- Dolly, tía –dijo la Gigi-. No me puedo creer que hayamos venido hasta el desierto para ver a Karina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡HUAAAAALA NENA! –grité yo, en la cabina del avión-. ¡¡¡El avión va a explotar!!!&lt;br /&gt;- ¡Y VAN A MORIR UN MONTÓN DE MARICAS INOCENTES! – gritó Piluca.&lt;br /&gt;- ¡INOCENTES Y FEAS! ¡POR ESO ESTÁN AHÍ! –grité yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dolly tía –dijo la Gigi de repente-. Me pita el oído, alguien me está criticando.&lt;br /&gt;- Será por esa camisa que te has puesto nena, que pareces un árbol de navidad. ¡No tienes clase para vestir en el desierto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Nena! –volví a gritar yo para captar la atención del lector-. ¡No me da tiempo a contar todo lo que tiene que pasar en este mismo capítulo! ¡Y se supone que ha de ser el último!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca se levantó, me cogió de los hombres y me dijo, muy solemne ella:&lt;br /&gt;- Hidro. A veces la vida te da sorpresas como ésta. Y aunque tuvieras un planning y hubieras dicho que éste era el final de la temporada… vas a tener que engañar a tus lectoras y hacer ¡un capítulo más! ¡EL ÚLTIMO CAPÍTULO DE VERDAD DE LA BUENA!&lt;br /&gt;- ¡Me siento como un guionista de Ana y Los Siete! –grité, desconsolada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, algo chisporroteó. De un altavoz surgió la voz de la Pepi:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Hidro? ¿Hidro, me oyes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me lancé hacia el comunicador y apreté el botón:&lt;br /&gt;- ¡Pepi! ¡PEEEEPI TÍA! ¡¡Que no se acaba!! ¡¡¡Que hay otro capítulo más!!!&lt;br /&gt;- Ya lo sé tía, me acabo de enterar.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo coño lo sabes?&lt;br /&gt;- Pues porque hemos llegado a la bodega del avión y nos acaba de secuestrar la M&amp;M. Que dice que a ver si podéis bajar que quiere hablar con Piluca antes de matarnos a todas. Nos está apuntando con un pistolón tía… que parece un brazo de gitano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Piluca ¿ahora qué hacemos?&lt;br /&gt;- Tú y yo nos vamos a rescatar a esas locas, a saltar del avión y a parar el misil.&lt;br /&gt;- ¿Y qué le digo a mis fans cuando me pongan a parir por no acabar la temporada?&lt;br /&gt;- Tranquila. Si realmente son fans… lo entenderán.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115549929295932837?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/08/captulo-30-aterriza-como-puedas.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>0</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115368432802657814</guid><pubDate>Sun, 23 Jul 2006 19:51:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:20.300+01:00</atom:updated><title>Capítulo 29: Estoy bailando</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;La Murciana Mala (también conocida como M&amp;M) había resultado ser una E&amp;M (enana mala) que tenía una voz de pito insoportable. La tía estaba forradísima y se había montado un dispositivo que ni los de Gestmusic cuando estrenan un OT. En el hangar encontramos un avión y un misil. Nos subieron al aeroplano y…&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nena –dijo la Pepi-. ¿Has visto la mirada que te ha echado?&lt;br /&gt;- Sí nena sí, la he visto… ¿tú crees que ésta…&lt;br /&gt;- Pues no sé tía… pero cosas más raras se han visto…&lt;br /&gt;- Sí, como la M&amp;M. Porque mira que es rara la tía enana…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Una de las Perrakas me pegó un culatazo con una metralleta en la cabeza y me dejó medio grogui. Recuerdo que nos fueron empujando hasta llevarnos a una puerta lateral del avión y nos  hicieron subir a él. Una vez dentro nos encontramos una especie de Air Force One pero a lo marica. Y sé cómo es el Air Force One por dentro porque soy fiel seguidora de El Ala Oeste de la Casa Blanca ¿Oka?&lt;br /&gt; Total, que nos llevaron por un pasillo, pasamos junto a unas escaleras y nos hicieron entrar en una sala de reuniones,  que era muy parecida a la sala de reuniones donde meten a los rehenes en Air Force One, que son los reenes que luego se ponen a gritar como locos a la Glenn Close para que los saque de ahí y la tía se pasa media película berreando y tirándose de su pelo peluca.&lt;br /&gt; A lo que iba. Nos hicieron sentarnos alrededor de una mesa en unos asientos que estaban atornillados al suelo y que daban vueltas. Era un despiporre porque yo, que ya iba medio mareada por el culatazo ahora me mareaba aún más porque aquel asiento no había manera de ponerlo en su sitio.&lt;br /&gt; Por la puerta de la sala de reuniones entraron la Piluca, que venía seguida por la Piercing y por la Brishka, que cerró la puerta y dejó a dos Perrakas vigilando fuera. Las tres locas se quedaron mirándonos un momento hasta que Piluca abrió la boca, pero no pudo terminar porque la Pepi le cortó:&lt;br /&gt;- ¡Bienvenío a nuestra líneas aéreas, señores pasajeroooos!&lt;br /&gt;- ¡El comandante y la tripulasiooon, les desean buen vuelooo! –siguió la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡El tiempo estimao a nuestro destino, tres cuartos de horaaaa! –respondió la Pepi.&lt;br /&gt;- Volaremos a diez mil metros de altura ¡y con viento en cola!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y, sin poder aguantarnos, nos pusimos todas (menos la Asdru, que no se la sabe) a cantar la de las Nadia &amp; Bea:&lt;br /&gt;- ¡Hay dos salidas de emergencia delanteeeee! ¡Dos salidas de emergencia detrás!&lt;br /&gt;- ¡¡¡CALLAOS, COÑO!!! –gritó Piluca, al tiempo que daba un golpetazo en la mesa que yo creo que retumbó todo el fuselaje y todo. Las Supremas de Móstoles nos callamos y nos la quedamos mirando, aguantando la risa. Un ding-dong-ding resonó por la megafonía y se oyó la voz del capitán, que yo creo que era una mezcla entre Paco Clavel y el Perrito Piloto:&lt;br /&gt;- Se ruega a todo el pasaje que se ate bien, que vamos a despegar. Faltan 2 horas zulú para el comienzo del Gran Proyecto. Gracias. ¡Joder tía! Mira que a mí ya me cuesta ponerme a pilotar un cacharro de estos pero es que si encima tengo que hablar haciéndome la hetera… ¡Jajajaja! ¡Con lo maricona que soy… ¿Qué? ¿Qué te pasa en la cara maricón? ¡Ten un copiloto maricón pa’ que te mire con esa cara!&lt;br /&gt;- Es que… te has dejado la megafonía abierta, capitán.&lt;br /&gt;- ¡COÑO NENA!&lt;br /&gt;Y el capitán cortó de repente la comunicación. A nosotros nos entró la risa y Piluca volvió a dar un golpe en la mesa.&lt;br /&gt;- Quiero que estéis bien calladitas mientras despegamos, o tendré que arrancaros la cabeza a todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los motores del avión empezaron a rugir y a zumbar y el avión empezó a moverse. La Piluca y las otras dos se sentaron en unas sillas de estas giratorias y se ataron los cinturones. El avión empezó a coger velocidad mientras avanzaba por la pista. De repente, la Pepi me echó una mirada de terror que me estremeció toda:&lt;br /&gt;- ¡TÍA! –gritó.&lt;br /&gt;- Nena, no tengas miedo. Que los aviones son muy seguros, no nos va a pasar lo que a Lois Lane.&lt;br /&gt;- ¡Que no nena! ¡Que no es eso!&lt;br /&gt;- ¿Entonces qué te pasa?&lt;br /&gt;- ¡¡Que no nos han abrochado los cinturones!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y dicho esto el avión empezó a tomar altura, tanta que casi se pone en vertical, y nuestras sillas dieron un giro mega bestia y nos mandaron a la Pepi, la Cindy, la Asdru y a mí a tomar por culo y a estamparnos contra la pared del fondo.&lt;br /&gt; En cuanto el avión se puso en posición horizontal las cuatro, entre gemidos y risas de la Piercing y la Brishka (la Piluca no se reía, nos miraba con una cara que daba miedo) nos levantamos como pudimos (porque estábamos ¡atadas a nosotras mismas!) y nos volvimos a sentar. Al poco rato, Piluca se levantó.&lt;br /&gt;- ¿Estáis bien? –preguntó.&lt;br /&gt;- Secuestradas, pero bien, sí –respondí yo.&lt;br /&gt;- Me alegro –respondió ella.&lt;br /&gt;- Pues yo no –respondí yo.&lt;br /&gt;- Pues yo sí –respondió ella.&lt;br /&gt;- Pues yo no –respondí yo.&lt;br /&gt;- Pues yo sí –respondió ella.&lt;br /&gt;- ¡Bueno basta ya! –gritó la Brishka.&lt;br /&gt;- Pues yo no –respondí yo.&lt;br /&gt;- Pues yo sí –respondió ella.&lt;br /&gt;- Nena, tranquila –le dijo la Pepi a la Brishka-. Cuando se ponen en este plan no hay que hacerles caso.&lt;br /&gt;- Pues yo no –respondí yo.&lt;br /&gt;- Pues yo sí –respondió ella.&lt;br /&gt;- Tía, ya echaba de menos estas peleas absurdas entre la Hidro y la Piluca. ¿Te acuerdas cuando la liaron en la cola del cine? –dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Sí nena, como para olvidarme. Que yo quiero ver Titanic. Pues yo no. Pues yo sí. Pues yo no. Pues yo sí.&lt;br /&gt;- ¿Y al final qué peli visteis? –preguntó la Piercing.&lt;br /&gt;- Ninguna, porque nos echaron del cine por liarla en la cola. –respondió la Asdru.&lt;br /&gt;- Mira nena –me dijo la Piluca-. Ahora soy un nuevo yo y paso de tu rollo.&lt;br /&gt;- ¡Será puta! –le dije. Y lo era.&lt;br /&gt;- Os voy a contar por qué estáis aquí. El Gran Jefe prefería mataros sin contaros sus planes pero yo pensé que es más cruel que muráis sabiendo lo que no vais a poder detener.&lt;br /&gt;- Qué japuta –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Gracias. Veréis…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Piluca caminó hacia la pared del fondo y apretó un botón que hizo que un mapa de la zona del Mediterráneo bajara. En él había unas líneas y unas cosas muy raras que yo no entendí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Supongo que os habréis dado cuenta de que este avión lleva un misil Tomahawk Aire-Tierra modelo G-235, con un escudo térmico y unos relés hiperactivos.&lt;br /&gt;- Hemos visto que había un misil –le dije-. Con eso nos basta a nosotras y a las que leen esto.&lt;br /&gt;- Vale, vale. Si prefieres ser una inculta, pues que así sea.&lt;br /&gt;- No nena, pero es que seguro que te has inventado todo eso del Tony Hawk para hacerte la interesante, que te conozco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca se calló y miró hacia un lado. Sí, se lo había inventado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- El caso es –continuó-. Que dentro de 2 horas estaremos sobrevolando Barcelona. El misil que habéis visto es un proyectil diseñado por la Universidad de Ontario en colaboración con la de Massachussets, dentro de un proyecto secreto financiado por el Gran Jefe con ayuda del Gobierno de los E.E.U.U. &lt;br /&gt;- Eso no te lo has inventado –dije yo.&lt;br /&gt;- No, eso es cierto. George Bush os odia tanto como nosotros.&lt;br /&gt;- Fucking republicans –said the Cindy.&lt;br /&gt;- El obús…&lt;br /&gt;- ¿Está aquí George Bush? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- No nena, obús, sinónimo de misil. –le expliqué.&lt;br /&gt;- Ah nena, ya me había asustado yo.&lt;br /&gt;- El obús está diseñado –continuó Piluca-. Para estallar a una altura determinada y esparcir en muchos kilómetros a la redonda el contenido de unos cilindros diseñados específicamente para esta ocasión. Y dentro del misil hay la cantidad suficiente de Mega-Gas como para mantener a toda la ciudad de Barcelona bajo nuestro control mental durante un año.&lt;br /&gt;- ¿Y qué vas a hacer controlando a Joan Clos durante un año? –pregunté.&lt;br /&gt;- No cateta, el Mega-Gas lleva un código genético que hará que sólo afecte a los homosexuales.&lt;br /&gt;- ¿Y qué vas a hacer controlando a Joan Clos durante un año? –volví a preguntar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo un silencio incómodo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa? ¿No le visteis bailando la del Carlinhos Brown subido a un autobús por Paseo de Gracia? ¡Por favor!&lt;br /&gt;- Puesto que el Mega-Gas sólo afectará a los homosexuales y no al resto de la población, podremos mantener control sobre ellos durante unos 15-20 años. Tiempo suficiente para llevar a cabo el Gran Proyecto.&lt;br /&gt;- Espera un momento –dijo la Asdru-. ¿Dices que el Mega-Gas es capaz de diferenciar a los gays de los heteros?&lt;br /&gt;- Sí –le respondió la Piercing-. Hemos conseguido separar el gen que provoca la homosexualidad y hemos programado la estructura celular del Mega-Gas para que detecte ese gen.&lt;br /&gt;- ¡Entonces es genético! –gritó la Asdru.&lt;br /&gt;- Sí nena, eres marica por culpa de tu padre. Ahora deja que sigan con el plan que no tenemos todo el día –le dije a la Asdru, que si ya me odiaba antes por haberme acostado con Héctor, ahora ya ni te cuento.&lt;br /&gt;- ¿Y que es eso del Gran Proyecto? –preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- El Gran Proyecto… buena pregunta… Veréis… Creo que es hora de que conozcáis el verdadero motivo por el que está ocurriendo todo esto –dijo Piluca.&lt;br /&gt;- ¿No era porque la Jefa esa tuya es fea y no se ha acostado nunca con nadie y está harta de que las maricas fashions como nosotras le hagamos vacío social y ahora va a vengarse convirtiendo a todas las maricas en acólitas suyas? –preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Ehhhh… Sí. ¿Tú como lo sabes? –preguntó Piluca.&lt;br /&gt;- Nada, el personaje este que desapareció porque éramos demasiados nos lo contó.&lt;br /&gt;- Ah… bueno… Pues entonces nada, si ya sabéis de qué va todo esto casi me callo y nos ponemos una peli mientras esperamos a que explote la bomba –dijo Piluca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Y dicho esto, apretó otra vez el botón y se sentó en su silla. Unas persianas pequeñitas bajaron y taparon las ventanas, ante nosotros apareció una pantalla que cubrió toda la pared y de repente empezó una película. Brokeback Mountain.&lt;br /&gt;- Qué apropiado –dije.&lt;br /&gt;- Calla maricón –dijo la Cindy-. Que yo no la he visto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A mitad de la película, cuando el Jack ya ha enculado al otro en varias ocasiones, me acerqué al asiento de Piluca que estaba sentada justo delante de mí.&lt;br /&gt;- Ahora que veo esto… -le susurré-. ¿Esta película también se la has mandado a tu madre? Como ahora es tan aficionada al porno gay…&lt;br /&gt;- Eres una hija de puta –respondió, susurrando también, que somos maricas malas pero en el cine CALLADAS-. Sólo por haber mandado esa cinta a mi madre te mereces todo lo que te está pasando.&lt;br /&gt;- No me seas puta nena. Tú hiciste cosas peores. Las dos nos comportamos como unas zorras. Pero ¿y qué? Nos hinchamos. Era un juego maricón, y a ti se te ha ido la olla y has llegado demasiado lejos.&lt;br /&gt;- Chorradas. Tú habrías hecho lo mismo.&lt;br /&gt;- No nena, yo no me habría dejado comer el tarro (ni nada) por unas lesbianas alemanas para ingresar en la secta gay más  patética que han inventado después de la cienciología.&lt;br /&gt;- Esto no es una secta…&lt;br /&gt;- ¿Ah no? ¿No es una secta? ¿Y qué es? ¿Una ramificación del COGAM?&lt;br /&gt;- No nena, es un proyecto. Un proyecto grande.&lt;br /&gt;- Déjate de gilipolleces. Te han borrado las cuatro cosas que tenías en la cabeza y te han reprogramado para convertirte en un peón.&lt;br /&gt;- No soy un peón.&lt;br /&gt;- Sí lo eres. Eres la vergüenza de todos los gays del mundo. Te has convertido en un borrego nena. La Ultra Nate &lt;span style="font-style:italic;"&gt;(nota para mariconas incultas: es la que canta la de You’re free todo what you want to do)&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; debe estar retorciéndose en su tumba.&lt;br /&gt;- Yo soy libre nena, puedo hacer lo que quiera.&lt;br /&gt;- Pues tu madre no opina lo mismo.&lt;br /&gt;- ¿Qué has dicho?&lt;br /&gt;- Mira, mira.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metí mi mano en el bolsillo y saqué un trozo de papel. Era la carta que Guillermina me dio el día que fuimos a verla a Vic. No preguntes cómo tengo ese papel ahí ni cómo he podido sacarlo si estoy atada a mí misma: esta es mi vida y la cuento como quiero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿¿De dónde has sacado esto??&lt;br /&gt;- SHHHHHHHH –silbó la Pepi-. Joder tías, callaros un rato.&lt;br /&gt;- Calla maricona –respondió Piluca y me volvió a susurrar-. ¿De dónde has sacado esto?&lt;br /&gt;- Me lo dio Guillermina el día que fuimos a verla a Vic. Está en el blog nena ¿no lo has leído?&lt;br /&gt;- No, no lo he leído. No leo tu blog!&lt;br /&gt;- ¡Pero si lo lee todo el mundo! ¡Hasta Iván Labanda! ¡Y las Shimai!&lt;br /&gt;- ¿Las Shimai?&lt;br /&gt;- Claro tía. Me leen porque soy su fan. Pobres… cuando esta bomba estalle… dejarán de ser ellas mismas. ¡Nos quedaremos sin singles bailables para el año que viene.&lt;br /&gt;- ¡¡AH NO!! ¡¡¡ESO SÍ QUE NO!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca, hecha una furia, se levantó corriendo, apretó el botón ese que aprieta y cada vez hace una cosa diferente, paró la película y se quedó mirando a la pared, como si la hubieran castigado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pero qué haces tía! ¡Que quiero saber cómo acaba! –gritó la Brishka.&lt;br /&gt;- ¡Emigran a Madrid y las casa Pedro Zerolo! –respondí yo.&lt;br /&gt;- Piluca… ¿estás bien? –preguntó la Piercing.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piluca se dio la vuelta. En su mano llevaba una pistola con silenciador, que emitó dos “pium pium” (pero en silencio, claro) que resultó eran dos disparos que acabaron en los cuerpos de la Brishka y de la Piercing.&lt;br /&gt;Nosotras cuatro, las buenas, nos quedamos boquiabiertas de la impresión mientras los cuerpos de las últimas Jackson’s Bad Five que quedaban se escurrían por el asiento y caían al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tía, gracias por cargártelas tan rápido. Si tengo que escribirles un capítulo a cada una para explicar cómo nos las cargamos al Javi Patera le da un yuyu –le dije a Piluca.&lt;br /&gt;- Pero… pero… ¿pero qué invento es estooo? –gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- De invento nada maricón –le dijo Piluca. Pude ver en sus ojos el brillo de antes, el de Piluca la adorable hija de la gran puta que siempre había sido-. Que no voy a consentir que la Boba Atómica se cargue a las Shimai. ¡Que estoy bailando!&lt;br /&gt;- ¿La boba atómica? –preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- Sí, así llamamos al Gran Jefe desde el día que nos explicó la gilipollez de plan este de la bomba y el gas. ¡Y levantaos de una vez, coño! ¡Que hay que repartir hondonadas de hostias!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto, Piluca se lanzó como una posesa contra la puerta de la sala de reuniones.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115368432802657814?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/07/captulo-29-estoy-bailando.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115248763335492443</guid><pubDate>Sun, 09 Jul 2006 23:22:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:20.170+01:00</atom:updated><title>Capítulo 28: Un avión y un misil</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Subidas en un brazo mecánico que nos elevaba hacia el techo de aquella bóveda gigantesca bajo los inframundos del propio inframundo que ya es de por si Murcia, estábamos las 4 Fantásticas que aún no nos podíamos creer los derroteros jackie-chanescos que había cogido nuestra vida. ¡Qué fuerte, tía!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Anda que no, nena –dijo la Pepi-. ¡Quién te iba a decir a ti que ibas a tener presupuesto para montar este tinglado!&lt;br /&gt;- ¡Ya ves! –contestó la Cindy-. Y todo este follón de patadas que acabamos de soltar… me sudan hasta las pestañas.&lt;br /&gt;- ¡Qué asco tía! –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Vale nenas –les corté-. Concentraos que ahora viene la parte más dura del relato.&lt;br /&gt;- ¿Más dura que una pelea contra cientos de católicos alcohólicos rabiosos por no haber podido llevar a sus familias al encuentro con Benedicto XVI en Valencia y vestidos como modelos del catálogo del Venca? –dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡MÁS AÚN! Y no me hagas referencias temporales ¡que se supone que eso aún no ha pasado!&lt;br /&gt;- Vale, vale…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese momento oímos un rugido como los de Jurassic Park y miramos hacia arriba. La cúpula empezaba a abrirse, dejando entrar la luz del sol que nos cegó como a las vampiras lesbos. Yo puse mi mano así delante de los ojos, para hacerme la fantástica básicamente porque seguía sin ver ni torta.&lt;br /&gt;Cuando nuestra vista se acostumbró a la claridad estábamos cruzando el enorme umbral que se había abierto ante nosotras. El brazo mecánico emergió en el centro de un hangar tamaño Rosie O’Donnell (¡ya os dije que venía algo muy grande!) y se detuvo a unos 3 metros del suelo, dejando la punta del misil apuntando hacia una puerta enorme.&lt;br /&gt;Nosotras, ocultas bajo un saliente metálico que había justo debajo del obús, disponíamos de una vista privilegiada y pudimos ver sin problema todo lo que ocurría bajo nosotras.&lt;br /&gt;A un lado del hangar había unas mesas con muchos monitores y unas maricas muy monas que seguro que habían estudiado mecanografía porque escribían muy rápido y tocaban muchos botones y ponían esa cara que pone la secretaria del dentista cuando la pillas viendo Aquí hay tomate y se pone a hacerse la interesante.&lt;br /&gt;Junto a ellas había unos paneles de cristal con muchos números y muchas líneas y flechas y esas cosas que salen en las películas y que los militares siempre dicen: “¡Atacaremos aquí!”.&lt;br /&gt;Y en el lado opuesto al que estábamos descubrimos el aparato más GRANDE que habíamos visto jamás. Con todo el culo abierto y apuntando a nosotras había un avión del tamaño de Kansas, uno de esos armatostes del ejército que se usan para llevar ayuda humanitaria a Burkina Faso (y que nunca llega, porque si ese avión lleno de comida llegara a su destino en Burkina Faso habrían montado ya toda una cadena de Alcampos y Carrefours que ¡ríete tú de Sotogrande!&lt;br /&gt;El avión en cuestión estaba todo pintado de negro y de él no paraban de entrar y salir maricas como las mecanógrafas de antes. No eran Perrakas, éstas vestían igual de bien pero se las veía inteligentes, como si supieran lo que estaban haciendo.&lt;br /&gt;- Mira tía, cuánto tío bueno subiendo y bajando del avión –dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Nena, no te engañes. Son Perrakas. Más listas y más guapas, pero Perrakas al fin y al cabo –le respondí.&lt;br /&gt;- ¡Cuidado! –gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡La bolsa! –dije yo, como buen fan de Chico y Chica que soy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El grito de la Cindy vino a cuento de que la puerta del hangar se empezó a abrir. Pero a la velocidad que se abría no hacía falta que nos hubiera avisado. De hecho si no nos hubiera dicho nada nos habría dado tiempo a bajar por el brazo mecánico hasta el fondo de la cúpula, rematar a las Perrakas que se habían quedado por ahí y volver a subir antes de que la puerta tuviera espacio suficiente para dejar pasar a Judit Mascó.&lt;br /&gt;Unos quince o veinte minutos más tarde, cuando por la puerta ya podía pasar una persona humana, vimos como tras ella se plantaba un coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora después la puerta estaba lo suficientemente abierta como para ver que era un jeep.&lt;br /&gt;Negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;UNA HORA más tarde el Jeep ya pudo entrar y las maricas mecanógrafas fueron a ponerse Reflex porque llevaban tanto tiempo haciéndose las interesantes que los dedos ya les crujían como si fueran Las Chicas de Oro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El jeep negro entró en el hangar, seguido por otros cuatro jeeps negros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder tía –dijo la Cindy-. No sé quién coño es la Murciana Mala esa, pero tiene más presupuesto que una película de Spielberg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La caravana de Jeeps se detuvo en la parte trasera del avión. En cada coche había unas cuantas Súper-Perrakas que se bajaron todas a la vez y se pusieron a los lados para escoltar a los demás ocupantes, que empezaron a bajar en orden para que me diera tiempo a describirlos a todos y no se me quedaran los dedos como a las mecanógrafas escribiendo en el blog.