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Capítulo 2: Las cosas claras, y el chocolate...

Había quedado con mis amigas para tomar chocolate en una mini-chocolatería y me veía metida en un marrón más oscuro que el sin leche cuando por la puerta entra un fantasma del pasado: la Piluca. Ahora deja de darle importancia al hecho de que le he copiado el formato a la Dolly Partos ¡y sigue leyendo, puta!

Este es, seguramente, el mejor momento para que haga un alto en la historia y os cuente por qué Piluca es mi archienemiga. Pero entre que es un poco pronto y que me apetecía horrores ver cómo le tiraba el café por encima a la despeinada de la vida…

¡Choooooooof!

La pobre chica se puso hecha una furia (y sus amigas también) cuando Piluca le dio un golpe mientras sorbía el capuchino y se lo derramó todo por encima. Además la muy furcia (la Piluca, que yo a una pobre chica despeinada no la llamaría furcia) pasó por detrás de ellas sin hacerles ni puto caso, como si allí no hubiera pasado nada. Toda la mesa de despeinadas gritaban y se quejaban mientras Piluca se deslizaba como una víbora entre sillas y chaquetones. Llegó hasta nuestra mesa y se quedó un momento quieta, observándonos… o esperando a que la observáramos.
- ¿Qué tal nenas?-preguntó, haciéndose la simpática.
- Muy bien nena ¿y tú? ¿Qué tal todo?-preguntó la Au Pair, que como buena aspirante a inglesa que es, es muy educada.
- Pues mira, encantada de la vida. Todo me va de maravilla.
- ¿Trabajando?-siguió la Au Pair, que parecía ser la única capaz de mantener una conversación con ella porque las otras 3 estábamos totalmente anonadadas: yo por lo que era evidente, la Pepi por solidaridad conmigo y la Magneto… porque de vez en cuando le da por quedarse con la boca abierta.
- Ahora mismo no. Pero no me hace falta, tengo unos ahorrillos por ahí y me puedo permitir muchos caprichos.
- ¿Y tienes novio?- siguió la Cindy con la tanda de preguntas absurdas que parece que los gays siempre nos hacemos cuando llevamos tiempo sin vernos: ¿Qué tal estás? ¿Trabajas? ¿Follas?
- No. Bueno, tengo un chico. Pero no es mi novio, sólo follamos. Yo no quiero novios, eso es para las bobas enamoradizas- al decir “bobas enamoradizas” me miró. Estuve a punto de levantarme y arrearle una soberana hostia, y seguro que las otras 3 me habrían aplaudido porque sabíamos perfectamente a santo de qué venía aquella miradita y la puta se merecía una buena zurra. Pero en lugar de dar rienda suelta a mis instintos cogí el chocolate (al que debió afectarle la aparición estelar, porque se había quedado helado) y le pegué un buen trago, como si fuera vodka.- ¿Y vosotras qué? ¿Qué tal te va todo Hidro?
Dejé el chocolate lentamente en la mesa mientras pensaba en lo que iba a contestar. Decidí hacer algo que sabía le iba a dar mucha rabia. Miré a todas durante un segundo y dije:
- ¿Os he contado ya que han contratado a un cajero que está buenísimo?
Las tres Marías se quedaron anonadadas y la Piluca esbozó una media sonrisa más falsa que el champú del Alcampo. Pepi, que es muy espabilada, reaccionó al instante.
- No nena, no nos lo has contado. De hecho hace mucho que no nos hablas de tu trabajo, cuéntanos lo fenomenal seguro que te va.
- Ay nena, yo no he venido aquí a hablar de trabajo. Esta es nuestra reunión chocolatera anual y tenemos que divertirnos. Para saber de mi vida sólo hay que leerse el blog.
- ¿Aún sigues con el blog? ¿Y una reunión anual?- preguntó la Piluca, intentando volver a meterse en la conversación.- Pues conmigo nunca hicisteis ninguna.
- Es que empezamos justo después de que te abdujeran- le respondí.
- ¡Pero si yo me fui hace un año!
- ¡Pues por eso mismo! Había que celebrarlo, y desde el año pasado cada año nos hemos reunido para tomar chocolate con churros.
- Con lo que engorda eso.
- Pero luego lo quemamos todo.
- Pues ya me dirás como, si tú seguro que te pasas el día sentada en una silla jugando a esas consolitas tuyas o mirando porno por internet.
- Es lo que tiene ser una chica moderna y cosmopolita y no una cateta de pueblo, que tienes que estar al tanto de las nuevas tecnologías.
- Lástima que las nuevas tecnologías sean incompatibles con tener una vida social plena.
- Yo tengo una vida social plena. Seguramente no tan ajetreada como la de una señora puta como tú, pero plena al fin y al cabo.
- ¿Me has llamado puta?
- No. Te he llamado Señora Puta. Porque con esas operaciones y cosas que te has hecho seguro que cobras un pastón por cada polvo.
- Oye bonita, yo no he venido aquí a que me insultes.
- ¿Ah no? Pues entonces explícame a santo de qué te da por aparecer CASUALMENTE en el bar en el que estoy tranquilamente tomando algo con MIS amigas.
- Pues porque también son MIS amigas y he venido a saludarlas a ellas, no a TI.
- Bueno nenas- nos separó la Pepi-.Haya paz. Está claro que os lleváis mal. Todas lo sabemos. Hasta la pobre despeinada bañada en café lo sabe. Pero no montéis el numerito que no podemos permitirnos que nos prohíban la entrada en otro bar, que a este paso vamos a tener que montar estas meriendas en casa de la Polly Pocket.
- Ay no por favor, eso no- soltó de repente la Magneto, que acababa de despertar.

