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Capítulo 5: ¡Es el fin del mundo! (O casi)

Recapitulemos: mi archi-enemiga Piluca, una marica de pueblo a la que yo convertí en lo más de lo más, he vuelto de un retiro espiritual vete-a-saber-dónde y se ha dedicado a ponerme a parir por todas partes. Ella, que era una cateta integral, ahora sabe usar las maquinitas mejor que Punset, se ha comprado el último iPod Nano de Barcelona y, encima, tiene la desfachatez de llevar el mismo fashion-phone que yo. ¡Qué poca vergüenza!

Después del shock que me supuso saber que Piluca ahora era lista y tenía mi mismo teléfono móvil conseguí recuperarme y largarme al cine a ver King Kong. Me tiré tres horas como una loca intentando identificarme con alguno de los personajes. Me decidí por la Darrow, que va muy mona ella siempre, y es acosada por otra mona (pero de fea y mala) gigante (Piluca). Pero luego resulta que en la película King Kong es el bueno y salva a la chica de unos tiranosaurios muy perras que hay por ahí. Y eso Piluca no lo haría nunca ¿salvarme a mí? ¡Sí, claro! Así que yo me convertí en King Kong, que es la buena (aunque tiene mucho pelo) y Piluca pasó a ser la directora loca de la película. Pero luego matan a King Kong ¡y yo no puedo morir! Así que me decidí por ser el piloto de una avioneta, Piluca se quedó como King Kong (que da pena y es buena, vale, pero al final MUEEREEEE) y la Darrow… Aún no estáis preparados para saber quién es la Darrow… Esa fue la putada suprema de Piluca… Muy fuerte nenas.

Al salir del cine recibí otro mensaje en el móvil. Se lo enseñé a Pol y le expliqué lo que me había pasado por la mañana y me miró con cara de “¿A mí qué me cuentas?” ¡Claro! Como a él el móvil no se le pone así en negro que parece el culo de King Kong, pues le da igual. El mensaje era de la Pepi. “NENAAAAAAAAA!!!! DONDE COÑO TE METEEEEEEES!!!!”
Una cosa tenía clara: ésta quería algo. Así que la llamé. Respondió toda histérica:
- ¡¡¡NENAAAAAA!!! ¡¡¡AAAARRRRGGGHHH!!!
- ¡Nena! ¡¿Qué paaaaaaasa?! ¿Qué invento es eeeesto?
- ¡Ay nena! ¡¡Lo que me ha pasado!! ¡¡Qué fuerte nenaaaaaa!!
- ¡¡Pero cuéntamelo nenaaaaaa!!
- ¡¡¡ES MUY FUERTE NENAAAAAAAA!!!
- ¡Vale nena, te creo! ¡Pero cuéntamelo, coño!
- Ay nena… ¡HA SIDO PILUCA!
- ¿Qué ha hecho ahora? ¿Tiene una Xbox 360?
- ¡No me seas gilipollas nena! ¡¡Nos ha vetado!!
- ¿Vetado? ¿Pero qué dices nena?
- No puedo contarlo por teléfono nena, no me extrañaría que tuviéramos las líneas pinchadas. ¡Tenemos que vernos nena!
Y me colgó.
¿Qué coño estaba pasando? ¿Piluca nos había vetado y teníamos las líneas pinchadas? ¿Piluca es la ONU? ¿Y yo soy Nicole Kidman en La Intérprete? ¡Con lo monísima que va ella en su vespino! Aunque se tiran toda la película intentando matarla, pero bueno; si ése es el precio por estar siempre tan divina, lo pagaremos gustosamente.

Lo único que tenía claro era que la culpa de todo era de Piluca.

Así que tuve que quedar con la Pepi para que me explicara lo que estaba pasando y aunque yo esperaba que nos viéramos en un café o en cualquier sitio tranquilo para poder charlar tranquilamente, la Pepi insistió en que nos encontráramos…
¡Exacto! En Plaza Universidad a las tantas de la noche.
Aquella vez no había Latin Kings cerca pero sí había un grupo de rusos que parecían los deshechos de aquellos que cantaban lo del Pluma Pluma Gay haciendo el marica sin ningún tipo de pudor ni vergüenza. La Pepi apareció sola y toda seria, vestida como si se fuera a la nieve. Se plantó delante de mí y me dijo:
- No te lo vas a creer.
- ¿El qué?
- Nos ha vetado.
- Sí, eso ya me lo has dicho, pero no lo entiendo.
- Pues que nos ha prohibido nena, somos las prohibidas.
- Ya sé lo que es estar vetada nena, pero no entiendo qué coño nos ha vetado.
- Por eso te he hecho venir a estas horas de la noche nena, ven que te lo enseño. Te vas a quedar… anonadada.
La Pepi se puso a andar como una loca subiendo hacia el Gayxample y yo iba detrás de ella toda asustada pensando que la habían abducido los aliens y ahora el alien que tenía en su interior me llevaba a la nave donde me iban a implantar un microchip, un gusano medular o un biopuerto. Pero no, siguiendo a la Pepi sólo se puede acabar en un sitio: la puerta de un bar de mala muerte. La Pepi se paró. Se giró, me miró y me dijo:
- Entra.
Y entré. Al hacerlo noté dos cosas: que era un bar de ambiente (¡Cómo no!) y que todo el mundo me estaba mirando. Yo, toda acongojada, me quedé quieta en la puerta. Los de dentro me seguían mirando medio aterrorizados, como la panadera que ve entrar a Bustamante y se caga en las bragas al pensar que se va a comer todas las ensaimadas, los brioches, los crusanes… y va a hacer La Caja de su Vida.
Entonces el dueño del bar (o alguien que yo supuse era el dueño del bar porque tenía la cara de la Panadera de tu Vida hiper-mega-exagerada) se acercó a mí abriéndose paso entre la multitud y me dijo:
- Lo siento cariño, pero no puedes entrar aquí.