&lt;br /&gt;Del primer coche se bajó ella. Cómo no, allí estaba Piluca. No podía faltar. En el segundo coche, siguiendo a la tía puta, iban los dos Jackson’s Bad Five que aún no nos habíamos cargado: la Piercing y la Brishka. La Brishka, por cierto, llevaba un modelito HORROROSO que nos hizo suponer que la ropa mega-fashion de su tienda se la diseñaba Rita la Cantaora.&lt;br /&gt;Del tercer coche bajaron dos rubias muy altas y muy machorras.&lt;br /&gt;- ¡LAS LESBIANAS ALEMANAS! –gritó la Pepi. Yo le pegué un sopapo porque lo dijo en voz muy alta. Tanto que por el rabillo del ojo pude ver cómo Piluca alzaba la vista así como quien no quiere la cosa y nos detectaba.&lt;br /&gt;Yo sabía que Piluca nos había visto y ella sabía que yo sabía que ella sabía dónde estábamos. Pero ¿y qué? ¡Me hincho!&lt;br /&gt;Del tercer coche se bajaron una burrada de Súper-Perrakas, ninguna de ellas reseñable.&lt;br /&gt;Y del último coche se bajó una enana. Una enana mala. Una enana Murciana mala. En cuanto la vi, supe que era ella. También es cierto que no podía ser otra persona, pero no olvides que mis poderes de meditación son legendarios (¡que me lo dijo un horóscopo!). La M&amp;M (Murciana Mala) era muy pequeña y MUY fea. ¡Con razón le había cogido ese odio irracional a los gayers del mundo! Seguro que no había follado en su vida y tenía un trauma.&lt;br /&gt;La M&amp;M se empezó a pasear por delante de las Perrakas, las Frankfurt, las Jackson’s y se detuvo ante Piluca. Cruzaron unas palabras y se quedaron sonriendo un momento mirando al avión.&lt;br /&gt;De repente se giraron y, mirándonos fijamente, Piluca dijo:&lt;br /&gt;- Anda locas, bajaros de ahí que aún os vais a abrir la cabeza.&lt;br /&gt;Nosotras nos hicimos las sorprendidas (al menos yo, porque a las otras las sorprendió de verdad) y empezamos a bajar del brazo mecánico por nuestra propia voluntad. Y porque teníamos a unas perrakas apuntándonos con fusiles en la parte de abajo, por eso también, pero no tanto.&lt;br /&gt;Una vez llegamos abajo las Perrakas nos condujeron hacia donde estaban Piluca y la M&amp;M y se quedaron quietas a nuestro alrededor apuntándonos con los cañones de los fusiles.&lt;br /&gt;- Vaya, vaya, vaya… -empezó a decir la M&amp;M, con una voz de pito que hizo aullar a los perros de 20 kilómetros a la redonda por la frecuencia en la que emitía la tía puta-. El famoso Hidroboy… y su banda.&lt;br /&gt;- Esa soy yo –contesté.&lt;br /&gt;- ¿Creías que podías esconderte en la grúa que transporta el Gran Misil y que no te viéramos? –preguntó Piluca.&lt;br /&gt;- ¿El Gran Misil? –dije yo, indignada-. Mira, no puedo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me giré para clavar mi mirada en la M&amp;M, que me miraba con una sonrisa de oreja a oreja. Como si se lo viera venir: “Dime lo que quieras, marica, que me resbala.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No sé qué problema tienes con el mundo, qué problema tienes con los gays o qué problema tienes conmigo en particular pero estoy hasta el coño de toda esta gilipollez que te has montado; de todo este rollo de matar gente, de toda esta secta absurda. ¡Y DE TU FALTA DE IMAGINACIÓN PARA PONER NOMBRES, PUTA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La M&amp;M ni se inmutó. Siguió con su eterna sonrisa, mirándome fijamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pero di algo hija de la gran puta! ¡Que te estoy  diciendo que estoy hasta el coño de todo esto! Quiero decir ¡éste iba a ser un blog de petardeo! ¡¡Empezó en una puta chocolatería!! ¡Poniendo a parir a la hija de puta –señalé a Piluca- ésta! ¡ESTO NO DEBERÍA ESTAR PASANDO!&lt;br /&gt;- Hidro, tía –la Pepi me puso una mano en el hombro-. Tranquila.&lt;br /&gt;- ¡NO NENA! ¡NADA DE TRANQUILA! ¡No puedo estar tranquila! ¡Nos hemos cargado a tres personas que lo peor que habían hecho era meterse en un cuarto oscuro con chanclas! ¡Y me han usado como experimento genético y las dos alemanas esas son más malas que el veneno! ¡Y encima la Critter ésta tiene la poca vergüenza de tener UN AVIÓN Y UN MISIL!&lt;br /&gt;¡¡¡PARA QUÉ COÑO QUIERE UNA MARICA UN AVIÓN Y UN MISIL!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La M&amp;M no dijo absolutamente nada. Se limitó a seguir sonriéndome. Me acordé del Niño Piñata de la segunda temporada de Desperate Housegays y casi le pego una hostia. Pero nadie hizo nada. Mis amigas me miraban alucinadas, las Perrakas seguían apuntándonos con los fusiles y el séquito de la M&amp;M no decía ni mú.&lt;br /&gt;- ¿Ya has terminado? –preguntó Piluca.&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;- ¿Te sientes mejor?&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;- Muy bien. –miró a las Perrakas que nos apuntaban con las armas cargadas. En cualquier otra situación esa frase me habría dado un morbazo alucinante pero ahora me hace sentir algo de pánico-. Subidlas al avión. Llevadlas a la sala de reuniones y atadlas bien. No quiero que nadie se mueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La M&amp;M se puso a caminar rodeada de unas cuantas Perrakas y se dirigió hacia el avión. La Piercing y la Brishka la siguieron y las Frankfurt se quedaron un rato a esperar a Piluca, que se acercó a mí y me susurró al oído:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tía, sube al avión. Haz todo lo que te digan. Y pórtate bien, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y se separó de mí.&lt;br /&gt;Un escalofrío de terror recorrió mi espalda cuando vi su mirada. Por un instante pude ver a la Piluca de siempre, la pueblerina de Vic que acababa de llegar a Barcelona y que estaba orgullosa de ser mi amiga.&lt;br /&gt;Pero ¡qué lejos quedaba Vic!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115248763335492443?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/07/captulo-28-un-avin-y-un-misil.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>4</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115118951973101224</guid><pubDate>Sat, 24 Jun 2006 21:08:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:20.000+01:00</atom:updated><title>Capitulo 27: Round One... FIGHT!!!!</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt; La hija de puta internacional de mi ex (osea, que la hija de puta es mi ex, no yo) le acababa de pegar un tiro a la iNena. Así que estábamos encerradas en un pasillo muy largo, muy blanco, rodeadas de Perrakas comandadas por Lucas, en el subsuelo de MURCIA!!... Y lo que es peor:&lt;br /&gt;¡Sudadas como cerdas por la corrida del capítulo anterior!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;NENAS: Esto es importante. Éste capítulo es un capítulo especial. Es un capítulo con banda sonora. Si queréis disfrutarlo en todo su esplendor necesitáis el track "Conga Fury" de Juno Reactor (incluído en la banda sonora de Animatrix). Ya os avisaré cuando tengáis que darle al Play y hasta os pondré los segundos en los que debéis estar, a lo timecode, para que no os perdáis. ¡Y AGARRAOS QUE VIENEN CURVAS!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo de la iNena se empotró contra la pared. Puso una cara como la que pones cuando le bajas los pantalones a un tío y no te puedes creer lo que ves (ya sea para bien o para mal... sí, esa cara que todas estáis practicando ¡putas!) y empezó a deslizarse hacia el suelo, dejando un reguero de sangre en ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mis otras amigas y estaban todas con la misma cara que la iNena y supuse, por la forma en que me miraron ellas a mí, que yo tenía la misma expresión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a Lucas, que se estaba guardando la pistola bajo la americana que llevaba. Por cierto, cuando salía conmigo no vestía tan bien. Camisa negra de ¿Armani? ¿Boss? y esa americana... debe costar una pasta... ¡Coño, una pistola!&lt;br /&gt;¡AH SÍ! Se me había ido el santo al cielo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡HIJO DE PUTAAAAAAAAAAAAA!!!! -grité, y me lancé contra él. Pero no sirvió de nada, porque una de las Perrakas que le acompañaban me pegó un puñetazo en el estómago que me caí de culo.&lt;br /&gt;Lucas se me acercó y se plantó ante mí. Me miró fijamente y yo levanté la vista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Siempre me gustaste en esa postura. Ahí, agachado, con esa mirada suplicante, mientras me comías la polla.&lt;br /&gt;- Si estuviera comiéndote la polla ahora mismo te iba a pegar un bocao que te la arrancaba de cuajo. Y cuidado con ese lenguaje que este blog lo leen niños y marikas inocentes.&lt;br /&gt;- Es verdad... que estamos en tu blog. Tengo una duda, Hidro, ¿por qué nunca has hablado de mí en tus blogs? &lt;br /&gt;- Porque en mi blog sólo entra la gente guapa. Y tú, eres un cabrón. Además no le importas a nadie.&lt;br /&gt;- ¿Estás seguro? -sacó la pistola-. No sé si tus amigos pensarán igual...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apuntó la pistola a la cabeza de la iNena, que aún seguía con la cara de ¡Sorpresa, tengo micropene! y con esa cara se quedó. Por mi cabeza pasó fugaz el pensamiento de levantarme, pero justo después pasó otro pensamiento fugaz que me gustó más y me lo guardé para el momento Fuga de Alcatraz que vendrá en breves momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tú debes ser la Pepi... ¿Me equivoco?&lt;br /&gt;- No, no te equivocas -dijo la Cindy-. ¡Mátala a ella, que es la mejor amiga de Hidroboy! Que yo sólo soy conocida y  ésta -refiriéndose a la Asdru- está enamorada de él pero no le corresponde así que ya sabes, si te tienes que cargar a una...&lt;br /&gt;- CINDY TÍA, CUANDO SALGAMOS DE AQUÍ RECUÉRDAME QUE TE META EL CONSOLADOR ROSA QUE ESCONDES BAJO LA ALMOHADA POR EL OÍDO IZQUIERDO, SO PUTA -dijo la Pepi, con una sorprendente sangre fría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Y AHORA NENAS, DADLE AL PLAY DEL CONGA&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;(O:OO)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Dejad de discutir, ¡maricas de mierda! -dijo Lucas, y apretó más la pistola contra la frente de la Pepi.&lt;br /&gt;- Oye mamarracho -le dije a Lucas-. Vale que nos pegues, que nos dispares y nos asesines, pero ni se te ocurra volver a llamarnos maricas de mierda o te juro por mis chanclas de Tommy Hilfiger que será lo último que hagas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucas se giró y me miró, sin apartar la pistola de la cabeza de la Pepi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres una puta maricona -me dijo-. Y siempre lo has sido.&lt;br /&gt;- Maricona... Y ORGULLOSA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(0:21)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho eso, le arreé una patada en la rodilla que le partió la pierna por la mitad. Lucas soltó un alarido de dolor mientras se desplomaba y dejaba caer la pistola, que fue a parar, sin saber cómo, a manos de la Pepi.&lt;br /&gt;Las Perrakas, que debían haberse quedado embobadas con el momentazo Orgullo Gay que me había entrado, reaccionaron tarde y no pudieron evitar que la Pepi levantara el arma y las apuntara a la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me incorporé, me quedé en cuclillas y alargué la parte-piernas (así se conoce desde esa noche a mi pierna derecha) mientras realizaba un movimiento circular que se llevaba por delante a las dos Perrakas que sujetaban a la Cindy y a la Asdru que,&lt;br /&gt;en cuanto fueron libres, se vengaron. La Asdru se puso a pegarle patadas y puñetazos a su captor, mientras la Cindy se dedicaba a darle manotazos como una histérica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dos Perrakas amenazadas de muerte miraban fijamente a la Pepi, que les sonreía.&lt;br /&gt;- ¡A ver quién es ahora la maricona de mierda! -les gritó-. ¡NEENAAAAS! ¡¡Tengo una pistolaaaaa!! ¡¡¡¡TENGO UNA PISTOLA!!!!&lt;br /&gt;- ¡¡¡Calla coño!!! -le grité.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(0:45)&lt;br /&gt;Di un salto a lo Ángeles de Charlie que se quedaron todas flipadas (hasta yo, que casi me vuelvo a caer porque casi pierdo el equilibro) y me incorporé, para ver cómo Lucas se arrastraba por el suelo e intentaba llegar a una especie de interfono que había en la pared.&lt;br /&gt;Eché una ojeada rápida para comprobar que estaban todas controladas y me lancé a por Lucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(0:57)&lt;br /&gt;Llegué a él en el momento en que intentaba incorporarse para apretar el botón, pero me lancé como Oliver y Benji y la rompe-piernas fue directa a la pierna que ya tenía  rota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡AAAAAAAAAAAAAAAAAAH!!!!! -gritó Lucas, mientras se desplomaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al caer al suelo resbalé unos metros porque aquello estaba muy húmedo y alargué la mano para agarrarme a Lucas y no salir disparada hacia el final del pasillo. Me levanté a lo corredora de fondo Olímpica y le solté una patada en la cara.&lt;br /&gt;Lucas intentó gritar, pero la suela de mi bamba se lo impidió. Y, como estaba muy cabreada, le arreé otra patada en el estómago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1:20)&lt;br /&gt;- ¡ESO POR LA INENA! -le grité. Y empecé a caminar hacia la Pepi, no sin antes pegar un salto y aplastarle la pierna que le quedaba entera-. Y esa... ¡POR PUTA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mis amigas, que se habían quedado unos metros atrás, y les saludé con la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Venga nenas! ¡Vámonos de aquí!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Asdru y la Cindy comenzaron a correr. La Pepi miró a las dos perracas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lo siento -les dijo, antes de arrearles con la culata de la pistola en la cabeza y dejarlas a las dos en el suelo en pose "Hermanas Grogui".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y de repente...&lt;br /&gt;(1:35)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta por la que habíamos entrado en aquel pasillo (la que daba al pasillo de la mini-celda del capítulo anterior) crujió y se abrió de par en par, y todas las Perrakas que había tras ella empezaron a correr hacia nosotras. Las cuatro nos miramos, con cara de súper puta pero muy serias, y empezamos a correr... hacia el lado contrario.&lt;br /&gt;Que sí, vale, teníamos el ego subido y ganas de zurrar culos, pero aquellos eran demasiado culos (y seguramente, demasiado zurrados).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(1:58)&lt;br /&gt;Comenzamos a correr como cuatro locas por el túnel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Nena! -me gritó la Pepi-. ¿Tienes idea de a dónde vamos?&lt;br /&gt;- ¡Al hangar!&lt;br /&gt;- ¿Qué hangar? -preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- El que dijo la iNena.&lt;br /&gt;- ¡Pero si la iNena está muerta tía! -dijo la Pepi-. ¡Y es la única que sabe dónde coño está el hangar ese!&lt;br /&gt;- ¡Da igual nena! -le grité-. Vamos a correr como si fuéramos las del Grand Prix y tuviéramos la Vaquilla en el culo hasta que encontremos el puto hangar o hasta que alguien nos pegue un tiro.&lt;br /&gt;- ¿Y por qué tenemos que hacerte caso a ti? ¡Aquí la que tiene la pistola soy yo! -gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡ES VERDAD! -dije yo-. ¡Dámela!&lt;br /&gt;- Ten -y me la dio.&lt;br /&gt;- Gracias. Ahora tengo yo la pistola ¡y yo soy la que manda! ¡¡A CORRER AL HANGAR NENAAAAAS!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y seguimos corriendo por aquel pasillo que no se acababa nunca. No parábamos de pasar puertas y puertas y más puertas hasta que, de repente, se acabaron las paredes y las puertas que dieron paso a una bóveda gigantesca que debía ocupar la mitad de murcia. Ahora corríamos a través de una pasarela de metal que llevaba directamente a:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡HUALA NENAS! -gritó la Asdru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2:34)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos detuvimos en seco.&lt;br /&gt;Frente a nosotros, en el centro de la bóveda, había una plataforma elevada con un brazo mecánico que estaba moviendo lo que parecía ser... ¡UN MISIL!&lt;br /&gt;- ¡Es la bomba atómica! -gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Qué coño va a ser una bomba atómica! -respondió la Asdru.&lt;br /&gt;- Va nenas, dejaros de tonterías y sigamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no podíamos seguir, porque...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2:49)&lt;br /&gt;De detrás del brazo mecánico empezaron a surgir Perrakas y Perrakas y más Perrakas. Nos giramos y vimos que por el pasillo por el que habíamos entrado, venían más Perrakas.&lt;br /&gt;- Joder, ¿de dónde salen tantas putas marimachas? -pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(2:59)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡La grúa! -dijo la Asdru, señalando el brazo mecánico, que empezaba a elevar el misil. &lt;br /&gt;No sé cómo lo hicimos, pero todas entendimos al momento lo que nos quería decir. Como en Los Ángeles de Charlie que sólo con mirarse ya saben lo que tienen que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las cuatro empezamos a correr hacia el montón de Perrakas que teníamos delante y nos lanzamos contra ellas a cámara lenta, como en una peli de Peter Jackson, y nos pusimos a soltar mamporros a diestro y siniestro.&lt;br /&gt;Las Perrakas habían empezado a invadir la plataforma de metal, pero nos daba igual, nosotras soltábamos toda la furia  que llevábamos en nuestro interior. Hostias, codazos, patadas, lametones, rodillazos, golpes con la pistola...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(3:22)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Vienen por detrás nenaaaaas! -gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Ten! -le dije, mientras le daba la pistola. La Cindy la levantó y empezó a amenazar a las Perrakas de la retaguardia, que frenaron en seco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi, la Asdru y yo seguimos soltando mamporros a todas las que se nos ponían por delante. &lt;br /&gt;Oímos un disparo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos giramos, asustadas y vimos que la Cindy había intentado darle a una Perraka y le había dado a un cable, que salía disparado.&lt;br /&gt;- ¡Nena! ¡No malgaste las balas! -le grité.&lt;br /&gt;- ¡Lo siento tía! ¡Pero es que me están amenazando!&lt;br /&gt;- ¡Déjate de amenazas y mátalas a todaaaaaaaaaaas! -gritó la Pepi, en pleno frenesí asesino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuamos avanzando como podíamos por la plataforma metálica,  que soltó un chirrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(3:46)&lt;br /&gt;- ¡HAY SOBREPESO! -gritó la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡ES LA PEPI! ¡QUE COME MUCHOS TIGRETONES! -grité yo, y le solté un mamporro a una Perraka que se fue directa a la barandilla y se cayó por el borde. Las demás la siguieron con la mirada y luego me miraron a mí.&lt;br /&gt;- Venga nenas, que hay sobrepeso, la que quiera ir para abajo ¡que me lo diga! -les dije, y seguí soltando hostias.&lt;br /&gt;- ¡TENGO UNA IDEA! -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡MIEDO ME DAS! -respondió la Pepi, que pegó un salto (3:59) y se lanzó hacia adelante con la pierna estirada y les soltó unas cuantas hostias a una fila de Perrakas que fueran todas directas barandilla abajo.&lt;br /&gt;- ¡Olé nenaaaa! -le grité-. ¡Pero seguimos siendo muchas maricas para tan poca estructura!&lt;br /&gt;- ¡Llevadlas al centro! ¡Llevadlas al centro! -gritaba la Cindy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(4:10)&lt;br /&gt;Seguimos luchando mano a mano con las Perrakas que teníamos delante (que, todo sea dicho, cada vez eran menos) y nos fuimos abriendo paso como pudimos hasta que llegamos a la estructura central.&lt;br /&gt;Una vez allí, la Pepi y la Asdru comenzaron a escalar por la grúa mientras iban soltando patadas a todas las que se lanzaban a agarrarlas y yo, en pleno ramalazo Xena La Princesa Guerrera, me puse a cubrirlas.&lt;br /&gt;- ¡Venga Cindy! -le grité-. ¡Sube!&lt;br /&gt;- ¡Espera coño, que tengo una ideaaaaaaaaa!&lt;br /&gt;- ¡Sí, y me hace mucha ilusión que por fin pienses pero SUBE DE UNA PUTA VEZ!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Cindy se giró y me miró fijamente.&lt;br /&gt;- QUE-TE-ESPERES,COÑO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto, levantó la pistola y...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(4:34)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Puso cara de Milla Jovovich y empezó a apuntar al techo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡ESTÁN MÁS ABAJO, SO PUTA! -le grité.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no hizo falta indicarle. La Cindy disparó cuatro tiros, cuatro tiros perfectos que dieron a los cables que aguantaban la pasarela por la que acabábamos de pasar.&lt;br /&gt;Las Perrakas que estaban en ella miraron hacia arriba, soltaron un grito (que sonó como aquella vez que se fue la luz en el Arena y alguien dijo: "¡Cuarto Oscuro para todaaaaaas!") y se precipitaron al vacío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- HUA-LA-NE-NA -dije yo, y agarré a la iNena del cuello de la camisa, y la levanté con un brazo (porque aún me duraba el ramalazo Xena) para que la cogieran la Asdru  y la Pepi y la elevaran.&lt;br /&gt;Yo la cubrí, azotando Perrakas mientras ascendía. Le estaba pillando el gusto a todo aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(5:10)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡DEJÁDMELA A MÍ! -gritó una Perraka.&lt;br /&gt;Todas las demás se apartaron, formando un pasillo y me dejaron ver a la que acababa de gritar.&lt;br /&gt;Era una zorra a la que ya conocía.&lt;br /&gt;La Zorra a la que le pegué el bocado en el ascensor, con la que luego me di de hostias en el vestíbulo y a la que Héctor y yo bateamos sin piedad.&lt;br /&gt;Era la Perraka-Zorra con un bocado en la mano.&lt;br /&gt;Y caminaba lentamente hacia mí.&lt;br /&gt;Yo la saludé con la cabeza.&lt;br /&gt;- Pensaba que ya te había matado.&lt;br /&gt;- Piensa mal y acertarás.&lt;br /&gt;- Si eres igual de tonta peleando que discutiendo, te auguro medio párrafo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(5:35)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡HIIIDROOOOOO! -gritó la Pepi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cúpula empezó a abrirse y la grúa empezó a ascender a mayor velocidad y yo alcé la vista para ver cómo mis tres compañeras de lucha (¡jo tía!) se elevaban sobre mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovechando el despiste, la Perraka-Zorra se lanzó contra mí y me arreó una patada en el pecho que me hizo perder el equilibro y fui contra la barandilla, que se me incrustó en los riñones.&lt;br /&gt;La Perraka-Zorra volvió a por mí, pero esta vez yo la vi venir y antes de que llegara me lancé rodando por el suelo metálico, me impulsé con las manos y salí volando por los aires, di unas piruetas y le aplasté la cara con la suela de las bambas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las demás Perracas contemplaban el espectáculo, sorprendidas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Perraka-Zorra caía a cámara lenta hacia el suelo, y antes de tocarlo alargó los brazos y se impulsó, salió volando por los aires en un movimiento alucinante que hasta yo me quedé a cuadros.&lt;br /&gt;Una vez en el aire clavo su mirada en mí y alargó la pierna a lo Kung Fu.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me preparé, moviendo muy rápidamente los brazos, para recibir el golpe más doloroso que me habían dado nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero la Perraka-Zorra calculó mal la distancia y se fue directa por encima de la barandilla y cayó por el abismo.