La Polly era un amigo muy machorro que teníamos a la que le había costado un huevo salir del armario y que, cuando lo hizo, se hizo interiorista. El problema es que como es tan macha tiene el gusto en el culo y su casa es como el museo de los horrores. Aunque más bien es como un museo de deshechos del IKEA porque a la tía le había dado por comprarse todos los muebles que nadie quería. ¡Qué cosas más feas y más amorfas!
- Uy, mirad qué hora es- la Piluca alargó el brazo y miró su reloj, aprovechando para enseñarnos aquella cosa que tenía pinta de ser carísima. Lástima que las 4 Fantásticas allí sentadas no teníamos ni puta idea de relojes y no sabíamos qué coño estábamos mirando-. Tengo que irme, que me están esperando. Me ha encantado veros. Algunas estáis fabulosas. Venga nenas. Pepi, Magento, Cindy… ¡Nos vemos!

Y Piluca se levantó y se fue por donde había venido. Esta vez se alejó de la mesa de la despeinada por miedo a las represalias. El tintineo de las campanas anunciaba su marcha.
- ¿Y de dónde coño sale esta ahora?- les pregunté.
- Era lo que no te queríamos contar antes nena. Nosotras la hemos visto hace como una hora, dando una vuelta por Plaza Cataluña. Nos hemos encontrado y le hemos dicho a donde íbamos- explicó la Magneto.
- Se ha puesto pesadísima que quería apuntarse, pero le hemos dicho que venías y entonces le ha salido un compromiso- me explicó la Cindy.
- Pues ya ves el compromiso. Esta es una puta de mucho cuidado- dijo la Pepi.
- Ya ves nena. Hay que ser muy zorra y hay que tener muy poca vergüenza para venir a pasearse por aquí como quien no quiere la cosa después de lo que hizo- dije yo, haciéndome la despechada.

Después de la visita relámpago de Piluca decidimos cambiar de tema para no amargarnos la tarde. Pero yo no podía dejar de darle vueltas a su misteriosa reaparición. Hacía más o menos un año que nadie sabía nada de la vida de Piluca; más o menos un año desde que un día al levantarnos Piluca ya no estaba en Barcelona. Unas dijeron que se había ido a hacer musicales a Londres, otras que estaba pasando castings en Madrid… Y es que la Piluca se supone que es actriz. Total, hizo un par de anuncios y ya se creía Julia Roberts.
Cuando terminamos la reunión chocolatera la Pepis y yo nos despedimos de las otras dos y nos fuimos andando tranquilamente hacia el Metro.
- ¿Tienes idea de por qué ha vuelto la niñata esta?- le pregunté.
- No Hidro, ha vuelto igual que se fue.
- No sé nena… tengo un mal presentimiento.
- ¿De qué?
- No lo sé. Si lo supiera no sería un presentimiento, sería una visión. Y yo no estaría aquí perdiendo el tiempo, tendría montado un 906 y me estaría forrando yendo al Hotel Glam a enseñar las carnes.
- Qué susceptible estás hoy nena.
- Es que me ha trastocado. ¡Con lo bien que estaba yo sin Pilucas en mi vida! A saber lo que está tramando. Porque yo a esta la conozco como si la hubiera parido… ¡y seguro que está tramando algo!


Y yo, que soy muy lista, no me equivocaba.

¡Seguro que la Piluca ha vuelto para vengarse, tras aburrirse haciendo spots de Hemoal y Vasigil!

Y una Rencorosa súper Lubricada, ¡es lo pior! ¡No bajes la guardia, neeenaaaa!

Querida Hidro, eres el nuevo Almodóvar. Tienes que dirigir una película!!!! A ser posible con Gael García Bernal y Eduardo Noriega montándoselo.

Calla nena, que hoy estaba caliente y me he puesto La Ley del Deseo, a ver si se me pasaba(...(...)...) y QUÉ HORROR de diálogoooooos. Menos mal que a Almodóvar se le perdona todo.
Creo que va siendo hora de contaros por qué Piluca es tan puta, y luego ya os contaré por qué decía que no me equivocaba al pensar que estaba tramando algo. ¡Es una zorra!

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¿Quién soy?

  • Soy Hidroboy
  • Desde Barcelona, Barcelona, Spain
  • Diva estresada que casi casi no puede con su vida que vive en Barcelona y de vez en cuando se va de parranda a Huesca a comerse una buena longaniza de Graus. No fumo y no me drogo, pero bebo más que Sue Ellen en sus años mozos. Y además la ch*** que da gusto.
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