Como diría la ex del tío aquel de Gran Hermano que estaba tan bueno y que no recuerdo como se llama (pero que ahora buscaré por internet a ver si salió en el Interviú enseñando el brioche): ¡¡¡MA DEJADO MUETTA!!!

- ¿Cómo que no puedo entrar aquí?
- Pues eso nena, que no puedo dejarte entrar.
- ¿Pero por qué?
- Porque nos reservamos el derecho de admisión cariño.
- ¿Y? ¿Qué me quieres decir con eso?
- Pues que no te podemos dejar entrar.

Y me echó. Me empezó a empujar hasta que me sacó fuera y cerró la puerta. Las de dentro siguieron hablando como si nada. Yo miré a la Pepi, aterrorizada:

- ¡Me ha echado nena!
- ¡Ya te digo nena!
- ¿Pero qué invento es esto?
- No lo sé nena, pero esto es cosa de la Piluca.
- ¿Y eso?
- Porque me lo explicó el portero del Arena, que es amigo mío.
- Pues claro que eres amigo del portero del Arena, si pasas más por esa puerta que por la de tu casa.
- ¿Y qué? ¡Me hincho!
- Di que sí. Pero vamos, que al menos al Arena podemos entrar ¿no?
- ¡QUÉ VA! Es mi amigo pero no me dejó entrar. Y me explicó que le habían dado una lista de personas y que tenía orden de no dejarlas entrar. Y en esa lista estábamos TODAS.
- ¿Todas?
- Todas.
- ¿Estábamos todas en una lista?
- ¡Estábamos en una lista todas!
- ¡Qué guay nena! ¡Como las famosas que son putas!
- Sí nena, muy guay ¡¡Pero no podemos salir de fiesta!! ¡La Piluca es la ONU y nos ha vetado!
- ¡¡¡Pero esto es un allanamiento de los seres humanos de la sensibilidad!!! ¡¡¡ESA PUTA NO PUEDE DEJARNOS EN LA CALLE!!!
- ¡Pues lo ha hecho nena!
- Pero no lo entiendo nena ¿quién es ella para decir quién entra en los locales y quién no?
- ¡Es que eso es lo más fuerte nena! No te lo vas a creer pero…
- ¿Qué? No me asustes ni me pongas esa cara nena porque me da un mal rollo que no veas cuando te pones así que pareces la Magneto en un yuyu hakushu de esos que le dan.

- Es que es muy fuerte nena…

¡¡¡PILUCA HA COMPRADO LOS BARES DE AMBIENTE DE BARCELONA NENA!!!

Y a mí me entró la risa.

¡Qué horror!
¡Esa Piluka es LO PIOR!

¡¡¡Pior que los dueños de la perra aquella del anuncio, que la abandonaban una carretera secundaria bajo la lluvia!!!

¿Pero cómo ha sido? Se ha follado al de la ONCE... ¿y le ha dao un boleto ganador con el que comprar todo? ¡Qué jeby, neeenaaa!

¡¡¡A ver si se vuelve más loca la Piluka, y le da por invertir en la burbuja inmobiliaria y os ventan en todos los pisitos de Barcelona y pedanías!!!

¡¡¡Os va a dejar de MARYHOMELESS y sin garitos de kankaneo!!!

¡Voy a tomarme un ginlemon a ver si se me pasa el susto!

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  • Soy Hidroboy
  • Desde Barcelona, Barcelona, Spain
  • Diva estresada que casi casi no puede con su vida que vive en Barcelona y de vez en cuando se va de parranda a Huesca a comerse una buena longaniza de Graus. No fumo y no me drogo, pero bebo más que Sue Ellen en sus años mozos. Y además la ch*** que da gusto.
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