&lt;br /&gt;No gritó ni nada, debía darle vergüenza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo asomé la cabeza:&lt;br /&gt;- ¡HASTA LUEGO, PUTA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho eso y aprovechando que las Perracas se habían quedado atontadas, empecé a escalar por la grúa. Me agarré a un saliente y estuve a punto de caer cuando aquello dio un trompicón y se me resbaló una mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero finalmente, pude llegar a la pequeña plataforma en la que me esperaban mis amigas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Huala tía -dijo la Pepi-. No puedo creerme lo que nos acaba de pasar.&lt;br /&gt;- Qué fuerte -dijo la Cindy-. Yo no sabía ni que sabíamos karate.&lt;br /&gt;- Era una sorpresa que os tenía preparadas nenas -dije yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellas me miraron así como un poco extrañadas. No quise decirles la verdad (que todo era ficción en un blog de internet) para no quitarles las ganas de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, las necesitaba vivas, despiertas, ilusionadas y PREPARADAS, para el gran combate final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;The Big One, que dirían los americanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y no se refieren a Rosie O'Donell!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115118951973101224?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/06/capitulo-27-round-one-fight.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115024315559613732</guid><pubDate>Tue, 13 Jun 2006 23:05:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:19.883+01:00</atom:updated><title>Capítulo 26: Putas a la carrera</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡Por fin sabíamos qué estaba pasando! Después de descubrir que la Murciana Mala nos había usado como cobayas en un expermiento secreto financiado por Anne Igartiburu y su Marina D'Or, la iNena vino a rescatarnos (o eso dice ella) y sacarnos del zulo en el que estábamos metidas.&lt;br /&gt;El lado malo es que teníamos que echarnos a correr. ¡Qué asco!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y allí estábamos, todas corriendo como perras. A la cabeza, la iNena, que siempre ha sido muy rápida para todo.&lt;br /&gt;Tras ella íbamos, en el siguiente orden: La Asdru, la Cindy, yo y la Pepi, que iba la última porque no paraba de mirar atrás y gritar:&lt;br /&gt;"¡Pero nenas! ¡¿Pa' que corremos si todos esos chulazos están de escándalo?!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que sí, detrás nuestro teníamos a las Perrakas, las secuaces de la Brishka (que ahora que me acuerdo, aún no nos la habíamos cargado); que venían como locas (que es lo que eran) persiguiéndonos por aquel pasillo larguísimo que no se acababa nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Nenaaaaa! -le grité a la iNena-. ¿Dónde coño estamos?&lt;br /&gt;- En las instalaciones subterráneas secretas de La Organización -respondió ella, desde la cabeza de la carrera.&lt;br /&gt;- ¿Y dónde están? -preguntó la Cindy-. ¿En el culo de Oprah Winfrey? Porque esto no se acaba nuncaaaaa...&lt;br /&gt;- No, las instalaciones secretas están en Murcia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frené de golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espera un momento -dije, asombrada-. ¿ESTAMOS EN MURCIA?&lt;br /&gt;- ¡Neeeenaaaaaaaaa! -gritó la Pepi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no le dio tiempo a frenar, me pegó un empujón por detrás que las dos nos caímos al suelo y rodamos por él durante unos segundos. Y es que aquello estaba todo húmedo y claro, a parte de resbalar (supongo que las Perrakas pasaban por aquel pasillo un par de veces al día y lo impregnaban todo de aceite) pues nos dejaron la ropa hecha un asco.&lt;br /&gt;Las otras tres se pararon y volvieron a ayudarnos. La iNena me cogió del brazó y tiró de mí tan fuerte que me alcé como una patinadora sobre hielo rusa. ¡Sibrinka Desespotronka!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡No os paréis! -me gritó al oído-. ¡Y sí, estamos en Murcia!&lt;br /&gt;- ¡Pues esto no tiene nada de hermoso! -gritó la Cindy-. ¡Me cago en TVE!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos corriendo. Las Perrakas habían acortado distancias gracias al guarrazo que nos acabábamos de pegar. La Pepi seguía la última, porque ahora además de ir echando vistazos a los chulazos asesinos que teníamos detrás iba coja.&lt;br /&gt;De repente, alguien gritó "¡CUIDADO CON EL ESCALÓN!" y yo pensé en Ángel Garó y me entró la risa. Pero quien fuera tenía razón, porque ante mí apareció un escalón como de medio metro que vamos ¡como para no tener cuidado!. Lo subí como pude (la Pepi, que iba mirando para atrás, se pegó otro guarrazo que no le dio tiempo ni a gritar) y seguimos corriendo, ahora en vertical. Porque justo después de ese mega-escalón, venía una escalera más larga que un día sin pan, ni agua, ni lubricante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Falta muchoooo? -grité.&lt;br /&gt;- ¡Ya casi estamos! -dijo la iNena.&lt;br /&gt;- ¿Y dónde casi estamos? -preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡¿Queréis dejar de hablar y seguir corriendo?! -gritó la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡Oye bonita! - le respondí-. Estabas más guapa calladita ¿eh? Que si te vas a poner a echarnos la bronca te agarro de los cuatro pelos que tienes y te echo a las leonas. Por cierto, Peeeepiiii ¿cómo van los chulazos del fondo?&lt;br /&gt;- Pueeeeeees -respondió la Pepi-. Unos llevan unas camisas monísimas de la muerte y hay otros con unas camisetas rojas que son...&lt;br /&gt;- ¡¿Y a mí qué me importa lo que llevan puesto?! ¡¡Quiero saber a qué distancia están!!&lt;br /&gt;- ¡¡Ah coño, haberlo dicho!! -un momento de silencio, debía estar contando-. Pues están lo suficientemente cerca como para distinguir que las gafas que llevan son falsas y lo suficientemente lejos como para no preocuparme los perdigones que sueltan cada vez que nos insultan.&lt;br /&gt;- ¡Menudas guarras! -gritó la Cindy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oí un gruñido metálico delante de mí. La iNena había abierto una puerta. Cuando llegué a ella vi que me hacía gestos para que acelerara el paso, y crucé el umbral en el que me estaba esperando.&lt;br /&gt;Cuando, después de mí, lo cruzó la Pepi, la iNena volvió a cerrar la puerta y la atrancó con una barra de metal.&lt;br /&gt;A los pocos segundos comenzamos a oír golpes y gritos al otro lado de la puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Seguidme -dijo la iNena, y comenzó a caminar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Habíamos dejado el estrecho pasillo anterior para pasar a uno más estrecho, pero mejor iluminado. Las paredes estaban pintadas de blanco hospital y las bombillas iluminaban muchísimo más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hemos estado corriendo... -empezó a decir la Asdru-. Unos 10 minutos... a una velocidad de aproximadamante... 10 kilómetros por hora... osea que ese pasillo medía... &lt;br /&gt;- Déjalo nena -le cortó la Cindy-. No sólo sabemos que eres de letras, sino que además nos importa un carajo lo que medía ese pasillo.&lt;br /&gt;- ¡Alto ahí! -le grité a la iNena, que se giró para mirarme con una ceja levantada-. Nos has sacado de la minicelda, pero eso no significa que confiemos en ti ¿verdad chicas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguna de las tres respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Putas -dije-. ¿Se puede saber a dónde nos llevas?&lt;br /&gt;- Al hangar -respondió la traidora redimida (o eso decía ella).&lt;br /&gt;- ¿Hangar? ¿Como en las pelis de Indiana Jones? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Sí. Allí hay un avión de carga que va directo a Barcelona.&lt;br /&gt;- Sí claro, y seguro que hay un grupo de Nazis abriendo un portal a otra dimensión -dije yo-. Mira bonita, no me toques el coño con gilipolleces que te parto la cara.&lt;br /&gt;- Es cierto, La Organización está preparando la fase final del Proyecto X.&lt;br /&gt;- ¿Proyecto X? -preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;- ¿Y por qué se llama así? -preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- Porque es un proyecto secreto... -dijo la iNena-. Y porque al Jefe no se le ocurrió otra cosa.&lt;br /&gt;- Joder tía -dije yo-. La Murciana esa será malísima pero es una palurda con menos luces que el sótano de la familia Adams.&lt;br /&gt;- ¿A quién llamas palurda, maricón? -retumbó de repente una voz, al fondo del pasillo.&lt;br /&gt;- Empiezo a estar hasta el coño de las voces que aparecen de repente para darnos un susto y añadir algo de misterio al relato -dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como somos tontas (y un poco putas) no nos dimos cuenta de que ponernos a hablar del Proyecto X en medio de un pasillo no era lo más inteligente que podíamos hacer en aquel momento. Así que, en realidad, no me sorprendió que alguien nos hubiera descubierto y viniera directo a nosotras desde vete a saber dónde.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién eres? -preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- Tu menstruación seguro que no -dijo la Pepi, y yo le solté un sopapo porque no estaba para coñas, que acababa de reconocer a la silueta que se nos acercaba y me había puesto de MUY mala leche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que esos andares... esa forma de llevar las manos en los bolsillos... ese pelo corto a lo cenicero...&lt;br /&gt;Era obvio que aquél hijo de la gran puta que teníamos delante no era otro que Lucas. Mi Ex-Lucas Lucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vaya, vaya, vaya... -empezó a decir-. ¿Qué tenemos aquí?&lt;br /&gt;- ¡Por favor! -dije yo-. ¿No tenías otra frase menos tópica para hacerte el malo malísimo?&lt;br /&gt;- ¿Y tú no tienes algún culo en el que meter esa lengua?&lt;br /&gt;- Huaaala tía, lo que te ha dicho -me dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Pues ahora que lo dices, tengo un culazo esperándome en Barcelona que lo primero que le haré cuando lo vea será un rimming de escándalo. Pero ahora prefiero reírme de tí, cariño. Eso siempre se me ha dado bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lucas se paró justo delante de la iNena, que no sabía dónde meterse. La Cindy y la Asdru le miraban aterrorizados y se hicieron a un lado para dejarnos a los dos cara a cara. La Pepi se escondió detrás de mí, y me cogió de la manga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Te refieres a Héctor? -dijo Lucas, sonriendo-. No sé si podrás hacerle mucho cuando vuelvas a Barcelona.&lt;br /&gt;- Mira maricón -le señalé-. Como le hayas puesto la mano encima a mi King Kong te juro por lo que más quieras que te reviento la cabeza a patadas.&lt;br /&gt;- Joder tía -dijo la Cindy, superando sus miedos-. Tú estás muy violenta en este capítulo ¿no?&lt;br /&gt;- ¡ES QUE ME TENÉIS HASTA EL COÑO CON TANTA TONTERÍA YA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y estallé. No podía más. Toda aquella situación me superaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que si La Organización, el Mega-Gas, el Proyecto X, la Murciana Mala... ¡No puedo más!&lt;br /&gt;- Hidro tía, no te hundas -dijo la Pepi-. Que me duele la pierna y si te caes me caigo contigo, que me estoy agarrando a tu brazo.&lt;br /&gt;- Tienes razón nena... -dije, reponiéndome (que no respondiéndome)-. Yo soy la heroína de esta historia. ¡Está bien! ¡Sigamos! ¡Abrid de fundido!&lt;br /&gt;Y levanté los brazos en el aire, posando como Norma Desmond.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Se puede saber qué coño le pasa a la loca esta? -le preguntó Lucas a la iNena.&lt;br /&gt;- Debe ser un efecto secundario del Mega-Gas -respondió la Asdru-. Que aún la dura.&lt;br /&gt;- ¿Y tú quién coño eres? -le preguntó Lucas.&lt;br /&gt;- Es mi amiga la Asdru -dije yo-. Anteriormente conocida como la Magneto. Y mucho cuidado con lo que le dices que está más enamorada de mí de lo que tú lo has estado nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas me miraron fijamente, sobretodo la Asdru. Miré sus ojos y creo que, por fin, entendí lo que sentía Clarice Starling en El Silencio de los Corderos cada vez que Hannibal el Caníbal se le acercaba a olerle la Evax Tanga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y ahora que la he puesto en ridículo delante de todas sus amigas, podemos seguir discutiendo.&lt;br /&gt;- Gracias por haberlos traído hasta aquí -le dijo Lucas a la iNena-. Has sido muy útil.&lt;br /&gt;- ¿Pero no nos estabas ayudando a escapar? -preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- Joder tía, tú es que eres tonta -le contestó la Pepi-. Anda que si éste no sabía que la iNena se ha vuelto buena pues la acabas de cagar.&lt;br /&gt;- Oye bonita, que seguro que éste ya sabía que la iNena se había vuelto buena porque han de tener micros y cámaras por todas partes y por eso la estaban persiguiendo las locas esas de ahí atrás -respondió la Cindy.&lt;br /&gt;- Sí claro, tú es que has visto muchos capítulos de Magnum y vas flipada de la vida tía. Que te has cargado la tapadera de la pobre iNena y ahora ya verás tú...&lt;br /&gt;- ¡SILENCIO! -gritó Lucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todas se callaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah. Muy bonito.-dije yo-. Osea que la puta esta os grita ¡silencio! y os calláis como perras. Y cuando os lo grito yo cuando vamos al cine no me hacéis ni puto caso.&lt;br /&gt;- Es que él -dijo la Pepi- tiene un pistolón, nena.&lt;br /&gt;- ¡Uy coño! -dije yo, al ver la pedazo de pistola que tenía Lucas en la mano-. Es verdad. Nada, no he dicho nada.&lt;br /&gt;- Así que las estabas ayudando a escapar... -Lucas se acercó peligrosamente (aunque ahora que lo pienso, no sé cómo se acerca uno peligrosamente a otra persona ¡pero era muy peligroso!)-. Me has decepcionado.&lt;br /&gt;- No, no. No las estaba ayudando a...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no le dio tiempo a terminar la frase. La pistola emitió un ruido como así:&lt;br /&gt;"¡PAM!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y una bala se cargó a la iNena.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115024315559613732?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/06/captulo-26-putas-la-carrera.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>6</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-115004672540076060</guid><pubDate>Sun, 11 Jun 2006 16:42:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:19.722+01:00</atom:updated><title>Capítulo 25: Toda la verdad - Segunda parte</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡Da igual lo que pasara anteriormente! ¡Si estás aquí ya sabes lo que hay neeeenaaaaaaaaaa!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡Limpieza!! -grité tan fuerte que, aunque no pude verlo porque la luz del Nano no daba para más, la Pepi pegó un brinco y se cayó del camastro en el que estaban sentadas.&lt;br /&gt;- Sí, limpieza. Quiere quitar de en medio a todos los gays que no le gustan.&lt;br /&gt;- ¿Y esos cuales son? -preguntó la Cindy-. ¿Los bears? ¿Chasers? ¿Chubbies? ¿Locas? ¿Musculocas? ¿Bakalas? ¿Heterogays? ¿Leatheronas?... ¿LAS HETERAS QUE SE DISFRAZAN DE MUJER EN CARNAVAL?&lt;br /&gt;- No. Los gays que no le gustan son aquellos a los que no puede controlar.&lt;br /&gt;- ¿Controlar? -dije yo-. Nena, que estás hablando de una murciana, no del profesor cojo de los X-Men.&lt;br /&gt;- Sí, controlar. Durante muchos años ha estado haciendo pruebas, con varios chicos por todo el país. Tú y Piluca fuistes los elegidos en Barcelona.&lt;br /&gt;- ¡Qué fuerte! -gritamos la Pepi, la Cindy y yo a la vez.&lt;br /&gt;- Por lo visto ha conseguido sintetizar una droga capaz de anular la conciencia del ser humano y así poder obligarle a hacer todo lo que él quiera. Lo llama el Mega-Gas.&lt;br /&gt;- ¿El Mega-Gas? -dije yo-. Pues vaya mierda de nombre.&lt;br /&gt;- ¿Y qué esperas de alguien que crea una organización maléfica y la llama La Organización? -dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Pues también es verdad. Bueno, sigue.&lt;br /&gt;- Verás... Una vez consiguió la primera versión del Mega-Gas...&lt;br /&gt;- Jajajajajajaja -me entró la risa-. Nena, dejo de llamarlo Mega-Gas que me da la risa. Tú que en tu otra vida leías muchos cómics, invéntate un nombre con más glamour anda.&lt;br /&gt;- Vale... Podemos llamarla... Inhibitrón...&lt;br /&gt;- JAJAJAJAJAJAJJA. Da igual nena, déjalo en Mega-Gas.&lt;br /&gt;- Bueno Hidro, deja de tocar los huevos que yo quiero enterarme de que está pasando -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Tranquila -dijo la Asdru-. Es un efecto secundario de la última versión del Mega-Gas.&lt;br /&gt;- Además tú ya te enteraste de todo que lo contó la Polly antes de irse -le  dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- No nena, no me enteré de nada porque yo a la Polly nunca le hacía ni puto caso y desconecté totalmente de lo que estaba explicando -respondió la Cindy.&lt;br /&gt;- Pues ya te vale, so lerda -dije yo-. Estás aquí encerrada y no tienes ni idea de por qué. Jajajajaajajaja.&lt;br /&gt;- El caso es... -continuó la Asdru-. Que cuando esa persona se puso en contacto contigo y con Piluca, os eligió para ser sus cobayas. Os puso en contacto para empezar la primera fase de pruebas.&lt;br /&gt;- Espera, espera. A mí a la Piluca me la presentó la Pepi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas nos giramos para mirar el hueco oscuro en el que, suponíamos, estaba la Pepi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- A mí no me miréis, si es que me estáis mirando, que yo a la Piluca la conocí por Internet.&lt;br /&gt;- ¿Dónde? -le interrogó la Asdru.&lt;br /&gt;- En internet.&lt;br /&gt;- Sí, pero dónde.&lt;br /&gt;- Pues sentada delante de un ordenador.&lt;br /&gt;- ¡Que en qué canal la conociste, so burra! -grité yo.&lt;br /&gt;- Joder tía, pues en #Gay_BCN_SEXO_AHORA_VA_VENGA_QUE_NO_AGUANTO. Una amiga alemana que conocí en el canal #Gays_y_lesbianas_BCN_SEXO_AHORA_VA_VENGA_QUE_NO_AGUANTAMOS me dijo que ahí pillaría cacho seguro.&lt;br /&gt;- ¡Espera! -dije yo-. ¿Has dicho una lesbiana Alemana?&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;- JAAAAAAAAAAAAAJAJAJAJAJAJAJAJA.&lt;br /&gt;- ¿De qué te ríes tú ahora? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Las lesbianas alemanas! JAJAJAJAJAJAJAJAJA ¡¡Así es cómo llamábamos Piluca y yo a las... ¡¡¡¡¡HOLY MANOLIS AND THE MOTHER OF THE BEAUTIFUL LOVE!!!! -exclamé, y me levanté de golpe. Pero no causó el efecto impresionante e impresionista que esperaba porque nadie me vio hacerlo. Recordad que estamos a oscuras, queridas.&lt;br /&gt;- ¿Qué? -preguntaron las otras tres.&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡LAS FRANKFURT!!!!&lt;br /&gt;- ¿Las compañeras de piso de Piluca? -preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Las mismas! ¡Eran ellas!&lt;br /&gt;- ¿Quiénes?&lt;br /&gt;- ¡Las de la carta! ¿Recordáis que en la carta que Piluca le mandó a su madre decía que unas amigas le habían hecho ver la luz o no sé qué y que se iba a Murcia?&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;- ¡Pues no éramos nosotras! ¡Eran Las Lesbianas Alemanas! También conocidas como las Frankfurt, desde el día que nos enteramos que para montárselo usaban platos típicos de la gastronomía bávara.&lt;br /&gt;- ¡Qué fuerte! -dijeron las tres.&lt;br /&gt;- Bueno nenas -dijo la Cindy-. Haced un resumen porque me he perdido. Y seguro que las que lean este blog algún día también están perdidas.&lt;br /&gt;- Está bien -dije yo-. Voy a hacer un resumen a ver si me he enterado. Todo esto empezó con una murciana psicópata por culpa de su padre que, harta de los gays del mundo la ignoraran, creó una droga ayudada por los millones de la familia para controlar la mente de las personas. Para probar esa droga contactó con individuos de toda España y los elegidos en Barcelona fuimos Piluca y yo, que éramos drogadas sistemáticamente cada vez que entrábamos en contacto con las Frankfurt, que las tías putas estaban compinchadas con la Murciana Mala.&lt;br /&gt;Pero la Murciana Mala se debió dar cuenta de algo que le hizo llevarse a Piluca a Murcia y cuando la devolvió a su lugar de origen resultó que no trajo a Piluca, la puta de siempre, trajo a LA NÉMESIS DE PILUCA.&lt;br /&gt;- ¿Y eso qué es? -preguntó la Pepi-. ¿El nuevo Messenger?&lt;br /&gt;- No tías, es una PILUCAHIJADELAGRANPUTA.&lt;br /&gt;- Ah... -dijeron todas, yo incluída, y chillamos- ¡QUÉ FUERTE!&lt;br /&gt;- Y seguro que -continué-. ha seguido haciendo experimentos con la droga esa en los locales gays de Barcelona, ¡y conmigo! Por eso me drogaron en el taxi y me puse a bailar desnuda en el Arena, nenas. ¡¡¡Soy un experimento con patas!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo yo que las tres se quedaron mirándome con los ojos como platos sentadas en el catre, pero como no se veía nada y al Nano ya se le había acabado la batería pues no puedo asegurarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces oímos unos golpes muy leves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder tías, mira si me he puesto nerviosa que se me oye hasta el corazón palpitando -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- No, no es tu corazón -dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Son pasos -dije yo-. Alguien viene.&lt;br /&gt;- ¿Qué hacemos? ¿¡Qué hacemos!? -gritó la Pepi, nerviosa.&lt;br /&gt;- Escondernos ¡no te jode! -dije yo-. ¿Qué vamos a hacer? Pues quedarnos quietas a ver qué pasa.&lt;br /&gt;- Ahora ya sabemos toda la verdad -dijo la Cindy-. Eso debe servir para algo.&lt;br /&gt;- Sí, para que te maten. Porque tú que no sabías nada aún te podías haber salvado pero ahora que has conocido la existencia de la Murciana Mala, vas a morir sí o sí -dije yo.&lt;br /&gt;- Joder tía, no me seas agorera. ¡Que yo soy muy joven para morir!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Joven? -dijo una voz, al otro lado de la puerta (no me preguntes cómo coño la oímos si estaba al otro lado de la puerta ¡pero la oímos!)-. ¡¡¡Si tú eres joven yo soy la Duquesa de Alba, nenaaaaa!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, la puerta se abrió y un chorro de luz se coló en el mini-zulo, deslumbrándonos. Bueno, no era un chorro de luz porque sólo había una bombilla mohosa colgando al otro lado del umbral, pero como llevamos DOS CAPÍTULOS encerradas en ese zulo pues hasta la luz de un Gusiluz nos habría deslumbrado.&lt;br /&gt;Cuando por fin nuestros ojos (y nuestros anos, que estaban en posición de terror, también conocida como "¡No puede caber aquí!") se acostumbraron a la nueva iluminación, conseguimos distinguir una silueta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Venga nenas, vámonos de aquí. -dijo la silueta.&lt;br /&gt;- No puede ser... -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Sí nenas, es ella -dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡LA INENA! ¡YO A TI TE MATO, SO PUTA! -grité yo, lanzándome como una loca hacia ella.&lt;br /&gt;- ¡¡¡NENAAAAAAA!!! -gritó la iNena, que se apartó de golpe-. ¡¡¿¿Pero qué haces??!!&lt;br /&gt;- ¡¡Arrancarte los pelos de todo tu cuerpo uno a uno!! ¡¡Y luego haré una hoguera con ellos y te haré inhalar los humos para que mueras ahogada por tu propia pelambrera!! ¡¡Que sé que tienes mucha!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Agarré a la iNena del pescuezo y la arrastré al interior del zulo. Allí la estampé en uno de los camastros y me puse sobre ella, para empezar a torturarla.&lt;br /&gt;- ¡Nenaaaa! ¡No me hagas daño! ¡Que estoy con vosotras!&lt;br /&gt;- ¿Y CÓMO SABES QUE TIENE TANA PELAMBRERA? -gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Y una mierda! -gritó la Cindy, que se levantó y vino directa a meterle los dedos en los ojos a la iNena-. ¡Sé que llevas lentillas de color, perra!&lt;br /&gt;- ¡Torturémosla hasta que muera! -grité yo.&lt;br /&gt;- ¡Un bukkake! ¡Un bukkakeeeee! -gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡No! -dijo la Asdru-. ¡Eso no es una solución!&lt;br /&gt;- ¡Anda que no nenaaaa! -respondió la Pepi-. Le inundamos la cara y dejamos que se le seque y se quede ciega ¡POR PUTA!&lt;br /&gt;- ¡Y por las lentillas de color! -añadió la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Nenaaaa! No me seas guarra -dije yo-. ¡¡Voy a romperte un iPod de 60 gigas en la cabeza hija de la gran putaaaaaaaaaaaaaaaa!! ¿Y mi Nano? ¿Y mi Naaaano?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cogí el iPod Nano que estaba tirado sobre el colchón y empecé a darle golpes con él en la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡TOMA IPOD PUTAAAAAA!!!&lt;br /&gt;- ¡Si gritáis... tanto... nos van a descubrir! -dijo la iNena, entre golpes de iPod.&lt;br /&gt;- ¡Estamos encerradas en un zulo! ¡En casa de la Murciana Mala! ¡Ya nos han descubierto! -dijo la Asdru, que intentaba en vano poner paz en todo aquello. Desde que fue de visita al Fórum 2004 a ver a los guerreros de Shin Chan, la tía puta no soporta la violencia física.&lt;br /&gt;- ¡¡Nooo!! ¡¡No saben que he venido!! ¡¡Nenas tenéis que creerme, que he venido a ayudaroooos!! -gritaba la iNena.&lt;br /&gt;- ¡Dejadle hablar! -decía la Asdru, esforzándose por que le hiciéramos caso, pero pasábamos de ella mientras nos centrábamos yo en ahogarla, la Cindy en arrancarle los ojos (aunque se ve que le daba asco y se dedicaba a putearle la cara con los dedos) y la Pepi que estaba dispuesta a empezar el Bukkake Asesino-. ¡¡¡BASTA!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y la Asdru me arreó un puñetazo en el costado que me caí redonda al suelo. La Cindy y la Pepi se la quedaron mirando, anonadadas.&lt;br /&gt;- ¡Nena! -gritó la Cindy-. ¡¡Que la Hidro es la buena!!&lt;br /&gt;- ¡Y yo también coño! -dijo la iNena-. ¡Que os estoy diciendo que he venido a rescataros!&lt;br /&gt;- ¡Y voy yo... -dije desde el suelo-. y me lo creo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré fijamente a la Asdru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Mira nena. Hace un capítulo me sentía culpable por haberme follado a Héctor y haberte dejado a ti en Stand by, pero ahora te vas a joder y te juro por lo que más quieras que mientras yo escriba este blog ¡tú no follas ni que lo ordene Ratzinger Z!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, el mismo golpeteo leve que escuchamos antes de que viniera la iNena se volvió a repetir. Pero esta vez eran muchos golpeteos ¡y ya no eran tan leves!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Nos han descubierto! -dijo la iNena.&lt;br /&gt;- Claro, con los berreos que estabas pegando -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Nena -dije yo, que ya me había levantado y estaba divina de la muerte, preparada para cualquier cosa-. Si es verdad que has venido a ayudarnos ¡es el momento de que &lt;br /&gt;nos lo muestres!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La iNena se bajó la bragueta y  nos enseñó la polla a todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Argh! -gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡Bukkakeeeeeeeee! -grito la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Nena! ¡¡No estamos tan desesperadas! -les grité-. Tú, guárdate ESO y ¡sácanos de aquí, si es que estás con nosotras!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Cindy seguía traumatizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Se ha teñido el pelo del coño de rojo o me lo ha parecido a mí?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué la cabeza por la puerta y vi que en la lejanía (sí, era un pasillo muy laaaaargo) un montón de Perrakas venían como locas corriendo hacia la celda en la  que estábamos metidos.&lt;br /&gt;La iNena se levantó, salió corriendo de la celda y nos hizo un gesto para que la siguiéramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡NENAS!! -nos gritó-. ¡¡SEGUIDMEEEEEE!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y salimos todas corriendo como cuando estás la primera en la cola del concierto de Madonna ¡y no quieres que ninguna niñata te quite el sitio pegadita al escenarioooo!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-115004672540076060?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/06/captulo-25-toda-la-verdad-segunda.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114910400990411662</guid><pubDate>Wed, 31 May 2006 18:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:19.541+01:00</atom:updated><title>Capítulo 24: Toda La Verdad - Primera parte</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Acudí a la llamada de la selva y me planté en plaza Cataluña, donde me habían citado para no hacerles daño a mis tres amigas las gilipollas secuestradas. Allí me encontré con la iNena, que después de explicarme por qué se había pasado al lado de las malas (o de las buenas, según se mire, y si lo ves así lárgate de aquí ahora mismo) me secuestró a mí mismo usando la misma droga de siempre. Recordadme que me pase a la sangría.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Hidro? ¿Hidro, estás bien?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una voz me sacó de la oscuridad en la que estaba sumida. Y me metió en otra oscuridad, porque aunque abriera los ojos no veía un pijo. No sabía dónde estaba, no sabía quién me hablaba, pero sí sabía que por más que viera X-Men 3 no me iban a salir rayos X en los ojos ¡porque no veía un pijo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién es? -grité a la nada.&lt;br /&gt;- Nosotras -dijo la voz que me llamaba antes.&lt;br /&gt;- ¿Vosotras? ¿Quién?&lt;br /&gt;- Pues nosotras, coño -respondió otra voz.&lt;br /&gt;- ¿Sois vosotras coños?&lt;br /&gt;- Dejadla, aún está bajo los efectos del gas -dijo otra voz más.&lt;br /&gt;- Será guarra la tía.&lt;br /&gt;- No lerda, ese gas no. El "otro" gas. El Mega-Gas.&lt;br /&gt;- ¿Pero se puede saber cuánta gente hay aquí metida? -dije yo, harta de tanta tontería.&lt;br /&gt;- A ver Hidro, deja de flipar. Somos la Cindy, la Pepi y la Asdru -dijo una voz, que creo era la de la cindy.&lt;br /&gt;- ¡Cindy! ¡Pepi! ¡Asdru! ¡¡Vosotras sois gilipollas!!&lt;br /&gt;- Sí, también nos alegramos de oírte -dijo la Pepi-. Porque esto está tan oscuro que ni Naomi Campbell podría abrirnos la cabeza con su móvil, aunque estuviera a medio metro de nosotras...&lt;br /&gt;- ¿Pero se puede saber por qué dejastéis que os secuestraran? -les pregunté.&lt;br /&gt;- No dejamos nada. Cuando tú te fuiste del piso no nos dio tiempo a empezar a criticarte que empezaron a entrar clones de Paco Clavel por las ventanas y nos secuestraron a punta de pistola. -explicó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¿Y tú qué? -preguntó la Asdru-. ¿Cómo te han cogido?&lt;br /&gt;- Yo fui a una cita para que no os mataran, y la iNena...&lt;br /&gt;- ¡LA INENA! -gritaron las tres.&lt;br /&gt;- Sí, la iNena. La tía puta me hizo subirme a un coche y me drojó viva.&lt;br /&gt;- Qué puta -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Ya te digo, qué asco de tía -dije yo.&lt;br /&gt;- No nena, qué puta tú, que te subes al coche de cualquiera -respondió la Pepi súper ofendida, y recalcó-. ¡Y encima te pones hasta las cejas, PUTA!&lt;br /&gt;- ¡Mira bonita! No te arreo una hostia porque no tengo ni puta idea de dónde estás, que sino se te iban a saltar hasta las pestañas. Y ahora vamos a ver, ¿tenéis idea de dónde estamos?&lt;br /&gt;- No. Nos trajeron con los ojos vendados -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Como a mí. ¿Y no tenéis nada encima que dé luz? Porque me estoy cansando de hablarle al vacío.&lt;br /&gt;- Yo tengo un mechero. Pero no va -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Por qué será que no me sorprendo -respondí-. A ver si encuentro algo en mi bolso.&lt;br /&gt;- ¿Tu bolso? ¿Te han dejado tu bolso? -dijo la Cindy, indignada-. Porque a mí me lo han quitado y no sé dónde me lo han puesto, y como no me den el móvil cuando salga de aquí le arreo tres hostias a alguien.&lt;br /&gt;- No nena, no me han quitado el bolso, porque no sabían que lo llevaba. Me lo compré el otro día, es súper mini y lo llevo escondido debajo de la cazadora. A ver... llevo... la Visa... el móvil, pero no tiene batería... la tarjeta de fichar...&lt;br /&gt;- Qué glamour.&lt;br /&gt;- No sé quién ha dicho eso, pero lo descubriré y la apuntaré a la lista de hostias pendientes. ¡Ya está! ¡El Hidronano!&lt;br /&gt;- ¿Eso qué es? -preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- Su iPod Nano -dijo la Asdru, que había estado extraordinariamente callada.&lt;br /&gt;- Claro tías, es tan fino que casi no lo notaba ya -dije, mientras sacaba el iPod del  mini-bolso super fashion que me había comprado hacía unos días y le daba al botón central. Lo configuré para que la luz estuviera siempre encendida y empecé a mover la pantallita a mi alrededor para ver algo.&lt;br /&gt;Allí, frente a mí, sentadas en un catre a menos de metro y medio, estaban las tres Marías.&lt;br /&gt;- Qué mala pinta tenéis -les dije.&lt;br /&gt;- Es que llevamos aquí casi dos días encerradas -dijo la Pepi, indignada.&lt;br /&gt;- Pero ¿estáis bien?&lt;br /&gt;- Cansadas, pero bien, sí -dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Menos mal. Me preocupaba vuestra integridad física. La mental no porque hace tiempo os di por perdidas, ¡locas! ¡Que sois unas locas! ¡¡¿Se puede saber por qué coño no os largásteis al enteraros de toda la verdad y nada más que la verdad?!! ¡¡¿Es que no sabéis que los personajes que saben demasiado mueren jóvenes?!!&lt;br /&gt;- Joder tía, lo último que necesitamos ahora es que te pongas a chillar como una histérica -dijo la Cindy, al borde de las lágrimas.&lt;br /&gt;- Es verdad, lo siento. Pero joder, es que ya os vale.&lt;br /&gt;- Tienes razón Hidro -dijo la Asdru-. Debimos haber desaparecido, sobretodo después de lo que nos contó la Polly.&lt;br /&gt;- ¿Y qué os contó? -pregunté, intrigadísima de la vida.&lt;br /&gt;- Todo. Nos lo explicó todo -dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- ¡¡Espera!! No lo cuentes todavía. Éste es un momento muy importante en este blog porque se va a saber toda la verdad y quiero que mis lectoras estén atentas...&lt;br /&gt;- Ahora que lo dices -me interrumpió la Pepi-. ¿Cómo coño estás escribiendo en el blog si estás aquí encerrada?&lt;br /&gt;- Pues porque esto ya ha pasado nena, el blog lo escribo en el futuro.&lt;br /&gt;- Ah vale. Yo sólo preguntaba por... por... tocar las pelotas.&lt;br /&gt;- Vale -continué-. Ahora que la Pepi ha hecho su interrupción de rigor, creo que es el momento de que me contéis (ATENCIÓN NENAAAAAS):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;TODA LA VERDAD, Y NADA MÁS QUE LA VERDAD (LO JURO):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Asdru se incorporó, se frotó las manos y me miró fijamente. Se preparaba para empezar su relato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Todo esto te lo cuento, tal y como nos lo transmitió la Polly según sus propias vivencias.&lt;br /&gt;- Vale nena, no te emociones que es un momento importante pero no es el Evangelio según San Mateo -le corté, porque me veía que a ese paso íbamos a estar con Toda la Verdad unos 3 o 4 capítulos.&lt;br /&gt;- Ay, no seas tocahuevos y déjala que lo cuente como le dé la gana -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Toda esta historia comenzó mucho antes, pero mucho mucho antes, de que tú le enseñaras el vídeo porno a la Madre de Piluca. Su venganza se estaba gestando desde el mismo momento en que te conoció.&lt;br /&gt;- ¿Qué me estás contando?&lt;br /&gt;- Lo que oyes. Porque en realidad todo esto no ha sido cosa de Piluca, ella es un instrumento. Hay alguien utilizándola, alguien que quiere hacer daño de verdad.&lt;br /&gt;- ¿Me lo estás diciendo en serio?&lt;br /&gt;- Totalmente.&lt;br /&gt;- ¿Y quién es?&lt;br /&gt;- La Polly no dijo su nombre, en realidad nadie lo sabe.&lt;br /&gt;- ¿Y qué tiene contra mí?&lt;br /&gt;- Eso es lo curioso. No tiene nada contra ti en particular, es contra todo lo que representas.&lt;br /&gt;- ¿El glamour?&lt;br /&gt;- No, la homosexualidad.&lt;br /&gt;- ¡Jarl! ¡¡El malo es Jiménez Losantos!!&lt;br /&gt;- No, no es él. Según la Polly, esa persona también es gay. Por lo visto es el hijo de un millonario murciano...&lt;br /&gt;- Pues ya podía ser un millonario saudí, que no veas qué morbo tienen los árabes subidos a caballo a lo videoclip de Shania Twain. ¡Au! -soltó la Cindy. Pero nadie le hizo caso. La Asdru y yo seguimos desvelando secretos.&lt;br /&gt;- Como decía, es el hijo de un millonario murciano que se forró a base de hacer campos de golf.&lt;br /&gt;- Qué jeby.&lt;br /&gt;- Según parece durante su infancia y adolescencia sufrió mucho por los maltratos psicológicos a los que le sometía su padre y eso le llevó a ser incapaz de aceptarse a si mismo. Por eso ha llegado a desarrollar un odio irracional hacia todos los homosexuales orgullosos de serlo.&lt;br /&gt;- ¿Y por qué tuvo que fijarse en mí?&lt;br /&gt;- Es que no se fijó en ti. Por lo visto te conoció en un chat de internet...&lt;br /&gt;- Y con lo puta que eres seguro que le pusiste la webcam, te vio el rabo y se asustó. ¡Así lo has dejado! -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Tú calla nena, o te juro por mi madre que te tragas el iPod.&lt;br /&gt;- Joder tía, qué violencia -respondió.&lt;br /&gt;- No era un chat erótico. Era un chat sobre una serie de televisión...&lt;br /&gt;- ¡Ya decía yo que en ese canal estaban todos como cabras! ¡Nunca debí instalar el IRC!&lt;br /&gt;- No habría servido de nada. Sus planes ya estaban preparados. Tú sólo eras una parte de él.&lt;br /&gt;- ¿Y cuál es su plan?&lt;br /&gt;- ¿No lo imaginas? ¿Por qué crees que ha conseguido tomar el control de los locales de ambiente de toda Barcelona?&lt;br /&gt;- ¿Porque le va la marcha?&lt;br /&gt;- No.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vale, la pausa dramática te ha quedado muy bonita ¡pero dilo ya!&lt;br /&gt;- Porque pretende hacer limpieza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114910400990411662?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/05/captulo-24-toda-la-verdad-primera.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114842844173184871</guid><pubDate>Tue, 23 May 2006 23:45:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:19.399+01:00</atom:updated><title>Capítulo 23: Face to face with the whore</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Después de haber conseguido escapar de las hordas de Perracas que me perseguían por los tejados de Barcelona, acabé en el piso de Héctor echando el polvo del siglo justo después de enterarme de que mis tres mejores amigas habían sido secuestradas por ser tres personajes tontos que tras enterarse de los malvados planes de Piluca ¡se habían quedado en su casa! ¡Manda huevos!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, era cierto que mis tres amigas muy listas... no eran. Pero la verdad es que me importaba un comino. Y te preguntarás: "¿Por qué eres así con tus amigas?" Pues porque a estas alturas de la historia nos hemos cargado (queriendo y sin querer) a dos de las Jackson's Bad Five y sólo hemos sufrido un baja, la de la Polly, que se fue a Pernambuco para que no me la cargara, así que no cuenta como baja baja, sino como baja de ausencia.&lt;br /&gt;Como en Parque Jurásico. Balance de la primera temporada: una suencia, cero bajas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se estaba haciendo de día en el cuarto de Héctor. Tuve un ligero dèja vu porque volvía a estar en aquella cama maravillosa, mientras se hacía de día... y con todo al aire.&lt;br /&gt;Claro que, esta vez, en aquella cama había uno de los ejemplares masculinos más excelvillosos que han poblado la faz de la Tierra.&lt;br /&gt;Me supo mal despertarle porque estaba taaaaaaaaaan guapo... Así que me escurrí como pude entre las sábanas y ese pedazo de brazo que me tenía tirado encima que casi no me dejaba respirar y salí de la cama.&lt;br /&gt;Aún la notaba dentro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué poderío nenas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me fui al baño a darme una ducha intentado hacer todo el ruido posible para que Héctor diera señales de vida (y de paso viniera a follarme en la ducha, porque era el único sitio donde no lo habíamos hecho) pero el pobre debía estar agotado y no se levantó.&lt;br /&gt;Luego volví a la habitación y me vestí haciendo todo el ruido posible para que Héctor se despertara y me follara contra la cristalera, que eso lo hicimos ayer por la noche pero ahora era de día y la vecina de enfrente podía vernos y escandalizarse.&lt;br /&gt;Pero no se levantó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es que ni se levantaba ni se movía ni nada.&lt;br /&gt;¿Era posible que durmiera tan profundamente o es que... ESTABA MUERTO?&lt;br /&gt;¿Lo había matado a polvos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¿¿¿Y SI HABÍA SIDO PILUCA???!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me lancé sobre él aterrorizada y gritando como una posesa pero Héctor no se movía. ¡Estaba muerto!&lt;br /&gt;¡¡MUERTO!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podía estar muerto. Héctor no. Porque con lo bien que empezaba este capítulo no nos podemos llevar este disgusto y porque si ha de morir alguien que se muera la Cindy, que no sirve para nada, o la Asdru, que a ver cómo le explico que me he tirado a Héctor cuando a ella la tengo en Standby hasta que termine todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡PERO HÉCTOR NO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces recordé cómo hacía que se levantara Lucas (mi ex, otro de los malos) cuando teníamos prisa y no había manera de sacarlo de la cama.&lt;br /&gt;Arranqué de cuajo la sábana cool de la cama y dejé a Héctor en pelota picada y boca arriba.&lt;br /&gt;He de reconocer que, aún estando muerto, me daba un morbazo alucinante. ¡Qué desperdicio!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saqué mi vena necrófila (que no sabía que la tuviera, pero no te acostarás...) y me puse a... bueno, ya os imagináis: eso que a todos nos gusta que nos hagan mientras estamos dormidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al poco de estar hablando con la boca llena (porque sí nenas, yo mientras estaba dale que te pego iba pidiendo por favor al productor del Blog que no se lo hubiera cargado) noté reacción. La sangre fluía por todo su cuerpo hasta su... &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡ESTÁ VIVA!!!-grité, presa de la emoción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor abrio los ojos de golpe y se incorporó en la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿Qué pasa?!-exclamó, aterrorizado (y empalmado).&lt;br /&gt;- Nada, no pasa nada. Lo siento. Es que me he puesto nervioso pensando que habías muerto y te he hecho una mamada para despertarte porque llevo UNA HORA gritando y me estaba quedando afónica.&lt;br /&gt;- ¿Y por qué querías despertarme?&lt;br /&gt;- Para que me echaras un polvo en la ducha, o contra la cristalera. Pero no había manera.&lt;br /&gt;- Y si creías que había muerto ¿no te bastaba con tomarme el pulso?&lt;br /&gt;- ¿El pulso? ¡Eso es de heteras!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto, me volví a lo que estaba haciendo hasta que lo dejé bien descansado y BIEN DESPIERTO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos tres polvos más tarde... Perdón, tres horas más tarde... estaba yo en plena Plaza Cataluña, en el centro más céntrico, esperando a ver qué pasaba. Héctor se había quedado en casa.&lt;br /&gt;Le dije que ni se le ocurriera venir, que después del susto que me llevé al levantarme y ver que no despertaba no estaba dispuesto a perderle a él ni a ninguna de mis amigas.&lt;br /&gt;Cero bajas nena, cero bajas.&lt;br /&gt;Así que allí estaba yo, esquivando a las yayas que tiran alpiste con una mala leche que no veas y evitando que alguna paloma se cagara en la misma ropa que llevaba ayer (SÍ AYER) durante la persecución de la azotea (que había lavado en casa de Héctor y echaba un pestazo a Mimosín que tiraba de espaldas). &lt;br /&gt;Pasaban  los segundos y los minutos y los cuartos de hora y al segundo (osea, media hora más tarde de lo que me habían dicho) un coche negro paró justo delante de la puerta de El Corte Inglés. De él bajaron dos chulazos vestidos de negro y supuse que la Reina Sofía había venido a disfrutar de los 8 días de Oro. Uno de los gorilas abrió la puerta de atrás e hizo un gesto a quien estuviera en el interior, y de aquel agujero negro surgió un chico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un chico conocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y tan conocido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, lógico que fuera conocido porque ya sólo me faltaba descubrir alguna verdad inconfesable y que del coche surgiera Jesús Vázquez y me confesara que todo había sido un montaje para conquistar mi corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El chico conocido caminaba hacia mí, con los dos gorilas detrás de él mirando a todas partes, como si esperaran caer en una emboscada de maricas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Llegas tarde -le dije a la tía puta aquella cuando la tuve lo suficientemente cerca.&lt;br /&gt;- Lo sé. Tuvimos un imprevisto con una de tus amigas -respondió.&lt;br /&gt;- También son tus amigas.&lt;br /&gt;- Ya no.&lt;br /&gt;- Pues tú misma bonita, porque la Cindy hace unos regalos de cumpleaños que son una maravilla.&lt;br /&gt;- ¿Y qué son los regalos de la Cindy comparados con esto?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Metió la mano en un bolsillo y sacó un aparato que reconocí al instante. Era un rectángulo blanco, con la parte trasera toda plateada y, por delante, una enorme pantalla de vídeo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Así fue como lo consiguió ¿verdad? Te vendiste por un puto iPod.&lt;br /&gt;- ¡No es un iPod! ¡Es un iPod Video True!- gritó la iNena, toda soliviantada.&lt;br /&gt;- Es una mierda nena. Seguro que tienes que cargarle la batería cada media hora.&lt;br /&gt;- Están trabajando en ello...&lt;br /&gt;- Y además debes llevar más rayas en la pantalla que Maradona en el neceser.&lt;br /&gt;- No te metas con mi iPod nena, que te arranco la cabeza.&lt;br /&gt;- ¡No te atreverás!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me arreó una hostia. Me arreó una hostia tan fuerte que todas las viejas dejaron de tirar alpiste y las palomas se cagaron todas de golpe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eres una hija de puta -le dije-. Internacional. Y que sepas que no te arreo yo una patada en los huevos porque: A) No tienes B) No quiero que tus gorilas me aplasten el cráneo.&lt;br /&gt;- No estás en posición de amenazarme querida.&lt;br /&gt;- Yo no soy querida tuya. Traidora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La iNena hizo un gesto con la cabeza como si estuviera en un anuncio de L'Orèal y los dos gorilas la rodearon y se plantaron detras de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ahora, si no te importa, acompáñanos al coche. Y no intentes nada o mis chicos te arrancan los brazos de cuajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La iNena se me acercó al oído:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Y a ver cómo te haces las pajas entonces. ¡Pajillera!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia el coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Pues que sepas que he echado tres polvos antes de venir aquí! ¡Frígida!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los gorilas me arreó una colleja con tanta fuerza que me tiró para adelante, empecé a tambalearme y no pude parar hasta caer dentro del coche. Que estaba en el quinto coño, pero fui dando zancadas porque soy muy atlética.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro, no me dio tiempo a nada. La iNena puso un trapo (limpio, espero) en mi cara y yo empecé a inhalar lo que fuera que empapaba la tela.&lt;br /&gt;Mientras caía inconsciente logré tener dos pensamientos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- La iNena me estaba drogando con la misma sustancia que salió de los respiradores del taxi-de-la-muerte donde empezó todo esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Espero que mañana me despierten igual que he despertado yo a Héctor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114842844173184871?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/05/captulo-23-face-to-face-with-whore.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114739436971400288</guid><pubDate>Thu, 11 May 2006 23:54:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:19.245+01:00</atom:updated><title>Capítulo 22: The Dust (El polvo)</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Había conseguido escapar de la trampa de las Perracas gracias a la inestimable ayuda de King Kong (Héctor, el chulazo vigilante del Arena) y su bate de béisbol. Ese bate que en ningún momento se perdió por el relato y que no supuso ningún fallo de raccord. Ahora, después de haber escupido en una camiseta para la Nancy, estaba subida en un coche... camino a ninguna parte...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno no, camino a ninguna parte no. Íbamos camino de su casa. De la casa de Kong, aquella tan fashion de aquel capítulo en el que descubrí que había estado bailando en pelotas delante de toda Barcelona. ¿Os acordáis? Lo digo porque últimamente todo el mundo me dice que hay que ver pobre Piluca... ¡pero es que Piluca es la mala! Y punto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor (dejaré de llamarle Kong, porque no le hace justicia) me había contado lo que acababa de pasar, lo de su aparición en la azotea y tal. Porque sí, sé que es muy bonito y muy romántico que estas cosas pasen y punto, pero como aquí no somos como las de Lost, os vamos (voy) a explicar con pelos y señales todo lo que acabáis de vivir para que no os quejéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde la noche en que Piluca nos drogó y me hizo hacer el ridículo más espantoso que he hecho nunca, Héctor había estado investigando por los ambientes más turbios de Barcelona para descubrir lo que se tramaba. Eso le había llevado a contactar con el vigilante de seguridad del edificio que hay justo frente a la tienda de la Brishka.&lt;br /&gt;Por lo visto ese vigilante y Héctor eran amigos de cuando hicieron la mili.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y claro, yo me imaginé a éste y al otro con el fusil en la mano jurando bandera... y me puse vista al frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Total, que el vigilante le había comentado que últimamente veía mucho movimiento en la tienda. Que había mucha marica muy bien vestida entrando y saliendo sin nada en las manos y eso era señal de que estaban preparando algo. &lt;br /&gt;Héctor acudió a la llamada del vigilante y vio con sus propios ojos como aparcaban las dos furgonetas, se ocultaban en ellas y esperaban. Según él, de la tienda salió un chico (por la descripción debía ser Mi Lucas) que se puso a hablar por teléfono... y entonces aparecí yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, era cierto. Mi Lucas estaba contra mí. Ya decía yo que no podía ser tan bonito todo esto, que después de lo que le dije/hice no era normal que me llamara pidiéndome un polvo. Claro que de ahí a ponerme una trampa para que me matara la Piluca... pues hay un cacho. &lt;br /&gt;Que vale, yo le dije a su novia que Lucas era más gay que yo y ella le dejó y sus amigos dejaron de hablarle y tal... Sí, eso es muy traumático. Pero más traumático es enterarme de que el muy cabrón me estaba poniendo los cuernos.&lt;br /&gt;Sí, con ella.&lt;br /&gt;Con Piluca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no me vengáis ahora con ese rollo de "Jo tía Hidro, es que eres mala" porque me importa una mierda. Acaban de intentar asesinarme un montón de maricas bien vestidas y no está el horno para bollos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor se debió dar cuenta de mis tribulaciones interiores porque me miró un segundo y sonrió. Puso su mano derecha sobre mi rodilla, me dio un golpecito y me dijo, suavemente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ya ha pasado todo. Ahora estás a salvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A salvo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¡Y CACHONDA!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me tenía como una peeeeeerrrrra en celo desde que casi nos besamos en el ascensor y mucho más desde que me contó que el Vigilante era un amigo íntimo de la Mili... ¡Y AHORA ME TOCA LA RODILLA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intenté tranquilizarme, pero no me dio tiempo porque Héctor aparcó el coche y resultó que ya habíamos llegado a su casa. Me bajé poniéndome el bolso colgando por delante y le sonreí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ahí hasta el momento en que me senté en su sofá no dijimos ni mú. Pero ni mú ni mú. Había una especie de tensión sexual flotando en el ambiente que yo no acababa de descifrar.&lt;br /&gt;¿Quería Héctor algo conmigo? ¿O se había dado cuenta de que yo sí quería algo con él y ponía esa cara por que se sentía incómodo por saber que no iba a poder satisfacerme? Por ser heterosexual claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras mi mente iba y venía (y mi entrepierna se entretenía), Héctor en la cocina preparaba algo de beber. Oí cómo se acercaba por detrás de mí y me rodeaba, para sentarse en el mismo sillón en el que me senté yo la otra vez... El mismo sillón en el que me desmayé y dejé al descubierto lo mismo que en aquel preciso instante más intentaba esconder.&lt;br /&gt;Me acercó el vaso. Lo cogí, rozando levemente su mano, y le sonreí. No pregunté qué llevaba, bebí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé qué era, pero no me gustaba. Pero claro, no le iba a decir yo a Héctor que fuera lo que fuera lo que había en ese vaso me sabía a rayos. Así que volví a sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sabes... -empezó a decir él-. Hay algo que no te he contado.&lt;br /&gt;- ¿Ah no? -dije yo, haciéndome la sueca. Ya está nenas, ahora vienen las anécdotas de las duchas en la mili y en 10 minutos estaremos follando como conejos.&lt;br /&gt;- No. La noche en que empezó todo... Cuando Piluca te drogó... Yo sabía lo que iba a pasar.&lt;br /&gt;- ¿Perdona? -no entendía nada. ¿Qué me estaba contando?&lt;br /&gt;- Por eso os dije que lo mejor era que os fuérais. Sabía que Piluca estaba planeando algo contra ti, había oído conversaciones toda la noche. Pero no imaginaba lo del Taxi... creí que todo se quedaría en una gamberrada sin importancia...&lt;br /&gt;- ¿Una gamberrada sin importancia? ¡Podrías haberme avisado!&lt;br /&gt;- ¡Y lo hice! Al menos lo intenté. No quise decirte nada delante de... de...&lt;br /&gt;- La Pepi.&lt;br /&gt;- Es que me da vergüenza llamarla así.&lt;br /&gt;- Pues así debes llamarla, es su nombre. Con él nació y con él morirá.&lt;br /&gt;- ¿De verdad se llama Pepi?&lt;br /&gt;- Claro. Y yo me llamo Hidroboy de verdad. ¡Quieres dejar de hacerte el tonto y explicarme por qué no me dijiste nada!&lt;br /&gt;- Porque... Mi jefe me dijo que no me metiera. Que pasara lo que pasara, nosotros no debíamos hacer absolutamente nada.&lt;br /&gt;- ¿Cómo? ¿Tu jefe?&lt;br /&gt;- Sí, mi jefe. Me dijo que aquella noche, pasara lo que pasara, no debíamos hacer nada. Que estaba todo controlado.&lt;br /&gt;- Entonces... Al final era verdad que Piluca ha comprado los bares de ambiente...&lt;br /&gt;- No, no ha comprado los bares de ambiente. Y ella no ha hecho nada. Hay alguien más poderoso detrás de todo esto...&lt;br /&gt;- La Organización.&lt;br /&gt;- ¿La qué?&lt;br /&gt;- La Organización. Una Organización de gente malvada con muy poca imaginación para los nombres de colectivos y razones sociales.&lt;br /&gt;- Ah.&lt;br /&gt;- Pues vaya... Tengo que hablar con la Pepi. Ella lo sabe todo.&lt;br /&gt;- ¿Lo sabe todo?&lt;br /&gt;- Sí, se lo contó todo la... la... Bueno, esa que desapareció del relato y que no nos importa ya, salvo porque era una topa y le contó toda la verdad a mis tres súper amigas mientras yo hablaba con Lucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté del sofá y cogí mi fashion-phone del bolso. Empecé a marcar el número de la Pepi, pero no contestaba nadie. Marqué el número de la Cindy, y tampoco contestaba nadie. Llamé a la Asdru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hola Hidro -dijo una voz, que no era la de la Asdru.&lt;br /&gt;- Hola... tú. ¿Está por ahí la Asdru?&lt;br /&gt;- Sí, pero no puede ponerse.&lt;br /&gt;- ¿Y eso? ¿A quién se la está chupando?&lt;br /&gt;- A nadie, ordinaria. No puede ponerse porque está atada a una silla y amordazada. ¿Oyes como gime?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡ERA CIERTO! ¡OÍA GEMIDOS!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Dios mío! -dije yo, y me debió salir tan apasionadamente que Héctor se levantó corriendo y se pegó a mí. Sí, eso era JUSTO lo que necesitaba: notar los pectorales y los abdominales perfectamente definidos de aquel hombre apretando mi espalda.- Como le hagas algo a la Asdru te mato, hija de la gran puta.&lt;br /&gt;- Entonces ¿puedo hacerles daño a tus otras amigas?&lt;br /&gt;- ¡No me jodas que tienes a las tres!&lt;br /&gt;- Sí, a las tres juntitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Serán tontas! Joder, vale que el relato lo escribo yo, pero aquí los personajes tienen libre albedrío. ¿Es que no sabían que cuando tres personajes descubren toda la verdad y nada más que la verdad tienen todos los números para ser secuestrados y retenidos y asesinados? Joder, ya podían haberse dispersado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres? -le pregunté a aquella voz sin identificar.&lt;br /&gt;- Te quiero a ti.&lt;br /&gt;- ¿A mí?&lt;br /&gt;- Sí, a ti. No me hagas repetir las cosas que me pongo nervioso.&lt;br /&gt;- ¡Eres un hombre!&lt;br /&gt;- Pues claro imbécil. Soy La Costeau.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡LA COSTEAU!!!&lt;br /&gt;¡¡¡A ESTA AÚN NO ME LA HABÍA CARGADO!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¡PERO POCO LE FALTA!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Te quedan dos capítulos, puta!&lt;br /&gt;- No estás en posición de amenazar.&lt;br /&gt;- ¿Y qué quieres de mí?&lt;br /&gt;- Mañana por la mañana. A las 12:00. En el centro de Plaza Cataluña. Si no vas sola, tus amigas mueren. Si llegas un minuto tarde, tus amigas mueren. Si se lo cuentas a alguien, tus amigas mueren.&lt;br /&gt;- Joder ¿y si me cambio el Támpax también mueren? ¡MANDA HUEVOS!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Costeau se debió ofender, porque me colgó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo me quedé quieta, con el teléfono apretado junto al pecho. ¡No podía creerlo! ¡Mis tres súper-amigas secuestradas y amordazadas! Y la Pepi seguro que estaba empalmada porque le iba el sado-maso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hablando de empalmes... ¿Qué es eso que noto en mi...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hidro...&lt;br /&gt;- ¿Llevas un vibrador tamaño Nacho Vidal en la entrepierna o ESO ES NATURAL?&lt;br /&gt;- Hidro... Yo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Héctor me cogió de los hombros y me dio la vuelta. Me miró fijamente a los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sólo he hecho esto una vez... Fue en la mili... Con mi amigo el Vigilante... En las duchas...&lt;br /&gt;- ¡¡¡LO SABÍA!!!&lt;br /&gt;- ¿El qué?&lt;br /&gt;- Nada nada... Pero mira... No te puedo negar que tengo unas ganas horribles de echar el polvo del siglo contigo pero...&lt;br /&gt;- Pero ¿qué? Te deseo. Y no sé por qué. Pero eso me hace desearte aún más.&lt;br /&gt;- Joder... No me digas esas cosas... Que ahora no puedo echar un polvo, coño. Tengo a mis tres súper amigas secuestradas... ¡Mierda! ¡No puedo contártelo porque se las cargan!&lt;br /&gt;- A mí puedes contármelo todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y me besó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no me besó. Me abdujo. Porque aquello no fue un beso nenas, aquello fue como cuando el gusano de Dune sacaba la boca y se ponía a absorber a los peliteñidos aquellos. Dios, qué pasión.&lt;br /&gt;Huelga decir que a estas alturas mi entrepierna seguía yendo y viniendo.&lt;br /&gt;Yo me dejé llevar. Noté cómo nuestras lenguas se enlazaban en un cálido torrente de pasión y lujuria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus manos fueron bajando por mis brazos, mi pecho, mi estómago y encontraron su camino de vuelta por debajo de mi camiseta.&lt;br /&gt;Yo llevé las mías hacia el mismo recorrido, noté todos y cada uno de sus músculos bajo las yemas de mis dedos. Su piel estaba tersa, caliente...&lt;br /&gt;Nos quitamos las camisetas y nos fundimos en un abrazo. Avancé un poco, él chocó contra el sofá y cayó, arrastrándome con él, sin separar nuestros labios ni por un segundo.&lt;br /&gt;Noté comos sus poderosos brazos me aferraban. Sin separar mi boca de él, fui bajando poco a poco... Su mandíbula... su cuello... sus pezones... Mi lengua no dejaba pasar ni un sólo lugar de su cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Oía sus gemidos de placer mientras me recreaba lamiendo su torso. Puso su mano en mi cabeza, empezó a acariciarme el pelo suavemente.&lt;br /&gt;Sabía lo que quería, y no me iba a hacer de rogar.&lt;br /&gt;Así que seguí bajando hasta llegar a su ombligo... le desabroché el pantalón, a punto de estallar por la tensión que ejercía su miembro, en pleno apogeo. Lo acaricié un poco por encima de la tela antes de bajarle los pantalones y dejarle con los boxers puestos, unos boxers negros que dejaban muy poco espacio a la imaginación.&lt;br /&gt;El espectáculo era maravilloso. Acercé mi boca a la tela de los calzoncillos y respiré un poco, dejé que notara mi aliento. Pasé mi lengua con fuerza sobre todo trozo de tela que merecía ser lamido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y entonces le bajé los boxers....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¡Y QUÉ POLLÓN NENAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡CASI ME SACA UN OJO!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡OS LO JURO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡PAJILLERAS!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguro que ahora estáis todas con la tienda de campaña. Si es que es para veros, os pongo a todas juntas y ni la zona de acampada del Festival de Benicássim.&lt;br /&gt;Pues os vais a joder nenas.&lt;br /&gt;Si queréis leer algo porno ¡iros a otro blog!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque este blog es un blog de asesinatos, venganza, a roaring rampage of no sé qué, que decía la rubia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis tres súper-amigas secuestradas y vosotras pendientes de que os cuente cómo fue el MARAVILLOSO polvo que eché con Héctor durante toooda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, no os culpo. Ya os digo yo que durante esa noche tampoco pensé demasiado en mis amigas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, que sepáis, que esa es la prioridad ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡RESCATAR A LAS TRES MARÍAS!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114739436971400288?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/05/captulo-22-dust-el-polvo.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114600366897008355</guid><pubDate>Tue, 25 Apr 2006 21:30:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:19.139+01:00</atom:updated><title>Capítulo 21: ¡Está en la azotea!</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Perseguida por Las Perracas (las secuaces de La Brishka) conseguí escapar metida en un ascensor (¡como el pingüino!) y me escabullí escaleras arriba hasta la azotea de aquel edificio mega-fashion. Y allí, por sorpresa sorpresa, me estaba esperando King Kong con un bate en las manos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Aaaaaaaaaaaaaaah! -grité.&lt;br /&gt;- ¡No grites! -gritó él.&lt;br /&gt;- ¡No me mates! -grité yo.&lt;br /&gt;- ¡No voy a matarte! -gritó él.&lt;br /&gt;- ¿Y entonces qué vas a hacer con ese bate?... ¡¡NO LO HAGAS!! ¡¡SOY VIRGEN!! -grité.&lt;br /&gt;- ¡No voy a hacerte nada con el bate!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tenía razón. King Kong me apartó de un golpe, se acercó a la puerta y puso el bate en el suelo, apoyado contra la puerta para que no pudiera abrirse. Justo cuando lo soltó la puerta empezó a recibir golpes y empujones de las Perracas que había detrás, que gritaban como posesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ah coño, para eso era el bate -dije yo, aliviada.&lt;br /&gt;- Claro ¿qué pensabas que iba a hacer?&lt;br /&gt;- No lo sé... Yo te veo ahí con el palo gigante...&lt;br /&gt;- Vamos, tenemos que salir de aquí.&lt;br /&gt;- Pues ya me dirás cómo, porque esa puerta -dije, señalando la que estaban abollando las Perracas-. Era la única salida de esta azotea.&lt;br /&gt;- Ven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kong me cogió de la mano y empezó a tirar de mí. Yo me tambaleé como una loca, por el tirón claro, y empecé a correr detrás de él. Corrimos, corrimos y entonces miré hacia donde íbamos: ¡al borde del edificio!&lt;br /&gt;Me paré en seco y miré a Kong.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No hace falta que saltes ¡Esto no es el Empire State y no van a venir las avionetas a matarte!&lt;br /&gt;- ¿De qué hablas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me volvió a coger de la mano y siguió tirando de mí, rompiendo por completo mi momento King Kong en la azotea (qué triste es verme obligada a explicar los chistes). Cada vez estábamos más cerca del borde. &lt;br /&gt;Al final iba a resultar que Kong sí que quería matarme. Pero claro, quería matarme él. Por eso había dejado a las Perracas tras la puerta y me llevaba directo al borde del edificio para lanzarme al vacío. Y yo, que me había dejado el traje de Batman en la lavadora, iba a caer en picado y a morir irremediablemente. Pero bueno, quién sabe, a lo mejor al estamparme contra el suelo resucito como Catwoman y me salen unas uñas que pa' qué y encima quepo en un traje de cuero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡UN TRAJE DE CUERO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡No quiero morir!&lt;br /&gt;- ¡Tranquilízate! No vas a morir.&lt;br /&gt;- Ah bueno.-dije yo, más tranquila. Y era verdad, me había tranquilizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al borde del edificio oímos un estruendo a nuestras espaldas: Las Perracas habían conseguido hacer caer el bate de béisbol y la puerta de la azotea se abrió de golpe, dejando salir a cientos de miles de Agentes Smith que me perseguían a mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ahí está la tía puta! -gritó una.&lt;br /&gt;- ¡Y va con un chulazo! -gritó otra.&lt;br /&gt;- ¡¡Y ES MÍO!! -grité yo, mientras King Kong tiraba de mí y me precipitaba por el borde del edificio-. ¡¡OS LO DEJO EN HERENCIAAAAAA!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no, ese tampoco iba a ser el momento en el que Hidroboy moría. Resulta que, mientras yo miraba hacia atrás, King Kong había saltado por el borde de la azotea ¡a la del siguiente edificio! ¡Claro coño! ¡Como en La Comunidad!&lt;br /&gt;Así que allí estaba yo, una Carmen Maura en toda regla, saltando de azotea en azotea mientras era perseguida por un montón de Tereles Pávez dispuestas a arrancarme los ojos. Pero yo, en vez de arrastrar una maleta llena de millones, llevaba de la mano a un chulazo de escándalo. Heterosexual, pero chulazo de escándalo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Saltamos a otra azotea y al cruzarla llegamos a un muro. King Kong miró hacia la derecha y yo hice lo mismo y divisé una escalera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿No hay ascensor? -pregunté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;King Kong volvió a tirar de mí, dispuesto a hacerme subir por la escalera. Así que no hubo más remedio que ceder a sus más bajos instintos y ponerme a escalar como si fuera Lara Croft. O Ann Darrow. ¡Soy Ann Darrow!&lt;br /&gt;Miré hacia atrás y vi que todas las Perracas se paraban en la azotea anterior a mirarnos. Era como una fase del Super Mario, yo ya había pasado de nivel y ellas me miraban desde el anterior.&lt;br /&gt;De repente una me señaló, debía ser la jefa porque era la que más cara de mala leche tenía y me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Te voy a pegar un bocao en la punta del nabo, so puta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me fijé que en su mano tenía un mordisco (y yo tengo una vista supersónica). ¡Era la zorra del cutis perfecto!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Que te den por el culo, maricón! -grité yo, sacando todo lo que llevaba dentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ¡por fin! llegué a lo alto de la escalera King Kong me tendió una mano y se agachó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ahora no es el momento! -dije yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no era esa su intención, King Kong empezó a soltar los tornillos que fijaban la escalera a la azotea ¡con las manos! ¡Es un machote!&lt;br /&gt;Cuando los tornillos ya estaban bastante sueltos, seguimos corriendo. A los pocos metros oímos como las Perracas comenzaban a escalarla. De repente los tornillos cedieron y se fueron todas a tomar por culo. Oímos un "Aaaaaaaah" como muy de maricón y luego un estruendo que, fueras maricón o no, debía doler.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;King Kong me volvió a coger de la mano y seguimos corriendo de azotea en azotea. Para cuando quise darme cuenta habíamos dado la vuelta a la manzana y volvíamos a estar donde habíamos empezado. Las Perracas, que no eran machas pero eran muchas, tampoco eran muy listas y se estaban peleando entre ellas por el incidente de la escalera y las gafas que se les habían roto a unas cuantas. Kong cogió el bate de béisbol y se metió en el hueco de la escalera. Yo le seguí, aterrorizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos abrimos paso sigilosamente hasta la cabina del ascensor. No había Perracas en la costa. Entramos en ella y Kong apretó el botón del entresuelo. Yo no me había dado cuenta, pero inconscientemente le sujetaba una mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Estás bien? -me preguntó, sin mirarme.&lt;br /&gt;- Sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué le digo? ¡¿Qué le digo?!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias -bueno, podría haber sido peor. Podría haberle dicho: "Trompeta".&lt;br /&gt;- No hay de qué.&lt;br /&gt;- ¿Por qué lo has hecho?&lt;br /&gt;- Ahora no puedo contártelo. Primero tenemos que salir de aquí.&lt;br /&gt;- Está bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, se giró. Nos miramos durante unos instantes. Él sonrió, yo sonreí. Me acerqué a él lentamente. Él no se movió, pero apretó un poco más mi mano. Cerré los ojos y me preparé para besarle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tú sales de aquí... ¡PERO CON LOS PIES POR DELANTE!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡LA PERRACA!&lt;br /&gt;Las puertas del ascensor se habían abierto y allí estaba ella, la Perraca a la que había pegado un mordisco. No sé cómo había llegado allí tan pronto, pero la tía puta daba miedo. Me cogió de la cazadora y me pegó un tirón que salí disparado de la cabina del ascensor y me empotré contra la pared. La Perraca soltó un alarido y se lanzó contra mí. Yo me giré y le pegué una patada en el estómago; la Perraca empezó a  retorcerse de dolor.&lt;br /&gt;King Kong salió del ascensor con el bate en alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Para! -le dije-. Esta puta es mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Perraca levantó la cabeza y me miró. Levanté el puño para arrearle un puñetazo pero la tía puta lo esquivó y me propinó un par de golpes en el costado. Me retorcí de dolor y caí al suelo. Ella se abalanzó sobre mí, yo levanté las piernas y la cogí por la cintura, la elevé y haciendo un movimiento que ni la Ronaldinha la hice volar por el vestíbulo y aterrizar en el suelo.&lt;br /&gt;Me levanté y me llevé la mano a la cara. La nariz me sangraba y la tenía toda llena de sangre.&lt;br /&gt;Entonces la Perraca, que se había levantado en tiempo record, me incrustó su cabeza en la espalda y me arrastró hasta la pared. Pero esta vez no me iba a romper la poca nariz que me quedaba.&lt;br /&gt;Miré a Kong y le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡BATEA FUERTE, PUTA ¡BATEA FUERTEEEEEE!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y Kong le soltó un batazo en la espalda que a la pobre Perraca sólo le salió un "ay" muy de maricón antes de desplomarse y caer al suelo.&lt;br /&gt;Ahora yo era la súper-héroa, así que cogí a Kong de la mano y le llevé hasta la puerta del edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Estaba hasta el coño de la Zona Alta!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Recuérdame que nunca alquile un piso en Pedralbes -le dije a Kong, que le entró la risa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salimos del edificio y nos quedamos quietos, mirando al "Studio" que tenía las persianas bajadas, aunque uno de los escaparates quedaba descubierto. Tuve una idea.&lt;br /&gt;Cogí el bate de King Kong (el de béisbol, no seais malpensadas) me acerqué al escaparate y le areé un viaje con tan mala leche que el cristal estalló en mil pedacitos.&lt;br /&gt;Sí nenas, tengo tanta mala leche que soy capaz de cargarme un cristal anti-robo con un sólo golpe. Y si no os lo creéis, os lo demuestro cualquier día.&lt;br /&gt;Con el escaparate ya roto, le pegué un escupitajo (aunque quedó como una corrida de babuíno) a una camiseta blanca con una S roja en medio. Saqué un rotulador del bolso y, con letras bien grandes, escribí:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¡SOIS TODAS UNAS"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no cabía nada más, porque la camiseta era una XXS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que seguí escribiendo en la camiseta de al lado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"PUTAS!"&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114600366897008355?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/04/captulo-21-est-en-la-azotea.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>7</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114582219791038785</guid><pubDate>Sun, 23 Apr 2006 19:17:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:18.997+01:00</atom:updated><title>Capítulo 20: Fashion Victim</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;¡Sigo viva! Justo antes de que la Polly Pocket contara toda la verdad y nada más que la verdad a todo el mundo menos a mí y de que se largara a Pernambuco a refugiarse de la ira de Piluca, yo recibí una llamada de mi ex Lucas que me citaba en una dirección totalmente desconocida para mí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Madonna terminaba de cantar el Sorry cuando me planté delante del número del portal en el que Lucas me había citado.&lt;br /&gt;Miré a mi alrededor. ¡Cómo se notaba que esto era la zona alta! Los árboles estaban verdes que te quiero verdes, los coches no hacían ruido, la gente caminaba por la calle con aire sonriente y los perros paseaban alegremente sin pararse a husmear ni a echar meadas rápidas. No había borrachos, no había drogadictos y, lo más importante, había glamour por un tubo. Todos los edificios de aquella calle eran mega fashions.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué me estaba pasando?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentía como en una de esas películas de los 70 con filtros de luz a tutiplén y con una banda sonora de esas de violines enlatados que hacen que hasta un tropezón sea glamouroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Era por ver a Lucas? Posiblemente. No podía creerme que, después de todo lo que le dije, me hubiera vuelto a llamar. Tampoco podía creerme que yo le hubiera contestado y menos aún que hubiéramos quedado ¡y menos aún que fuéramos a follar!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque sí, nenas. Si me había pegado aquel viaje hasta aquel rincón del mundo era para echar un polvo con mi ex.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevé el dedo al timbre del ático en el que me estaba esperando ÉL. No pude presionarlo. ¡Qué nervios! En ese momento me giré, me apoyé en la puerta y miré hacia el cielo azul.&lt;br /&gt;¡Me sentía como Audrey Hepburn!&lt;br /&gt;Solté un suspiro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué bonito es el amor!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces, al bajar la mirada, cuando la vi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al otro lado de la calle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Totalmente quieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmóvil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin decir nada, sin hacer ningún gesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cosa totalmente lógica, por otra parte, porque no había visto a una vedette, a mi madre o a Yola Berrocal. De hecho ni siquiera estaba mirando a una persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que había allí delante era la tienda de La Brishka.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguramente a estas alturas ya ni os acordaréis de la Brishka: la marica mala que se follaba a todo el mundo en el instituto, que se folló a todo el mundo en su primer trabajo y que desapareció para volver convertida en una especie de diseñadora fashion con un exitazo alucinante y una legión de seguidoras que daban terror, espanto y pavor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sentí una tremenda curiosidad por aquel local. "Studio" se llamaba. Y por fuera parecía un local tremendamente cool y maravilloso. Por la puerta entraban y salían centenares ¡qué digo centenares! ¡unidades! de maricas cargadas con bolsas rojas con una S negra gigante en un lado y blanca en el otro. Había que reconocer que la muy puta de La Brishka tenía buen gusto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de mis pies se separó de la puerta en la que estaba apoyado con la intención de ponerse a caminar hacia el "Studio", pero por suerte (o por desgracia) recobré la conciencia antes de que el otro le siguiera y recordé que en ese momento no estaba de servicio y que mi venganza contra Piluca y sus secuaces podía esperar a que echara el polvo con Lucas.&lt;br /&gt;Así que piqué al timbre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie contestó. Volví a picar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y seguía sin contestar nadie. Entonces me sonó el móvil. Era un número desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Diga? -dije yo, con voz de puta chupona, porque pensaba que era Lucas.&lt;br /&gt;- No hables y escucha -soltó de repente una voz masculina-. Tienes que salir de ahí ahora mismo.&lt;br /&gt;- Perdona, creo que te equivocas.&lt;br /&gt;- Hidro, escúchame. Estás en peligro. La llamada de Lucas es una trampa.&lt;br /&gt;- ¿Pero qué me estás contando? ¿Quién eres?&lt;br /&gt;- Eso da igual, sólo has de saber que en mí puedes confiar.&lt;br /&gt;- Eso mismo le dijo Judas a Jesucristo y ya ves cómo acabaron...&lt;br /&gt;- ¡Judas no traicionó a Jesús! Pero eso no viene a cuento. Si no me crees, mira a tu derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mi derecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ves la furgoneta negra?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, allí al fondo aparcada había una furgoneta negra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Se parece a la del Equipo A.&lt;br /&gt;- Ahora mira a tu izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré a mi izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Ves la otra furgoneta?&lt;br /&gt;- Anda, qué curioso. La misma furgoneta aparcada a ambos lados de la calle.&lt;br /&gt;- No es curioso, es una trampa. Sal ahora mismo de ahí.&lt;br /&gt;- ¡Que no! ¡Yo he venido a follar y no me voy de aquí sin comerme una...&lt;br /&gt;- ¡TE QUIERES CALLAR Y HACERME CASO! ¡SAL DE AHÍ AHORA MISMO!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sé si fue el grito que me pegó aquél desconocido o la visión que se presentó ante mi en ese momento, pero desde aquel día ahora le hago caso a todo lo que los desconocidos me dicen por teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas traseras de las dos furgonetas negras se abrieron y de su interior empezaron a salir montones y montones de chulazos mega-bien vestidos y todos con sus gafas de sol que venían directos a mí.&lt;br /&gt;Del "Studio" también salían chulazos, igual de bien vestidos y también con gafas de sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡Eran las Perracas!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Holy Manolis! -grité, sin acordarme de que aún estaba hablando por el teléfono, y me puse a picar como una loca al timbre que Lucas me había dicho.&lt;br /&gt;- Deja de picar al timbre, eso no servirá de nada.&lt;br /&gt;- ¡¡¿¿Y qué hago??!! ¡¡Vienen a por mí!!&lt;br /&gt;- Espera, te abro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La puerta del edificio se abrió de repente y yo me precipité al interior. Como cuando fui a Vic a ver a la madre de Piluca. Nota mental: No apoyarse en las puertas de los edificios.&lt;br /&gt;Mientras caía podía ver cómo las Perracas que salían del "Studio" comenzaban a cruzar la calle acelerando el paso. Como aquél portal era mega divino y tenía un montón de cristales, también pude ver que las que salían de las furgonetas del Equipo G (que debían ser propiedad de Mary Poppers porque ¡no paraban de salir!) también aceleraban.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Coge el ascensor! ¡Rápido!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté como pude y empecé a correr por el vestíbulo. ¡Aquello era enorme!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿Dónde coño está el ascensor?!&lt;br /&gt;- ¡Al fondo a la derecha!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me sentía como Neo hablando con Morfeo. Osea: igual de gilipollas. El tío este fuera quien fuera me estaba poniendo de los nervios. ¿Y a dónde coño iba? Daba igual, en la puerta de cristal se amontonaban las Perracas como los Zombies del Resident Evil y yo tenía que encontrar el ascensor. Y no porque me lo dijera quien-fuera-que-estuviera-al-teléfono, sino por que ¡yo no subía andando!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ya lo veo!&lt;br /&gt;- Tienes uno esperándote.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y era cierto. Al final del pasillo había dos ascensores y uno de ellos estaba abierto y esperándome. Entré en él en el momento en que oía la puerta del edificio abrirse y los gritos de una jauría de locas asesinas que se lanzaban a la carrera a ver si me cogían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¿A qué piso voy?!&lt;br /&gt;- El último.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Presioné el botón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿El último? ¡Ahí está Lucas!&lt;br /&gt;- No imbécil, Lucas no está en el edificio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las puertas empezaron a cerrarse y yo respiré aliviada por saber que iba a salir de allí y que Lucas no estaba en el edificio. Pero, de repente, ¡¡una mano se metió entre las dos puertas del ascensor!!&lt;br /&gt;¡LAS PERRACAS!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ven aquí maricona! ¡Te vamos a matar! -gritaba una.&lt;br /&gt;- ¡Arráncale los ojos! ¡Arráncale los ojos! -gritaba otra.&lt;br /&gt;- ¡Y UNA MIERDA NENAS! ¡A MÍ NO ME DESPEINA NI EL VIENTO! -grité, con dos cojones. Y me lancé como una loca contra la mano que intentaba abrirse paso y le pegué un mordisco que aún me sabe la boca a la maravillosa crema hidratante olor a melocotón que la tía puta asesina aquella se ponía cada mañana. Porque un cutis así sólo se consigue con constancia en los hábitos cosméticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La manó mordida salió del habitáculo y las puertas pudieron cerrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Eso está mejor. Ahora escúchame...-dijo la misteriosa voz.&lt;br /&gt;- No bonita, ahora escúchame tú. No sé quién coño eres pero te estás pasando de lista. Para empezar ¿cómo coño sabes todo lo que está pasando?&lt;br /&gt;- Te veo por las cámaras de seguridad.&lt;br /&gt;- Ay coño ¿hay cámaras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré hacia un rincón del techo. Sí, había cámaras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Vale, hay cámaras. Pero eso no explica por qué en este ascensor ¡hay cobertura!&lt;br /&gt;- Porque este edificio está preparado para ello.&lt;br /&gt;- Vaya excusa más patatera. Pero bueno, estamos en la zona alta y yo de esta zona me lo creo todo.&lt;br /&gt;- Hidro, escúchame. Están subiendo por las escaleras muy deprisa. Casi te han alcanzado. Cuando llegues al último piso sal del ascensor y gira a la derecha, corre hacia el final del pasillo y abre la puerta roja. Sube las escaleras y llegarás a otra puerta. Es la de la azotea. Sal. Allí te estaré esperando.&lt;br /&gt;- Joder, en la azotea. ¡Por qué todas las buenas películas acaban en las azoteas!&lt;br /&gt;- Ten mucho cuidado. ¡Y mucha suerte!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quien-fuera me colgó. Yo me quedé aterrorizada. Y no es porque me persiguieran las Perracas, ni porque fuera a morir (porque sí nenas, de aquella no me salvaba nadie y yo iba a morir). Tampoco tenía miedo por si Quien-fuera era un espía y me mataba al salir por la puerta de la azotea.&lt;br /&gt;¡Tenía que hacer esfuerzo físico!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ascensor se abrió y yo salí corriendo. Giré a la derecha. ¡Coño qué pasillo más largo! Aquello parecía el hotel de El Resplandor.&lt;br /&gt;A mi espalda se oían los gritos de las Perracas. Alguna iba cantando el "Que miau, que miau, que mamarramamiaaaaaau" del Chulo Latino de Mcnamara. Qué canción más apropiada para las hordas de maricas asesinas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Corrí por el pasillo como no he corrido nunca y llegué a la puerta roja. La abrí y eché un vistazo atrás: las perracas estaban llegando a las puertas del ascensor y señalaban en dirección a la puerta roja.&lt;br /&gt;Cerré la puerta histérica perdida (la puerta, no yo) y subí los escalones perdiendo el poco glamour que me quedaba.&lt;br /&gt;Llegué a otra puerta. ¡Estaba harta de puertas! La abrí. El sol me deslumbró y casi me caigo de espaldas.&lt;br /&gt;Oí cómo la otra puerta (osea, la puerta de antes) se abría y el terror me hizo darme prisa en cruzar mi puerta y cerrar mi puerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en la azotea. Y después de tanta puerta sólo me faltaba que allí estuviera esperándome el Maestro de las Llaves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Pero no!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni yo soy Zool (la Guardiana de la Puerta) ni aquello era Los Cazafantasmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estamos en Kill Pili y el maromo que me estaba esperando en la azotea, con un bate de beisbol en las manos era...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¡KING KONG!!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114582219791038785?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/04/captulo-20-fashion-victim.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114427588932916130</guid><pubDate>Wed, 05 Apr 2006 20:46:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:18.876+01:00</atom:updated><title>Capítulo 19: El OTRO Lucas</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Acabábamos de descubrir que la Polly era una topa que había estado pasando chivatazos a Piluca desde antes incluso de pasar a formar parte de nuestro escuadrón. ¡Y todo por mi culpa! Pero eso no era lo peor. En el momento en que decidía si matarla o no, me suena el móvil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡MI EX LUCAS LUCAS!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Allí estaba yo, con mi fashion-phone sonando con el tono-politono-realtono de la Madonna mientras miraba la pantalla embobada pensando que aquello era imposible. No sólo era imposible el hecho de que me estuviera llamando Lucas... sino que además ¡después de tanto tiempo aún conservaba el mismo número de teléfono!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No contestes nena -dijo la Pepi-. No puede ser nada bueno.&lt;br /&gt;- Tiene razón Hidro -dijo la Cindy-. Recuerda lo que te hizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo miré a la Asdru. No sé por qué. Me llamaba mi ex y yo miraba a la Asdru. ¿Qué estaba pasando allí? Por algún extraño motivo, creo que la miraba esperando que me dijera que no contestara. &lt;br /&gt;Es que me dio el momentazo "Si tú me dices ven" y si en ese momento la Asdru me dice que me baje los pantalones, salga al balcón y haga el pino mientras me hago una golden shower y canto el "Me pongo colorada" de las Papá Levante, lo hago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué me estaba pasando!&lt;br /&gt;¡¡Me estaba enamorando de la Asdru!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Diga? -dije, contestando al teléfono. La Pepi y la Cindy negaron con la cabeza y la Asdru se quedó mirándome sin decir nada. La Polly aún estaba sopesando la idea de que o se moría o se iba de viaje a Pernambuco, así que no pudo participar en la Pasión de Gavilanes que me estaba montando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tiene gracia que, justo en aquel momento en que mi ex Lucas volvía a escena, me diera por enchocharme con la Asdru. Y todo porque la tía cobarde no tenía huevos a decirme que me quería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno vale, sí los tenía porque me lo intentó decir... pero yo no le dejé... ¡Porque tenía que terminar la venganza contra Piluca antes de liarme con nadie!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué tal? -dijo la voz al otro lado del teléfono. Era él. Con su tono de siempre, tan... tan... tan Lucas.&lt;br /&gt;- Bien, ¿quién eres? -contesté, haciéndome la interesante. A la Pepi casi le da la risa.&lt;br /&gt;- Soy yo, Lucas -contestó, sorprendido-. ¿No me reconoces?&lt;br /&gt;- ¿Lucas? ¿En serio? ¡Qué sorpresa! -mentí-. Perdóname, tuve un problema con el teléfono y se me borró la guía y todo y no tenía tu teléfono.&lt;br /&gt;- Ya, bueno, no pasa nada. ¿Qué tal te va todo?&lt;br /&gt;- Bien, bien. De puta madre. ¿Y a ti? -la Cindy me hacía un gesto con la mano que no sabía si quería que cortara o que llamara a un par de bolleras para que se montaran un peep-show sobre la mesa redonda de la Polly.&lt;br /&gt;- Pues... supongo que bien también. Oye... Hace tiempo que pienso en ti... y...&lt;br /&gt;- ¿Hace tiempo que piensas en mí? -dije, para que lo escucharan la Pepi y la Polly, que se pusieron como locas a hacerme gestos sin hacer ruido, como si le dieras un tripy a un mimo de Las Ramblas y lo soltaras en un laberinto de cristal ¡de Swarovsky!&lt;br /&gt;- Sí... No sé... Te echo de menos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mí ahí casi me da el síncope. Me di cuenta de que aquella conversación estaba yendo por donde yo quería que fuera, y me asusté. ¿Debía parar y dejarlo para otro momento -la segunda temporada de Kill Pili, por ejemplo- o debía seguir y ver si podía echar un polvo con el hombre más guapo que he visto en mi vida antes de cortarle el cuello a Piluca?&lt;br /&gt;Los gestos (ahora obscenos) que hacían la Cindy y la Pepi me confirmaron que debía cortar aquello por lo sano.&lt;br /&gt;Y la cara de la Asdru también. Sus ojos seguían fijos en mí. Seguro que estaba deseando ser el Cíclope de los X-Men y lanzar un rayo calentador al teléfono y mandarlo a tomar por culo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero yo nunca he hecho caso a mis amigas, así que les levanté el dedo corazón de una forma mega-divina y me fui del salón para poder hablar tranquilamente. Intenté buscar una habitación en la que poder hablar y acabé metida en el baño, con el pestillo echado, para evitar que alguna intrusa me cortara la conversación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente me di cuenta de que desde el "Te echo de menos" había pasado ya un buen rato (y es que el piso de la Polly tiene muchas puertas!!!) y yo aún no había dicho nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Perdona Lucas, estaba buscando un sitio tranquilo para poder hablar.&lt;br /&gt;- ¿Dónde estás?-preguntó-.&lt;br /&gt;- En casa de una amiga. Estamos aquí unas cuantas tomando un café y charlando un rato.&lt;br /&gt;- ¿Está por ahí la Pepi?&lt;br /&gt;- Siempre me ha hecho gracia que le llames "la Pepi".&lt;br /&gt;- ¿Por?&lt;br /&gt;- No sé... con lo macho que eres...&lt;br /&gt;- Ya bueno... A mí me hace gracia que os habléis en femenino...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y bla, bla, bla... No me voy a poner aquí a contaros todas las cosas absurdas que nos dijimos porque este blog no va de eso. ESTE BLOG NO.&lt;br /&gt;Aquí no hay historias de amor, aquí hay sangre a borbotones. Aquí la gente no se echa de menos, se echa a la yugular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como tres cuartos de hora después salí del baño con una sonrisa de oreja a oreja. Me sentía genial. Pero era uno de esos momentos en los que te sientes genial pero tu intuición te dice que, por muy feliz que estés, te vas a pegar La Hostia de tu Vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que salí del lavabo que ni me acordaba de dónde estaba en aquel momento... ¡ni en mi vida! No fue hasta que llegué al salón y vi a las maricas sentadas alrededor de la mesa que recordé que estábamos en una reunión extra-urgente (con doble de queso) del Concilio de Gayers para ver cómo solucionabas el Piluca Problem.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Allí faltaba alguien!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡¿¿Dónde está la Polly??!!!-grité, hecha una Paloma San Basilisco.&lt;br /&gt;- Se ha ido- contestó la Asdru, cabreada. Lo que no sé es por qué estaba cabreada, pero lo estaba.&lt;br /&gt;- ¿Le habéis dejado marchar? ¡Pero si aún nos ha contado la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad!&lt;br /&gt;- Será a ti bonita, a nosotras nos lo ha explicado absolutamente todo- respondió la Pepi, bostezando.&lt;br /&gt;- ¡Pero eso es imposible! ¡No podéis saber vosotras más que yo!&lt;br /&gt;- Pues lo sabemos-dijo la Cindy, que es la única que quedaba por hablar.&lt;br /&gt;- ¡¡Pero bueno!! -grité, toda indignada-. ¡¿Pero qué invento es esto?! ¡Un motín en mi propio blog!&lt;br /&gt;- No nena, ni motín ni hostias -dijo la Pepi, que se levantó y todo de la sila para darle un toque más dramático a todo esto-. Lo que pasa es que nos parece indignante que te llame el hijoputa de tu ex y tú pierdas el culo por hablar con él y nos dejes tres cuartos de hora aquí colgadas.&lt;br /&gt;- Hostia nena, no me toques las palmas que me conozco -le respondí-. Que este es mi blog y esta es mi historia y aquí yo hablo con quién me da la gana.&lt;br /&gt;- Pues si es tu blog y es tu historia, ¡mata tu a Piluca! -dijo la Cindy, desafiante.&lt;br /&gt;- No me puedo creer lo que me está pasando. ¡Hace un rato no sabía qué escribir y ahora se me revolucionan los personajes!&lt;br /&gt;- Es que ya te vale Hidro -dijo la Asdru, que ya me extrañaba a mí que estuviera tan callada-.&lt;br /&gt;- A VER NENAS, QUE NO SOIS LOS CHIQUIPRECIOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las tres se quedaron quietas y calladas mirándome fijamente. ¡Ya estaba bien de tanta tontería!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Que una de vosotras me explique qué coño ha pasado con la Polly.&lt;br /&gt;- Pues nada -empezó la Cindy-. Tú le has dicho que la ibas a mandar muy lejos ¿no? Pues ya está, se ha ido. No more Polly.&lt;br /&gt;- Eso, se acabó la Polly -añadió la Pepi.&lt;br /&gt;- Vale, una menos. Qué contenta se va a poner una que yo me sé. Ahora que ya sé (sabemos, que mis lectores están tan perdidos como yo) dónde está la Polly no estaría mal que me contárais todo lo que os ha contado.&lt;br /&gt;- ¿Y tiene que ser ahora mismo? Piensa que acabamos de vivir una sesión maratoniana de confesiones alucinantes -dijo la Asdru.&lt;br /&gt;- Es cierto, aún no nos ha dado tiempo a asimilarlas -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Nena, tú no las asimilarías ni que te dieran un giratiempo como a la frígida de la niña esa del Harry Potter -le dije. La Pepi no se enfada si le digo estas cosas, por eso me quiere tanto.-. Total, que no me lo vais a contar ahora ¿no?&lt;br /&gt;- No. Es mejor que sea en el siguiente capítulo, porque este te ha quedado como un poco de relleno ¿sabes? -dijo la Asdru, toda hiriente.&lt;br /&gt;- Oye tú, si tienes un problema porque he hablado con mi ex a sabiendas de lo que sientes por mí no la tomes con el blog, que él no tiene la culpa -le respondí, a lo Julia Roberts cabreada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi y la Cindy se quedaron boquiabiertas.&lt;br /&gt;- ¿Y qué siente ésta por ti? -dijeron las dos al unísono.&lt;br /&gt;- Eso también lo dejamos para otro capítulo -dije yo-. Porque yo lo siento nenas, pero tengo que irme.&lt;br /&gt;- ¿Que tienes que irte? ¿A dónde? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Tengo una cita.&lt;br /&gt;- No será con quien yo me pienso.&lt;br /&gt;- Pues seguramente, sí.&lt;br /&gt;- Nena, no. No, no, no, no. -dijo la Cindy-. Te prohíbo terminantemente ir a ver a Lucas.&lt;br /&gt;- A ver ¿tú no decías que si este blog era mío hiciera lo que me diera la gana?&lt;br /&gt;- No, eso lo has dicho tú. -dijo la Asdru, que seguía con ganas de tocarme los jingle bells. Le eché una mirada como la que le eché a la Polly hace un capítulo. ¿Significará eso que en el 20 la Asdru también desaparecerá misteriosamente?&lt;br /&gt;- Bueno nenas, haya dicho lo que haya dicho, yo me voy que Lucas... SÍ, LUCAS... me está esperando en su casa.&lt;br /&gt;- ¿Ahora vas a ir hasta la otra punta de Barcelona?&lt;br /&gt;- No nena, se ha debido cambiar de casa y me ha dado una dirección muy cerca de aquí. Zona Alta. A saber a qué ricachón se estará follando que le paga el pisito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y dicho esto recogí mi cazadora y mi bolso del sofá y me fui hacia la puerta para salir de aquel piso horrorosamente decorado, cuya propietaria debía estar viajando en aquel momento en un taxi camino del aeropuerto, dispuesta a coger un avión que la iba a llevar a Keeeeenya o a Tanzanyaaaa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y yo, caminaba por la calle escuchando a la Madonna minetras me dirigía a la misteriosa dirección que me había dado mi ex Lucas Lucas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nada me hacía sospechar que, aunque yo creía que me estaba desviando tontamente de la historia, en realidad iba directa a meterme... en la boca del Lobo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Qué buen turrón!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114427588932916130?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/04/captulo-19-el-otro-lucas.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114340181353924859</guid><pubDate>Sun, 26 Mar 2006 18:00:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:18.741+01:00</atom:updated><title>Capítulo 18: La hija del Topo</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Dos muertas. La Dientes atropellada y disparada, la Scully atropellada y... atropellada. ¡Y yo con tantos problemas en mi vida que no tengo tiempo ni para pelearme con Piluca! ¡Y además una Organización siniestra detrás de todo esto! ¡NO PUEDO CON MI VIDA!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para cuando la Asdru dejó de contarnos lo ocurrido con la Scully, a la Cindy y a la Polly ya se les había pasado el ataque de histeria y a la Pepi el de risa.&lt;br /&gt;Estábamos todas sentadas alrededor de la mesa redonda (y es que sólo la Polly es capaz de tener una mesa redonda!!) mirándonos sin saber qué hacer, aterrados por lo que nos acaban de contar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡La Organización!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡LA ORGANIZACIÓN!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y qué coño es la Organización?.-le pregunté a la Asdru, que me miraba toda intrigada.&lt;br /&gt;- No lo sé.&lt;br /&gt;- Bueno, entonces ¿qué?.-seguí yo, porque parecía que era la única que quería hablar.- No puedo creerme que Piluca esté metida en una Organización que busca hacer no sé qué y haya aprovechado su influencia para acabar con nosotras. A ver ¿qué Organización tiene tanto poder?&lt;br /&gt;- ¡Tu club de Flans!.- gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡La FAES!.- dijo la Cindy, que revivió de golpe.&lt;br /&gt;- ¡Los foros de Hazte Oír!.- dijo la Polly.&lt;br /&gt;- Sea quien sea esa organización...-empecé a decir.&lt;br /&gt;- ¿Qué?.- preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- No sé. A ver, recapitulemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todas hicimos "alehop" con las sillas y nos acercamos más a la mesa. Íbamos a recapitular, y eso es algo muy serio que se merece estar lo más cerca posible de la mesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Al contrario de lo que todos pensábamos, el año que Piluca ha estado desaparecido no lo pasó en Madrid comiéndole la polla a todo productor viviente para que la sacaran en un capítulo de Hospital Central.- Todas asintieron con la cabeza- Resulta que Piluca se fue a Murcia, porque unas amigas que no éramos nosotras le habían lavado el cerebro y porque, seguramente, allí en Murcia está la sede de la Organización.&lt;br /&gt;- Joder tía -dijo la Pepi-, esto es como cuando me llevaste al cine a ver Misión Imposible ¡que no me enteré de nada!&lt;br /&gt;- Yo tampoco -comentó la Cindy-. Yo la vi nada más llegar a Londres y entre tanta máscara y que no entendía una mierda de lo que decían... sólo sé que Sarah abortó y que hasta en los edificios más limpias hay ratas como conejos.&lt;br /&gt;- Bueno, dejaros de tonterías- les corté-. Dejaros de tonterías y vamos a seguir recapitulando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos volvimos a acercar a lamesa, ahora hasta pusimos los brazos sobre ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Piluca vuelve de Murcia reconfortada, más divina que nunca, con unas amigas súper raras que también habían estado en Murcia. Nos echan de los bares de ambiente, secuestran a la iNena... y... ¡intentan matarnos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando terminé de hablar todas me miraron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Han intentado matarnos?-.Preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- Pues claro nena... Claro... Han... Bueno es cierto, no han intentado matarnos- dije yo.&lt;br /&gt;- En realidad aquí las asesinas... ¡somos nosotras!- gritó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡Pero ¿y qué?! ¡Nos hinchamos!- dije yo, quitándole hierro al asunto.&lt;br /&gt;- ¿Y ahora qué hacemos?-. Preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- Pues... deberíamos descubrir qué es exactamente la Organización.-dije yo.- Necesitamos averiguar a qué se dedican y así seguro que sabemos lo que está pasando.&lt;br /&gt;- Oye, ahora que lo pienso...-empezó a decir la Pepi y señaló a la Polly-. ¿Ésta no lleva mucho rato callada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos giramos para mirarla y es que, ciertamente, hacía mucho rato que la Polly no decía ni mú. Ella se nos quedó mirando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué? -preguntó.&lt;br /&gt;- Pues que hace un capítulo estabas que no había manera de que dejaras de gritar y ahora nos ponemos a recapitular y tú no dices ni mú -le dije.&lt;br /&gt;- Es que... estoy tomando notas mentales.&lt;br /&gt;- ¡Y una mierda! -gritó la Pepi- Aquí la que toma notas es la Asdru. Tú tienes que ponerte histérica y gritar como una berraca.&lt;br /&gt;- Pero es que no me apetece.&lt;br /&gt;- A mí estos cambios de humor tuyos me parecen muy sospechosos -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- A ver chicas, no os pongáis paranoicas -empezó a decir la Asdru.&lt;br /&gt;- No sé a qué cambios de humor te refieres -dijo la Polly.&lt;br /&gt;- Pues... yo tampoco -dijo la Cindy- Sólo quería decir algo.&lt;br /&gt;- ¡Nena! ¡No me rellenes el blog con pajas mentales que luego dirán que me he quedado sin ideas!&lt;br /&gt;- Entonces, Hidro Nena, ¿qué coño vamos a hacer? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Lo primero, irnos de esta casa. Llevamos más tiempo entre estos muebles del que nuestras mentes frágiles e indefensas pueden soportar. Estamos a punto de traspasar el límite de la cordura.&lt;br /&gt;- Oye Hidro, empiezo a estar cansado de que te metas con mis muebles.&lt;br /&gt;- ¡Es que son horrorosos! -dije yo. Y me quedé mirando a la Polly un momento- ¿Has dicho cansado, en masculino?&lt;br /&gt;- Sí... Bueno... un lapsus... Pero es que jo tía, vale ya de meterte con mis gustos. Que en el primer capítulo dijiste que yo era muy machorro y que mis muebles parecían un deshecho del Ikea y me llamaste de todo.&lt;br /&gt;- Oye nena, que era una broma ¿eh? -expliqué yo- No te me vayas a poner ahora en plan sensible...&lt;br /&gt;- Qué ganas tengo .. ... ...... te de .. ..recido -farfulló.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me levanté de golpe y la señalé con el dedo. Las otras tres (la Pepi, la Asdru y la Cindy) se asustaron tanto que casi se caen de la silla. &lt;br /&gt;No habían entendido lo que había dicho la Polly... ¡PERO YO SÍ! ¡QUE PARA SOY EL QUE ESCRIBE TODA ESTA HISTORIA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡¡ES TOPA!!!!!&lt;br /&gt;- Hidro tía ¿qué te ha dado ahora? ¿Quieres escuchar Estopa? -preguntó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡NOOOO! ¡¡¡LA POLLY ES TOPA!!!&lt;br /&gt;- ¿A la Polly le gusta Estopa? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡No nenas! -gritó la Asdru, que también se levantó de golpe y señaló a la Polly- ¡¡La Polly es una topa!!&lt;br /&gt;- ¡¡¿¿Una topa??!! -gritó la Pepi, que también se levantó pero no señaló a nadie. La Cindy se dio cuenta de que era la única que quedaba sentada y también se levantó, sin decir nada.- ¿Te refieres a que la Polly es la hija del Topo?&lt;br /&gt;- ¡¡¡ES UNA ESPÍA!!! -exclamé con los ojos inyectados en sangre.- ¡Nos ha traicionado!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Polly me miró, toda serena. Me dio un mal rollo de la hostia porque me vi que se iba a montar un numerito a lo Bourne y se iba a liar a darnos de hostias y dejarnos fina. Pero no hizo nada. Simplemente se me quedó mirando, serena.&lt;br /&gt;Os estaréis preguntando ¿y cómo sabe qué es un topo? Pues porque la frase que farfulló esperando que nadie la escuchara era:&lt;br /&gt;"Qué ganas tengo de que Piluca te de tu merecido!!!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí. Tienes razón.- empezó a decir la Polly- Soy un topo.&lt;br /&gt;- ¡¡Sarah aborta!! -gritó la Cindy.&lt;br /&gt;- ¡No me puedo creer que nos hayas traicinado! -le grité a la Polly- ¡Yo te tenía por una compañera de aventuras con mal gusto para la decoración! ¡Casi te consideraba una amiga!&lt;br /&gt;- ¡¡Pues yo no quiero ser tu amiga!! ¡¡Sólo quiero ser libre!!&lt;br /&gt;- ¿Libre? ¿De qué hablas Polly? -preguntó la Asdru.&lt;br /&gt;- No entendéis nada.&lt;br /&gt;- No, no entendemos nada. A ver ¿cómo coño vas a ser un topo de Piluca si ¡no la conoces de nada!? - exlamé yo.&lt;br /&gt;- ¡No la conocía! ¡Pero todo esto es culpa tuya!&lt;br /&gt;- ¿Culpa mía?&lt;br /&gt;- ¡Sí! ¡Culpa tuya! Cuando me mencionaste en el primer capítulo Piluca se vino a buscarme y me obligó a hacer de espía.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo te obligó? ¡A ver! ¡¿Cómo?!&lt;br /&gt;- ¡Me amenazó con matarme!&lt;br /&gt;- ¡Pero si tú eres dos veces más grandes que Piluca!&lt;br /&gt;- ¡Y 20 veces más grande que su pistola! ¡Pero eso no significa nada!&lt;br /&gt;- ¡¡Te apuntó con una pistola!! -la Pepi no se lo podía creer.&lt;br /&gt;- Sí. Me dijo que si quería seguir con vida tenía que informarle de todos los pasos que dieras.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo sabía ella que tú ibas a formar parte en mi historia?&lt;br /&gt;- Se lo dijo alguien de la Organización. Alguien del Gabinete de Inteligencia.&lt;br /&gt;- ¿¿GABINETE DE INTELIGENCIA?? -grité, cagándome de la risa. ¡¡Piluca tenía un Gabinete de Inteligencia!! Bueno, ella no. Lo tenía la Organización... Pero es que fue juntar en mi mente a Piluca y al Gabinete de Inteligencia... y me dio la risa.&lt;br /&gt;- Sí, la Organización tiene un Gabinete de Inteligencia. Por lo visto ellos analizaron todas las posibles opciones y vieron que lo más probable era que yo entrara a formar parte de tu grupo una vez quitaran de en medio a la iNena.&lt;br /&gt;- ¡LA INENA! -gritó la Asdru- ¡TÚ SABÍAS LO DE LA INENA!&lt;br /&gt;- ¡Sí! ¡Lo sabía! ¡¡Pero tenéis que entenderlo!! ¡¡Me amenazaron de muerte!!&lt;br /&gt;- ¡PUES HABER ELEGIDO SUSTO! - le dije, toda encendida de la ira- Nena, nunca debiste traicionarme. Tú no sabes lo que le pasa a los que me traicionan.&lt;br /&gt;- ¡No por favor Hidro, no me hagas daño! ¡Yo no quería!&lt;br /&gt;- Hidro tía -dijo la Cindy- no te pongas violenta con ella que bastante tiene con lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cagué en los modales de gentlemen de la Cindy y miré fijamente a la Polly. Si las miradas matasen, aquello habría sido peor que lo de Hiroshima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Está bien. No te haré lo que tenía pensado hacerte.&lt;br /&gt;- Gracias Hidro.&lt;br /&gt;- Pero todo esto se va a acabar. ¡YA!&lt;br /&gt;- ¿Ya? ¿Vas a contar el final y vas a mandar a tomar por culo el blog?&lt;br /&gt;- ¡NO NENA! ¡VOY A MANDAR A TOMAR POR CULO A PILUCA! Piluca nena, lee atentamente: VOY A POR TIIIIII&lt;br /&gt;- ¡No Hidro! ¡No lo cuentes en el blog!&lt;br /&gt;- ¡Un poco tarde ya!&lt;br /&gt;- ¡Piluca me matará!&lt;br /&gt;- ¿Por qué?&lt;br /&gt;- El otro día me llamó y me dijo que más me valía sacarte información valiosa. Me dijo que eras tan tonta que lo estabas explicando todo en el blog y que para eso no necesitaba un topo.&lt;br /&gt;- Pues... tiene razón Piluca.-dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Mira Polly. Yo te aprecio. No te quiero. Pero te aprecio. Y me sabría mal que te pasara algo. No me sabría mal que le pasara algo a tus muebles, pero a ti sí.&lt;br /&gt;- Jo tía Hidro... qué cruel eres -dijo la Cindy.&lt;br /&gt;- Pero Polly... tienes que entender que lo mío con Piluca no puede acabar bien. Y es posible que haya alguna baja. Joder, nos hemos cargado a dos de las suyas ¡alguna de las nuestras tenía que morir ¿no?!&lt;br /&gt;- ¡Pero yo te puedo ser de utilidad! ¡Conozco cosas sobre la Organización!&lt;br /&gt;- ¡Y la Asdru también, que se hizo espía! Y a la Pepi no me la voy a cargar, porque es mi mejor amiga. ¡Y la Cindy sabe inglés!&lt;br /&gt;- ¡Thank you! -dijo la Cindy, que se había dado cuenta de que aquello estaba entre la Polly y ella y le quité un peso de encima.&lt;br /&gt;- ¡PERO YO NO QUIERO MORIR!&lt;br /&gt;- Bueno nena... hagamos un trato... No te voy a matar. Te voy a mandar de viaje muy lejos. MUY LEJOS.&lt;br /&gt;- ¡Gracias Hidro!&lt;br /&gt;- ¡Espera! Porque vas a tener que hacer algo a cambio.&lt;br /&gt;- ¡Lo que quieras, lo que quieras!&lt;br /&gt;- Tienes que contarme absolutamente TODO lo que sepas sobre la Organización.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Polly me miró, aterrorizada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Si te lo cuento... sabrán que lo he hecho. Y me matarán.&lt;br /&gt;- Mira Polly. Te pongas como te pongas, vas a morir. O te mata Piluca o te mato yo. Piensa cómo quieres morir: como una topa fracasada que no fue capaz de sacarle información a la persona que peor guarda los secretos en este País (moi) o si prefieres morir por una buena causa, ayudando en la lucha contra el mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una llamarada de orgullo recorrió el cuerpo de la Polly, que se levantó (y ya tocaba, porque era la única que quedaba sentada en la mesa) y toda sonriente nos miró a todas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Está bien! ¡OS CONTARÉ TODA LA...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Every little thiiing, that you say or dooo... I'm HUNG UP!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Coño nena, me suena el móvil. Espera un momento.- dije yo, que fui al sofá a buscar el bolso y metí la mano para sacar mi fashion-phone. Miré la pantalla. ¡Y solté un alarido de terror!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa Nena?-preguntó la Pepi, preocupada.&lt;br /&gt;- ¡¡ES LUCAS!! -grité yo.&lt;br /&gt;- ¡¡¿¿LUCAS PILUCA??!! -preguntaron todas, aterradas.&lt;br /&gt;- ¡¡Aún no has publicado el post y ya sabe que he hablado!! -dijo la Polly, aterrada.&lt;br /&gt;- No nenas no. No es Piluca Lucas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡ES LUCAS LUCAS!!! ¡¡¡MI EX LUCAS LUCAS!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114340181353924859?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/03/captulo-18-la-hija-del-topo.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>2</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114229490557075077</guid><pubDate>Mon, 13 Mar 2006 23:10:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:18.497+01:00</atom:updated><title>Capitulo 17: La Scully y el modernismo catalan.</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt; Momento de revelaciones. Sabíamos que Guillermina no estaba enfadada conmigo porque la ilusión de su vida era que Lucas (Piluca) se convirtiera en Nacho Vidal. Sabíamos que Guillermina tampoco reconocía a su hijo (¡y no porque se hubiera operado la nariz!). Sabíamos que Piluca había estado un año desaparecida... ¡En Murcia! Que es un sitio en el que no hay nada que hacer, y por eso se inventan tantas fiestas populares.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las revelaciones de Guillermina (Guillermina's Revelations, George A. Romero 2006) me habían dejado patidifusa. Yo que había vivido tanto tiempo atormentado por la culpa ¡y ahora resulta que a la tía le hizo ilusión ver a Piluca comiéndose 4 a la vez!&lt;br /&gt;El viaje de vuelta en tren a Barcelona nos sirvió a la Pepi y a mí para ordenar nuestras ideas y avisar a las otras 3 miembras del comando (la Cindy, la Polly y la Asdru) de que las queríamos ver en la estación de trenes de Barcelona (una de ellas, que no son tan bonitas como la de Vic, pero al menos hay más de una) preparadas para contarnos todo lo que habían descubierto.&lt;br /&gt;Supusimos que debían haber descubierto algo imporatnte, porque mientras la Asdru no paraba de hablar por el móvil de fondo oíamos a la Au Pair gritando como una berraca y a la Polly diciendo una y otra vez: "¡Todas a la cárcel!"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando llegamos a la estación nos bajamos del vagón como dos divas que somos mirando a todas partes buscando a nuestro comité de bienvenida, pero sólo encontramos a tres maricas desquiciadas con pinta de no haber dormido en 2 días, la ropa arrugada, unas ojeras que les llegaban a los pezones y una cara de sutto que casi mejor haber elegido muette.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nenas, estáis fatal -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Hidro, no te vas a creer lo que nos ha pasado -dijo la Asdru, la más cuerda de las tres (y ya es decir mucho).&lt;br /&gt;- ¡Todas a la cárcel! -gritó la Polly, y la Au Pair se puso a llorar como una desconsolada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi y yo nos miramos, aterradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero qué coño os ha pasado?&lt;br /&gt;- ¡Todas a la cárcel! -repitió la Polly-. ¡Por asesinas!&lt;br /&gt;- ¡Nenas! -grité yo-. ¡No me jodáis que os habéis cargado a otra!&lt;br /&gt;- ¡¡Pero fue sin querer!! ¡Fue un homicidio involuntario! -me gritó la Polly, que se arrodilló delante de mí y me agarró de la cazadora tan fuerte que casi se queda en caza, y la dora a tomar por culo-. ¡Yo no quiero ir a la cárcel!&lt;br /&gt;- ¡¡¡Bueno basta ya!!! -gritó la Pepi, que no sé cómo se lo hizo para soltarles un guantazo a las tres a la vez. Hasta yo creo que recibí, pero como fue un movimiento tan rápido ya os digo que ni me enteré-. Dejaros de gilipolleces y contadnos qué coño está pasando aquí.&lt;br /&gt;- Está bien... está bien... Pero vamos a otro sitio... -empezó a decir la Au Pair.&lt;br /&gt;- ¡¡Todas a la cárc...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡PLACA! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guantazo que le soltó la Pepi a la Polly.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-...cel!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡PLACA!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora más tarde estábamos sentadas todas como cuando lo del Concilio de Gayers. Decidimos ir otra vez a casa de la Polly porque era el único sitio en el que nadie se iba a extrañar de oirla gritar. Sí, es triste que tus vecinos estén tan acostumbrados a oírte berrear que no se extrañen de ello mismo hasta que tienen a la periodista del Gente en la puerta preguntando qué tal persona eras antes de que te mataran; pero el caso es que era por todo el mundo conocido que follar con la Polly era como tirarse a una de las hermanas Valverde (Loreto y... la otra) puestas de trippis hasta el moño.&lt;br /&gt;A eso súmale que por todo el mundo era conocido también que la Polly era más puta que las hermanas... ¡Putas!&lt;br /&gt;Así que todas sabíamos que si los "¡Todos a la cárcel!" de la Poli tenían que pasar desapercibidos, no había sitio mejor que su propio hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno, explicadnos qué coño os ha pasado -dije yo, poniéndome seria.&lt;br /&gt;- Verás Hidro... -comenzó la Asdru-. Cuando os fuisteis a Vic llamé a la Scully, para quedar con ella.&lt;br /&gt;- ¿Para follar? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- No nena. -le dije-. Llamaron a la Scully porque es la que, creemos, abdujo a la iNena a su red de  trata de maricas asesinas conductoras de ambulancias.&lt;br /&gt;- ¿Y eso por qué? -volvió a preguntar.&lt;br /&gt;- Por que después de verla salir de la ambulancia que se llevó el cadáver de la Dientes (a la que se cargó Piluca) la llamamos al móvil y sonó la melodía de Expediente X.&lt;br /&gt;- ¿Y?&lt;br /&gt;- Joder nena, leete el puto blog de vez en cuando y te enteras, que no puedo yo perder posts y posts haciendo resúmenes.&lt;br /&gt;- ¡Aquí no hay quien entienda una mierda! -gritó la Pepi de repente.&lt;br /&gt;- ¡Da igual! ¡Tú disfruta!&lt;br /&gt;- ¡TODAS A LA CÁRCEL!&lt;br /&gt;- Como os decía... -siguió la Asdru, ajena a nuestras discusiones filosóficas-. Quedamos con la Scully para intentar sacarle información. Al oír su voz supe que sabía lo que había pasado con la Dientes y supe que nos estaba esperando.&lt;br /&gt;- ¿Y todo eso lo supiste sólo escuchando su voz? -dije yo, que me estaba poniendo cachonda imaginándome a la Asdru sacando las garras de adamantio de ese o lanzando rayos con los ojos... mmm... mi X-Man...&lt;br /&gt;- Sí, lo supe sólo escuchando su voz. Tengo un sexto sentido para esas cosas. Así que decidí quedar yo sola con ella, me daba miedo que se asustara si venían ellas dos -y señaló a la Polly, que estaba sentada en una silla mirando a todas partes como un canario en una jaula, y a la Cindy que como sabíamos que no iba a hablar hasta que se le pasara el shock le enchufamos en el iPod el cd de Lo Mejor de los 80.&lt;br /&gt;- ¿Y qué pasó? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- Quedamos en el Parque de Diagonal Mar. Al lado de tu...&lt;br /&gt;- Calla nena, no lo digas -dije yo, antes de que la Asdru desvelara más datos de mi vida privada de los que estaba dispuesto a tolerar.&lt;br /&gt;- Bueno, ahí. La Cindy y la Polly se quedaron esperando en una de las puertas del parque. La Scully me esperaba sentada en un banco. Cuando llegué le estaba dando de comer a las palomas.&lt;br /&gt;- Qué... -dijo la Pepi, pero no encontró ningún adjetivo que le fuera bien a aquello, así que cerró la boca.&lt;br /&gt;- Al sentarme junto a ella no dijo nada. Yo le pregunté qué tal estaba y ella dijo: "Debí haberme dado cuenta antes".&lt;br /&gt;- ¿De qué? ¿De que darle de comer a las palomas está más pasado que el Aserejé? -dije yo.&lt;br /&gt;- "Debí darme cuenta" dijo "de que nos ibas a traicionar".&lt;br /&gt;- Coño nena, te han pillado.-dijo la Pepi, asustada.&lt;br /&gt;- Sí, era obvio que me había descubierto. Seguramente estaban todas pendientes de lo que pasaba con la Dientes.&lt;br /&gt;- ¡Lo ves! -gritó de repente la Pepi-. ¡Ya te dije yo que había pocas palabras que rimaran con Dientes! ¡Y pendientes era una de ellas!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual que cuando soltó la burrada en casa de Guillermina, nos quedamos todos en silencio mirándola esperando a que su momento de gloria pasara y la Pepi recobrara la poca cordura que tenía. Cuando esto ocurrió, seguimos hablando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Yo me asusté -continuó explicando la Asdru-. Pensé que en cualquier momento aparecerían los sicarios de Piluca y me llevarían contra mi voluntad. Por eso metí la mano en el bolso poco a poco y le dí al 2, que es donde tengo guardado el número de la Cindy.&lt;br /&gt;- ¿Y a quién tienes en el uno? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- A... -me miró y no dijo nada-. A una persona muy especial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse toa roja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Y yo? -dijo la Pepi-. ¿Yo en qué número estoy?&lt;br /&gt;- En el 9.&lt;br /&gt;- Vamos, que soy la última.&lt;br /&gt;- Es que...&lt;br /&gt;- Nada, nada, no busques excusas. Ahora mismo te quito del 4 y te pongo en el 7. No te lo mereces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi metió la mano en el bolso y sacó su móvil. Aproveché que no miraba para lanzarle una sonrisa a la Asdru.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nenas, hay un salidorro debajo de la mesa.-dijo la Pepi, asustada.&lt;br /&gt;- No -dijo la Asdru-. Es mi pie.&lt;br /&gt;- ¿Y qué hace tu pie en mi paquete?&lt;br /&gt;- Es que... -la Asdru me miró, angustiada. Era obvio que ese pie debía estar encima de mi paquete, pero se había equivocado.&lt;br /&gt;- Tiene un problema muscular y se le contraen los músculos y se le estira todo de golpe.- dije yo, improvisando.&lt;br /&gt;- ¿Y desde cuando tiene... ¿¿Se le estira todo de golpe?? -dijo la Pepi, que estalló en una carcajada. Yo ya sabía que en cuanto se imaginara TODO lo de la Asdru estirado, le entraría un ataque y nos la quitaríamos de encima.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Bueno -pregunté-. ¿Y qué pasó entonces?&lt;br /&gt;- La Scully se puso a decir tonterías, como siempre hace. Se puso a hablar de la verdad, de los cambios que iban a haber en breve, del lugar en el que estaríamos todos cuando eso ocurriera... La verdad es que no me enteré de nada porque estaba totalmente pendiente de si la Cindy se había dado cuenta de que las necesitaba cuanto antes.&lt;br /&gt;- ¿Y se dieron cuenta?&lt;br /&gt;- Sí. Al poco rato las vi aparecer por detrás de la Scully. Les hice un gesto con la mano para que no se acercaran demasiado y seguí hablando con la Scully.&lt;br /&gt;- ¿Le sacaste algo?&lt;br /&gt;- Bueno... le pregunté qué pensaba hacer. Me dijo que se iba a librar de mí. Se levantó del banco y me dijo que la siguiera; empezó a caminar y vi que la Cindy y la Polly venían detrás nuestro. La Scully empezó a decir que ya estaba harta de que no la tomaran en serio. Dijo que iba a necesitar algo más que lo que le había hecho a la iNena para que la respetaran como se merecía.&lt;br /&gt;- ¡¡¡TODAS A LA CÁRCEEEEEEL!!!&lt;br /&gt;- ¡La iNena! ¡¿Qué le hizo?!&lt;br /&gt;- Eso mismo le pregunté yo. Por lo visto se presentó en su trabajo y le preguntó  por el nuevo iPod Video de Apple. A la iNena le entró la risa y le dijo que sólo eran rumores. La Scully le dijo que ella, gracias a su trabajo, había tenido acceso a un prototipo. A la iNena le picó la curiosidad y acabó congeniando con la Scully. Entonces... le hizo algo que... bueno... la "cambió".&lt;br /&gt;- ¿Qué?&lt;br /&gt;- No lo sé. No llegó a explicármelo. Cuando me explicó cómo había contactado con la iNena me dijo que me parara. Me miró un momento y me dijo: "Es una pena. No quiero matarte. Pero es la única forma de que en la Organización me tomen en serio". ¿Qué organización?, le pregunté. "La Organización... ¿no conocéis la Organización?" Se empezó a reír. "Tiene gracia. Yo creía que todo ese rollo del Kill Pili era un divertimento, pero que realmente sabíais contra quién estábais luchando."&lt;br /&gt;- Espera nena, me he perdido -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- ¡A la Asdru se le estira todo! -le dije yo. Le volvió a entrar la risa y se cayó. Con Y, porque se cayó de la silla.&lt;br /&gt;- "¿De verdad creéis que Piluca tiene el poder suficiente para echaros de los bares? ¿Para descubrir todos vuestros secretos y que podamos atacaros por donde más os duele?" Yo pensé que sólo estaba bromeando, que tanto ver Expediente X la había dejado medio loca y se estaba montando una conspiración ella solita. Pero por lo visto todo era real.&lt;br /&gt;- ¿Qué quieres decir nena? ¿Que Piluca no es la mala malísima?&lt;br /&gt;- No. Por lo visto hay alguien tras ella. Alguien con mucho poder Hidro. Esa persona, o grupo de personas, son los que han hecho que no nos dejen entrar en los bares de ambiente. Esa "Organización" es la que ha organizado todo esto.&lt;br /&gt;- ¡¿Es la Takami Corporation?! -exclamé aterrada.&lt;br /&gt;- No Hidro, esto no tiene nada que ver con la vida de Dolly.&lt;br /&gt;- Osea, ¡que tengo toda una corporación asesina sólo para mí! -exclamé emocionada.&lt;br /&gt;- En realidad no.&lt;br /&gt;- ¿Ah no? - ya no exclamé, y estaba decepcionada.&lt;br /&gt;- No. Esa "Organización" no va detrás de ti. Al menos no "sólo" de ti.&lt;br /&gt;- Pues vaya mierda. ¿Y a quién más buscan?&lt;br /&gt;- No lo sé. No llegó a explicármelo. Sólo dijo que Piluca no era más que una de las Elegidas, y que ella utilizaba su poder para destruirte. Pero que el propósito de todo esto es algo más grande. Mucho más grande que tú.&lt;br /&gt;- Pues qué quieres que te diga nena, pocas cosas hay más grandes que yo. ¡Que soy un chubbie! ¡Y a mucha honra!&lt;br /&gt;- El caso es que... Justo allí, encima del puente... La Scully sacó una pistola de debajo de su chaqueta y me apuntó con ella. &lt;br /&gt;- ¡Santo Dior! -gritamos todas asustadas. Yo grité más fuerte, porque ya ni me acordaba de las otras tres y se me hizo raro re-descubrirlas a base de gritos.&lt;br /&gt;- Pero no pasó nada. La Polly se le acercó corriendo sin que la Scully le viera y le dio una hostia tan fuerte que la tiró de cabeza al lago del parque.&lt;br /&gt;- ¡Qué fuerte tía! -dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Gracias -dijo la Polly.- ¡Todas a la cárcel vamos a ir!&lt;br /&gt;- ¿Por qué? ¿Por tirar a una marica psicótica al lago? -dije yo.&lt;br /&gt;- No. La Scully consiguió salir del lago. Fuimos detrás suyo para pegarle una paliza por el susto que me había dado con la mierda de la pistola, pero entonces...&lt;br /&gt;- ¿Qué? -preguntamos al unísono la Pepi y yo.&lt;br /&gt;- Pues que... salió corriendo del parque. Al llegar a la puerta de salida vimos cómo comenzaba a cruzar la Diagonal en dirección a un BMW todoterreno negro que la estaba esperando con la puerta abierta y desde el que alguien le hacía señas...&lt;br /&gt;- ¿Quién? ¿Piluca? -pregunté.&lt;br /&gt;- No. La Costeau. Por lo visto lo tenían todo planeado. &lt;br /&gt;- Y la tía zorra se escapó en ese pedazo de BMW, ¿verdad? -preguntó la Pepi.&lt;br /&gt;- No. A la Scully le dio por mirar atrás para hacernos una burla...&lt;br /&gt;- ¡Y se tropezó y se abrió la cabeza! -dije yo, toda ilusionada porque he adivinado el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡¡¡LA ATROPELLÓ EL TRANVIA!!! - gritó la Polly, que casi me deja sorda-. ¡¡¡COMO A GAUDÍ!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¡¡¡TODAS A LA CÁRCEEEEEEEEEEEEEEEEEL!!!!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114229490557075077?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/03/capitulo-17-la-scully-y-el-modernismo.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>3</thr:total></item><item><guid isPermaLink='false'>tag:blogger.com,1999:blog-19758880.post-114160104032804350</guid><pubDate>Sun, 05 Mar 2006 22:21:00 +0000</pubDate><atom:updated>2006-11-14T03:35:18.390+01:00</atom:updated><title>Capitulo 16: La venganza de Lucas.</title><description>&lt;span style="font-style:italic;"&gt; Vale, no soy la mejor persona del mundo. Y ya sé que con las madres de las maricas no se juega. ¡Pero Piluca se lo merecía! Guillermina no, pero eso me daba igual; era una mujer fuerte y seguro que lo aguantaba. Y ahora llegaba el momento de enfentrarse cara a cara con el horror. Y como no tenía cojones a plantarme delante de Piluca, me iba otra vez a ver a su madre.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tren paró en la estación y la Pepi se me quedó mirando:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tía, se te ha quedado cara de Barbra Streisand.&lt;br /&gt;- Es que acabo de vivir un momento Memory  nena ¿no te has leído el blog?&lt;br /&gt;- Pues...&lt;br /&gt;- Joder tía, dos semanas ahí colgado y tú ni te lo miras.&lt;br /&gt;- Es que eran los carnavales...&lt;br /&gt;- Sí, pero tú estás encerrada en un tren ¿te acuerdas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bajamos del tren en plena estación de Vic. Qué bonita es la estación de Vic, siempre que la veo pienso: "Oh, qué bonita". Es como cuando voy a la plaza mayor esta que siempre sacan en los reportajes de Catalunya desde el aire o en el Tiempo de TV3, que me acuerdo que yo de pequeño en una excursión llamé a mi casa desde un teléfono de una esquina de por ahí para decir "¡Qué bonita es la estación de Vic!".&lt;br /&gt;Como esta vez no hacía falta que nos pusiéramos a dar vueltas por Vic para encontrar a Guillermina, fuimos directamente a su casa.&lt;br /&gt;Al llegar al portal del edificio (uno de estos de pocas plantas del año de Mari Castaña) piqué al timbre. Segundos después alguien descolgaba:&lt;br /&gt;- Diguiiiii?&lt;br /&gt;- Hola Guillermina.&lt;br /&gt;- Hola, qui ets?&lt;br /&gt;- Somos...-empezó la Pepi, pero se cayó cuando le hice un gesto con la mano.&lt;br /&gt;- Oiga, aquí no queremos correo comercial ¿eh?&lt;br /&gt;- No somos correo comercial. Soy yo, Guillermina.&lt;br /&gt;- ¿Quién es yo?&lt;br /&gt;- ¡La Hidro!-gritó la Pepi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermina colgó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Joder tía, qué poco tacto tienes.&lt;br /&gt;- Poco tacto no, coño, poca paciencia. Si te tienes que esperar a que la tía esta adivine quién eres estaremos aquí hasta Navidad.&lt;br /&gt;- Ya, pero no puedes decirle que soy la Hidro porque entonces ya no entramos ni de...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un zumbido eléctrico, y la puerta en la que estaba apoyada cedió, haciendo que me precipitara al interior y me espatarrara en el suelo. La Pepi, toda orgullosa, levantó la cabeza y pasó por encima de mí sin decir ni mu.&lt;br /&gt;Yo me levanté como pude y aceleré para pillarla. Subimos hasta el piso de Guillermina, que nos estaba esperando en el portal de su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué queréis?&lt;br /&gt;- Hola Guillermina-dije yo.&lt;br /&gt;- ¿A qué habéis venido?&lt;br /&gt;- Queremos pedirle disculpas-dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Pasad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermina se metió en su casa y la Pepi y yo nos quedamos en la puerta sin saber si entrar o no. ¿Y si los genes vengativos de Piluca venían de su madre y la tía llevaba un año y pico preparando su venganza contra mí, el chico ideal y divino que le descubrió lo puta que era su hijo?.&lt;br /&gt;Al final nos decidimos a entrar, porque ahí paradas no hacíamos nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermina ahora nos esperaba en el salón, sentada en una silla junto a la mesa. La tele estaba apagada, no había ninguna revista sobre la mesa ni música sonando de fondo. No parecía que estuviera haciendo nada. Era como si nos esperara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Os estaba esperando.- dijo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Véis lo que os decía? ¡Qué lista que soy!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; -¿Y eso?&lt;br /&gt;- Leí en tu blog que venías a visitarme.&lt;br /&gt;-¡Anda! ¡Usted es la del VAHP!.-exclamó la Pepi.&lt;br /&gt;- No, no soy yo. Yo sólo leo el blog porque Lucas me lo pidió.&lt;br /&gt;- ¿Lucas?.-preguntó la Pepi-¿Tu Lucas?&lt;br /&gt;- No nena, mi Lucas no. Piluca Lucas, que se llama así.&lt;br /&gt;- ¿Piluca se llama Lucas?&lt;br /&gt;- Sí.-dijo Guillermina.&lt;br /&gt;- Qué fuerte.-dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- ¿Y dice que Piluca... eh... Lucas le pidió que leyera mi blog?&lt;br /&gt;- Sí. Me llamó hace unas semanas y me dijo que habías abierto un blog para explicar vuestra historia. Yo quise estar enterada de lo que pasaba y lo voy siguiendo.&lt;br /&gt;- Qué curioso.-dije yo. Sí vale, es triste pero es lo único que se me ocurrió.&lt;br /&gt;- Supongo que querrás saber dónde ha estado Lucas todo este tiempo ¿no?&lt;br /&gt;- Sí, queremos.-dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Será mejor que os sentéis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermina nos señaló el sofá y Piluca y yo nos sentamos, como dos niños que van a casa de la abuela y se sientan a esperar a que les traigan las galletas para merendar. Claro que yo tenía la sensación de que las galletas que nos iban a traer eran de otro tipo: en cualquier momento entraría Piluca y nos arrancaría la cabeza a hostias.&lt;br /&gt;Guillermina se levantó de la silla y fue hacia una cómoda. Empezó a abrir el primer cajón. ¡Iba a sacar el hacha!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Antes que nada, quiero decirle que siento muchísimo haberle enseñado aquella película.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermina dejó de abrir el cajón. ¡Bien! ¡Estábamos salvadas! Se giró y nos miró, con una cara de mala leche que hizo que me tragara el "¡Bien!" y el "¡salvadas!". Simpelmente, estábamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Gracias. Pero no hace falta que te disculpes, no pasa nada.&lt;br /&gt;- Hombre, sí que pasa. No debió serle agradable descubrir que su hijo...&lt;br /&gt;- ¿Se folla a todo lo que se menea y no tiene vergüenza ninguna?-dijo... ¿la Pepi? ¡No! ¡Guillermina! Sí, a mí también me extrañó que lo dijera ella. De hecho me quedé un momento mirando a la Pepi para cerciorarme de que aquello no era una película de Michel Gondry y que a la Pepi no le había dado por hacer de Mari Carmen sin muñecos.&lt;br /&gt;- Iba a decir que no debió serle agradable descubrir que su hijo había participado en una película pornográfica.-dije yo.&lt;br /&gt;- Eso me da igual. Lucas es mayor de edad y puede hacer lo que quiera. Además justo después de ver aquella película puse la tele y vi en el programa de la Mari Pau (Mari Pau: presentadora catalana muy petarda que tiene más programas que la Campos y la Quintana juntas) una entrevista a Nacho Vidal y me sentí orgullosa de Lucas, pensé que podría llegar muy lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo casi me caigo del sofá y a la Pepi casi se le escapa la risa ante aquella declaración. Osea, que yo torturada (y todas vosotras cagándoos en mí) por haberle enseñado la película a Guillermina ¡y ella se sentía orgullosa! ¿Es que no hay gente normal en Vic?&lt;br /&gt;Guillermina volvió a meter la mano en el cajón que estaba abriendo antes. ¡Nos iba a matar aún sintiéndose orgullosa!&lt;br /&gt;Pero no sacó un hacha, sacó un sobre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Después de haber leído tu blog... Creo que deberías ver esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Guillermina me alargó el sobre. Estaba abierto y en su interior había una carta manuscrita. La fecha rondaba la época en que desapareció Piluca, y empezaba con un "Hola mare:"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué es?- le pregunté.&lt;br /&gt;- Joder tía, una carta- dijo la Pepi, a la que fulminé con la mirada.&lt;br /&gt;- El día que viniste a traerme aquella película, la recibí. Empecé a leerla cuando puse el dvd que me trajiste. El grito que oíste no fue por la película, fue por lo que leí.&lt;br /&gt;- No me joda- dije yo, aliviada.&lt;br /&gt;- No, no te jodo- dijo ella, aliviándome.&lt;br /&gt;- Pero entonces... ¿no ha visto la película?&lt;br /&gt;- Sí, sí que la he visto. Bueno, he visto un poco. Es que a mí el porno... Pero es que creo que necesitas saber la verdad sobre Lucas...&lt;br /&gt;- ¡¡¡LO VES!!!-gritó la Pepi, levantándose de golpe- ¡¡¡HABÍA UNA VERDAD SOBRE PILUCA!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al darse cuenta de que Guillermina y yo la ignorábamos totalmente, la Pepi volvió a sentarse. Guillermina continuó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Lucas es un chico muy sensible. Todo le afecta. Cuando llegó a Barcelona y os conoció me dijo que su única ilusión en la vida era llegar a ser como vosotros. Quería que le aceptárais en vuestro círculo de amigos y poder llevar vidas tan llenas como las vuestras.&lt;br /&gt;- Qué mona-dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Pero por más que se esforzaba Lucas no conseguía tener vuestras vidas. Yo intenté que se diera cuenta de que no podía tenerlas, que la suya era una vida diferente y que él tenía que buscar sus propias experiencias. Pero él insistía en que no, me decía que si vosotros habíais sido capaces de conseguir lo que habíais conseguido, él también podría.&lt;br /&gt;- Y ¿qué se supone que habíamos conseguido nosotros?- pregunté yo.&lt;br /&gt;- Ser felices.&lt;br /&gt;- ¿Lucas no era feliz?&lt;br /&gt;- Nunca ha sido feliz. Aquí en el pueblo... Bueno Vic es un poco más grande que un pueblo, pero yo que soy de aquí me gusta considerarlo un pueblo alejado del bullicio de las ciudades modernas... Como os decía, en el pueblo nunca llegó a encajar. Siempre me hablaba de sus sueños en la ciudad, de lo que le gustaría vivir en Barcelona y tener un empleo estable que le permitiera pagarse los estudios de Arte Dramático.&lt;br /&gt;- Como los de UPA Dance.- dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Cuando viniste a verme, yo hacía semanas que no tenía noticias de Lucas. No sabía qué tal le iba por la ciudad, por eso me alegré tanto al verte y te invité a venir a casa para que me hablaras de él. Y entonces... leí la carta.&lt;br /&gt;- ¿Qué dice?-que sí, que también me la podía leer pero si la mujer me podía hacer un resumen, pues mejor.&lt;br /&gt;- En ella habla de unas amigas que le han hecho darse cuenta de lo valioso que es y lo lejos que podía llegar y que le habían dado un consejo que no podía ignorar. Por lo visto se le presentó una oportunidad que no podía rechazar.&lt;br /&gt;- ¿Nosotras somos las amigas?-dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- No. No sé quién son. Nunca me lo ha dicho. Dios, si Lucas se entera de que os estoy contando esto...&lt;br /&gt;- ¿Qué? ¿Le desconfigura el vídeo y le deja sin grabar a la Campos?-pregunté.&lt;br /&gt;- No. Me mata. Leí lo que os pasó con ese amigo suyo, el de los Dientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡JAAAAARL!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí... un capítulo desagradable...&lt;br /&gt;- Lucas fue quien le disparó.&lt;br /&gt;- Coño, es verdad, ya no me acordaba de todo eso. El viaje en tren me ha dejado atontada. ¿Tiene idea de cómo ha conseguido Lucas tanto poder?- dije yo, y me sentí un poco ridícula al darme cuenta de que hablaba de Piluca como si fuera la directora general de la CIA o algo.&lt;br /&gt; -No. Pero sé que todo empezó con esa carta. Con esa oportunidad que se le presentó. Con esas dos amigas que le dieron un consejo.&lt;br /&gt;- No estoy entendiendo nada, ¿vale?-dijo la Pepi.&lt;br /&gt;- Tranquila, luego te lo explico.-le dije yo- Y dígame, Guillermina: ¿Dónde ha estado Piluca todo este tiempo?&lt;br /&gt;- Ahí lo pone.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Miré la carta. Qué pereza me daba leérmela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Quiero que sepáis que, si he decidido ayudaros, es porque quiero que ayudéis a mi hijo.&lt;br /&gt;- ¿Que ayudemos a Piluca? ¡Pero si es nuestra archi-enemiga!-exclamó la Pepi, ofendida.&lt;br /&gt;- Sí, sé que os ha hecho mucho daño. Pero creedme cuando os digo que Lucas no es mala persona, sólo ha hecho las elecciones equivocadas. Cuando reapareció hace unos meses en casa me invadió la alegría... pero duró poco porque me di cuenta de que aquél no era mi hijo. Ha cambiado. Y quiero recuperarlo. Cuando me llamó para que leyera tu blog quería que me diera cuenta de lo mala persona que eras y lo mal que lo habías tratado. Supongo que está intentando justificarse.&lt;br /&gt;- Justificarse ¿por qué?&lt;br /&gt;- Por lo que sea que tiene pensado hacerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Pepi y yo cogimos aire asustadas, como en las pelis cuando descubren una verdad inconfesable.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Supongo que quiere que entienda lo que sea que va a hacer. Debéis tener cuidado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dicho esto, nos despedimos. Básicamente a mí me había entrado un mal rollo de la hostia y tenía unas ganas horribles de largarme de esa casa cuanto antes. Si llegué a Vic con la sensación de que estaba metida en un marrón, me iba con la sensación de que toda mi vida era un marrón.&lt;br /&gt;Volvimos a la estación (¡qué bonita es!) de tren de Vic y nos montamos al susodicho de vuelta a Barcelona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora sí, allí sentada junto a la Pepi llegó el momento de leer la carta.&lt;br /&gt;Estaba en catalán, así que no la voy a reproducir aquí. En ella Piluca le decía a su madre que todo le iba bien, que estaba progresando mucho en el terreno personal (claro, a base de ponerme la zancadilla) y en el profesional (¿¿¿¿????). Que había conocido gente interesantísima y muy importante y que se le había presentado una oportunidad que no podía rechazar. Entonces venía lo de las amigas que le habían dado el consejo, supuse que se refería a alguna de las Jackson's Bad Five, y de golpe la carta se puso interesante... &lt;br /&gt;Piluca estaba planeando un viaje. Era un viaje secreto, a un lugar secreto. No podía decirle nada a nadie porque nadie debía saber a dónde iba, ni que se iba (claro, nadie se iba a dar cuenta de que no estaba!!), porque según parecía fuera lo que fuera lo que iba a hacer era algo a los que muy pocos tenían acceso. Una oportunidad única en la vida, y ella había sido la elegida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un escalofrío recorrió mi cuerpo: ¡¡Piluca era Neo!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no. Justo en ese momento leí la frase definitiva que me hizo darme cuenta de que ni Piluca era Neo, ni yo vivía en Matrix, ni nos íbamos a poner ropa fashion y cuero ajustado para hacernos las fantásticas por las discos. &lt;br /&gt;Aquello era Torrente 3, y no podíamos escapar de la realidad. &lt;br /&gt;Piluca decía:&lt;br /&gt;"Por eso, madre, quiero que sepas que estaré un tiempo sin poder comunicarme contigo. Pero tranquila, estaré bien. Por si algo grave ocurriera, has de saber que estaré en Murcia. Es lo máximo que puedo decirte, con el tiempo lo entenderás".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡¡¡EN MURCIA!!!!! &lt;br /&gt;¡¡¡¡PILUCA HABÍA ESTADO DESAPARECIDA EN MURCIA!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y qué coño hay en Murcia?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/19758880-114160104032804350?l=killpili.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</description><link>http://killpili.blogspot.com/2006/03/capitulo-16-la-venganza-de-lucas.html</link><author>noreply@blogger.com (Hidroboy)</author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>10</thr:total></item></channel></rss>